lunes, 19 de marzo de 2012

Jorge Rueda




 
El martes de la semana pasada se inauguró en el Centro de Arte de Alcobendas una exposición muy especial. Especial porque contenía, en cincuenta obras, la representación del trabajo de un artista a lo largo de toda su vida. Especial porque el autor había fallecido hace apenas unos meses y de algún modo esta muestra se puede considerar un homenaje postrero, una especie de duelo al que no faltaron sus amigos, sus compañeros y tampoco sus admiradores. Pero especial sobre todo porque por deseo expreso del fotógrafo todos sus archivos, diapositivas, negativos, todos sus soportes han sido destruidos de forma irrecuperable por medio del fuego, que dicen que todo lo purifica.  De modo que las imágenes expuestas forman parte de un legado que habrá que cuidar con mucho mimo porque son irrepetibles, dentro de lo irrepetible que puede decirse que son las cosas hoy en día. 

Jorge Rueda, autor sobre el que trataba la muestra, nació en Almería en 1943 y murió no muy lejos de allí en Jorox, Alozaina, Málaga, en noviembre del pasado año.  Durante sus años activos trabajó como director gráfico de la revista Triunfo y ocupo el cargo de vocal en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, pero es sobre todo por su labor al frente de la revista Nueva Lente, de la que fue cofundador y en la que ocupó el cargo de director artístico desde mayo de 1975 a diciembre de 1979, por lo que Jorge Rueda destacó. En una época en la que la censura callaba muchas voces, él fue capaz de gritar a través de sus imágenes con un humor ácido y corrosivo. 

Considerado como el padre del surrealismo fotográfico en España, fue un referente no sólo para generaciones futuras, sino también entre sus propios coetáneos. En un momento en que no existían los ordenadores, ni los programas de edición gráfica, Rueda creaba imágenes y potentes fotomontajes de gran impacto visual, en los que podía apreciarse una crítica política y sobre todo social. Pero no todo el mundo era capaz de comprender o apreciar la obra de Jorge Rueda por lo que en algunos círculos culturales era criticado por su excesivo rigor y su continuada provocación. Hace unos días el fotógrafo Pepe Frisuelos me comentaba que Rueda se había adelantado a su época y probablemente tenía razón. Tanto por su temática, como por su forma de trabajar fue sin duda un iluminado, un futurista, un gran profesional y sin duda un referente indispensable en los anales de la fotografía española.

La muestra a la que hacía referencia al principio de este artículo y que permanecerá abierta al público hasta el próximo 26 de mayo, ha sido comisariada por Pablo Juliá, lleva por nombre “Human” y fue con la que se inauguró la nueva sede del Centro Andaluz de Fotografía (CAF).





http://www.jorgerueda.es/


domingo, 4 de marzo de 2012

Julia Fullerton-Batten



 Julia Fullerton-Batten nació en Bremen (Alemania) en 1970. De madre Alemana y padre ingles pasó su infancia y parte de su adolescencia entre Alemania y Estados Unidos hasta que finalmente a la edad de dieciséis años se instala en Inglaterra donde, tras terminar la escolaridad obligatoria decide realizar estudios de fotografía. El entusiasmo de su padre por esta materia influyó de manera decisiva en ella.

Julia se matricula en la Universidad de Berkshire, en Arte y Diseño y durante  su estancia allí comienza a crear su propio estilo. Tras la graduación empieza a trabajar para Vogue de Londres durante unas pocas semanas y tiene la oportunidad de ver trabajar a grandes profesionales de la moda. Más tarde trabaja como asistente de diversos fotógrafos durante un periodo de cinco años. En este tiempo tiene la oportunidad de afianzar su aprendizaje ya que se forma en campos tan diversos como la publicidad, moda, bodegones, etc. También aprende la técnica de iluminación que le será de gran utilidad posteriormente para sus propios trabajos.

Al mismo tiempo realiza viajes a distintos países y al regreso de unos de sus viajes a Vietnam una serie de fotografías realizadas allí es premiada en un certamen fotográfico. Se podría decir que ese fue el empujón definitivo para empezar su propia labor en solitario ya que a raíz de ello es contratada por una agencia alemana y a las pocas semanas le encargan su primer trabajo profesional importante, con un presupuesto elevado, que habrá de llevar a cabo en Australia.

Julia Fullerton-Batten ha realizado encargos para un gran número de marcas comerciales. Canon, McDonald's, Levi's, Ikea o American Express se cuentan entre sus clientes. Sin embargo es en su trabajo personal donde realmente ha desarrollado una personalidad propia. Una gran parte de ese trabajo se ha centrado en torno al tema de la adolescencia, principalmente en el paso de niña a mujer y en el entorno que rodea dicho cambio. Este trabajo que ha sido realizado a lo largo de varios años y en fases diferentes le ha valido a la autora el reconocimiento en el mundo del arte y le ha abierto las puertas para que pudiera realizar encargos para entidades tan importantes como The Royal Shakespeare Company o The National Portrait Gallery.

El proyecto, que está realizado por entero con jóvenes elegidas entre adolescentes comunes, ninguna de las cuales es modelo profesional, se ha materializado en tres partes. La primera de ellas "Tennage Stories" muestra a una serie de jóvenes realizando actividades de ocio, bien en su casa, en el jardín o en la piscina, es decir dentro de un entorno conocido y en cierto modo protegido en el cual las adolescentes comienzan a tener conciencia de su paso a la vida adulta. Más tarde las sitúa en un entorno muy diferente en el cual todo cuanto las rodea parece haber menguado en relación a su tamaño. En éstas imágenes lo que la fotógrafa pretende mostrar son las tensiones internas que sufren las adolescentes en la transición de niña a mujer, en relación a su apariencia cambiante y su nuevo rol en la sociedad

En la segunda parte del proyecto, "Play School", se comparan las diferencias culturales entre colegialas asiáticas y caucásicas y  como en el primer grupo prima la disciplina y la uniformidad mientras en el segundo se tiende más a un comportamiento individual con un toque de cinismo.

En la última parte del proyecto "In Between", Julia regresa de nuevo al tema inicial de la transición de las adolescentes a mujeres pero en este caso las jóvenes están flotando en el aire queriendo reperesentar con ello el impulso alcista hacia la madurez pero con una cierta torpeza característica de la edad.

Las imágenes realizadas por Julia Fullerton-Batten, tanto en su trabajo por encargo como en el personal requieren de una gran preparación previa, tanto a nivel de iluminación como de escenografía. Se podría decir que su trabajo es una mezcla de inspiración, técnica, iluminación y buena comunicación con las modelos que trabajan con ella. Del mismo modo todos sus trabajos requieren una ardua post producción absolutamente necesaria para inculcar en ellos el sello personal de la autora.






http://www.juliafullerton-batten.com/