martes, 22 de septiembre de 2015

Natan Dvir



A principios del año 2000 Natan Dvir emprendió un viaje por el Sudeste Asiático. Entre los utensilios que portaba en su mochila había una cámara réflex, la primera, que había comprado para ir recogiendo impresiones de los lugares que pensaba recorrer. También había un pequeño libro adquirido en Chiang Mai, del que adquirió sus primeras nociones de fotografía. Siete meses después, al concluir el viaje, el peso de la mochila se había visto incrementado con cincuenta rollos de película.

Dado que sus imágenes parecían tener bastante aceptación, continuó fotografiando, aunque no fue hasta el 2003 que accidentalmente consiguió su primer trabajo profesional como asistente de Ziv Koren, uno de los fotoreporteros más importantes de Israel. Él fue su mentor y su primer referente en el mundo de la fotografía. Después llegaron otros en los que inspirarse y a quienes admirar, Jeff Wall, Donald Webber, Elinor Carucci, Nadav Kander, Ilona Szwarc o Diana Markosian.



Nacido en Israel, pero asentado actualmente en Nueva York, Natan Dvir continúa viajando por distintos puntos del globo, realizando reportajes que se centran principalmente en el aspecto humano de la política, la cultura y la sociedad de los pueblos que visita.

Uno de sus primeros trabajos, “Belief”, está influido por las fuertes creencias religiosas de las distintas culturas que coexisten en su país de origen. Judios, cristianos y musulmanes conviven junto a sus creencