sábado, 26 de mayo de 2012

OJOS ROJOS


Hoy vamos a saltarnos un poco las reglas, porque ya se sabe que las reglas están para romperlas y hacerlo de vez en cuando hace las cosas más entretenidas y amenas, así que en esta entrada no voy a hablaros de un fotógrafo sino de dos y del proyecto que han creado entre ambos. Ellos son Mili Sánchez y Mike Steel y son los autores, editores y todos los “ores” que se os ocurran de una nueva revista de fotografía, Ojos Rojos.

Mili Sánchez es una madrileña con casi veinticinco años de experiencia a sus espaldas, tanto en el mundo de la fotografía como en el del diseño gráfico. Comenzó su andadura en el mundo de la fotografía como asistente de reconocidos profesionales como Fernando Briones, Jaime Ferrer o Pasquale Caprile. Las diferencias entre ellos le otorgaron una amplia perspectiva y la capacidad de poder abarcar campos tan dispares como el de la moda, la publicidad, la fotografía industrial o el reportaje. Durante más de diez años ha trabajado en el mundo editorial colaborando con El País Semanal, ABC, Mujer 21 y otra serie de publicaciones tanto nacionales como de fuera de nuestras fronteras y aún le ha quedado tiempo para realizar un interesante trabajo personal.

Por su parte Mike Steel, de origen inglés, se declara “guiri”, pero a mi me da la sensación de ser más madrileño que la Cibeles. Fue a través de los ojos de Robert Frank y su libro Los Americanos como descubrió la fotografía, así que es lógico que le apasione el reportaje y que desde 1988 haya trabajado como reportero gráfico para diversas revistas y periódicos. También ha trabajado para la editorial Anaya, realizando fotografías tanto para libros de texto como para guías de viaje, pero el prefiere aquellas imágenes que cuentan historias, las que al mirarlas nos conmueven y nos hacen pensar en lo que hay detrás de las mismas. En el año 2004 creó la muestra colectiva de arte erótico Interrruptus, en la que tienen cabida todo tipo de artistas multidisciplinares: escultores, fotógrafos, pintores y creadores de video cuyos contenidos estén relacionados con la temática de la muestra. 

Pues bien, estos dos polifacéticos personajes han decidido unir sus fuerzas para crear una revista de fotografía on-line, lo cual en estos tiempos en que nadie es capaz de hablar de otra cosa que no sea la crisis económica ya tiene su mérito. Pero es que además su proyecto es sumamente interesante. Ojos Rojos, que así es como se llama el fanzine, estará dedicada especialmente a la fotografía española e iberoamericana, aunque por supuesto no se descarta nada y cualquier cosa relacionada con la fotografía lo suficientemente interesante puede tener cabida. 

La presentación de la revista se realizó en la tarde de ayer en la Escuela de Fotografía Man Ray, y a ella acudieron un montón de amigos, fotógrafos y amantes de este bello arte, entre los que no podía faltar Luis Baylon a quién por cierto está dedicada la sección de entrevistas del primer número de la revista. 

Ojos Rojos está dividida en nueve secciones y aunque os invito a que seáis vosotros mismos quienes las exploréis os diré que todas ellas son igualmente interesantes. “La Pieza”, “Nombre Propio”, “El Mundo Alrededor” o “Sangre Fresca” son algunas de esas secciones. La revista cuenta también con un Blog participativo y por supuesto está presente en las principales páginas sociales, Facebook y Twitter, en donde podréis seguir todas las novedades. 

Me gustaría seguir contándoos todo lo relacionado con Ojos Rojos pero sinceramente creo que es mucho mejor que lo comprobéis de primera mano, estoy segura de que no os va a defraudar. Podéis suscribiros desde la propia página y de ese modo recibiréis información de las novedades que se vayan produciendo y de los próximos números que se publiquen. Por cierto la revista es totalmente gratuita aunque cualquier tipo de patrocinio sería bienvenido ya que todos los gastos de la misma corren a cuenta de sus autores. 

Como siempre os dejo el enlace a la página de la revista y también para aquellos que quieran saber más de sus creadores os dejo las de Mili Sánchez y Mike Steel. 

 ©Nelson Garrido

 ©Cartier Bresson

 ©Ricardo Cases

Mili Sánchez y Mike Steel




domingo, 20 de mayo de 2012

Wang Ningde


Wang Ningde pertenece sin duda al pequeño colectivo de fotógrafos contemporáneos chinos conocidos fuera de sus fronteras y probablemente sea de los más famosos dentro de dicho colectivo. Nacido en la provincia de Lianoning en el año 1972, puede decirse que es un fotógrafo relativamente joven, aunque sus trabajos empezaran a exhibirse hace ya varios años, concretamente "Walking Towards a Darker Place" se expuso en la Yuedong Gallery en 1999, sólo cuatro años después de que el autor se graduara en la Academia de Bellas Artes de Lu Xun.

Yo conocí su obra en París a través de la Galería Paris-Beijing y debo decir que me sentí impresionada. El hecho de que todos sus personajes figuren con los ojos cerrados y una ligera inclinación de cabeza produce en todos aquellos que observan su trabajo por primera vez una cierta inquietud. Es imposible mirar sus fotografías y no preguntarte que está tratando de decirte el autor. ¿Son sus imágenes una callada denuncia? ¿Acaso juega con la dualidad de vida y muerte? ¿O se trata de una forma de diología visual? 

Lo que si está claro es que en la obra de Wang Ningde se refleja la transformación que ha sufrido China en las últimas décadas, desde el momento de apertura de sus fronteras a la actual potencia cultural y económica de nuestros días. Siempre eso sí, con una clara referencia a la pasada Revolución Cultural. 

En una entrevista realizada al autor en la que se le preguntaba en que se inspiraba para realizar sus obras éste contestó: “Desde el principio yo siempre he estado interesado en el tema del tiempo. Existen tres posibilidades para las imágenes: puede ser algo que sucedió, algo que fue recreado o algo totalmente imaginado. Supongamos por un momento que se trata de algo que sucedió, ¿Sería posible volver a recrear todos los detalles? ¿Se podrían encontrar exactamente las mismas flores que había en el lugar en ese momento, o incidiría la luz de la misma forma? Indudablemente eso es imposible, así que quizás todo sea tan sólo la esencia de un recuerdo”. 

Wang Ningde no tiene página web, pero algunas de sus obras puede verse en la de la galería París-Beiging que os dejo al final del artículo y los que estéis por Madrid el mes que viene podréis ver algunas fotografías suyas en le muestra colectiva Ansidad de la imagen, producida por la Fundación Telefónica, en la Sala Alcalá 31, dentro del festival PHOTOESPAÑA 2012.








http://parisbeijingphotogallery.com/main/wangningdeworks.asp

viernes, 11 de mayo de 2012

William Albert Allard


 

 Yo no se si creéis en el amor a primera vista, yo sí. Pero también creo que es el conocimiento lo que hace que ese amor sea duradero y crezca con el tiempo. La primera vez que vi una fotografía de William Albert Allard, hace ya mucho tiempo, me enamoré perdidamente de ella. Recuerdo que se trataba de la imagen de un vaquero sentado en la esquina de la barra de un bar con una lata de cerveza en la mano, ensimismado y perdido en sus pensamientos mientras tras él se filtraba una fuerte luz proveniente de alguna puerta situada a su espalda. La luz lograba que una gran parte de la imagen se difuminara dando un halo misterioso a toda la escena. Quizás no sea esta su mejor imagen e incluso algunos puedan ponerle trabas técnicas pero para mí fue todo un descubrimiento.

Por aquel entonces, seguramente finales de los setenta o principios de los ochenta, yo no estaba muy puesta en fotografía y perdí el rastro del autor de la imagen, o más bien ni siquiera lo encontré. Cuando años más tarde comprendí lo importante que era para mí esta materia y empecé a investigar a todos aquellos fotógrafos que en algún momento me han servido de inspiración y de modelo quise saber más acerca de quien había realizado aquella foto. Aunque no recordaba su nombre tras hablar con varios compañeros y amigos logré saber de quien se trataba y pude conocer un poco su trabajo. El año pasado conseguí hacerme con su libro “Five Decades, A Retrospective” y desde entonces, ese enamoramiento juvenil que sintiera un día se ha convertido en un incondicional amor y respeto hacía la obra de Allard.

William Albert Allard nació en Minneapolis, Minnesota, en 1937. Cuando era niño le encantaba dibujar mientras escuchaba la radio porque las palabras que transmitían las ondas creaban imágenes en su imaginación. Probablemente la mezcla de esas dos funciones, imagen y palabra, son las que han impulsado cada uno de sus actos a lo largo de su vida. En primer lugar se matriculó para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de Minneapolis, pero tras el primer año allí un deseo irrefrenable de escribir hizo que se trasladara a la Escuela de Periodismo de la Universidad de Minnesota. Allí descubrió el fotoperiodismo y se dio cuenta de que unir imagen y palabra creaba algo mucho más poderosos de lo que cada una de estas facetas por separado podría llegar a ser nunca.

Buscando trabajo como fotoperiodista Allard conoció a Robert Gilka, por aquel entonces director de National Geographic, quien le propuso que entrara a formar parte de la revista como fotógrafo interino. Desde entonces, más o menos por el año 1964, William Albert ha estado trabajando para dicha publicación de forma intermitente, unas veces de forma oficial y otras como fotógrafo independiente. En 1980 los editores de Rocky Mountain Magazine vieron las fotografías que éste había realizado durante un viaje por el norte de Nevada y le propusieron que escribiera un texto para acompañarlas. De este modo paso también a colaborar con ellos y a publicar sus artículos en otras revistas y periódicos.

Allard, que se define a si mismo como un fotógrafo callejero, siempre alerta a las posibilidades que le ofrece la visión de las calles, cámara en mano y dispuesto a disparar en cualquier momento, ha sabido captar escenas inolvidables en cualquier lugar del mundo que ha visitado y fruto de ello han sido los artículos y libros que ha publicado y que abarcan temas tan dispares como la vida de una comunidad Hutterite, los intocables de la India, las historias de los vaqueros de Montana, o las imágenes realizadas en Perú, Italia o de los vascos en España. Todas ellas realizadas en color, porque así es como las ve y por tanto nunca ha trabajado en blanco y negro, a pesar de que una gran parte de sus compañeros de profesión lo hicieron en sus inicios.

Para quienes no conocéis su obra y para quienes queráis profundizar más en ella, lo cual os aseguro que vale la pena, os recomiendo que echéis un vistazo al libro que os he mencionado y también a su página web. Y para terminar os dejo una de sus notables frases:
En algunos casos la fotografía es una cosa momentánea que está a punto de cambiar. Cuando se ha ido, se ha ido. Tenemos que capturarla cuando sucede.





 



http://www.williamalbertallard.com/index.php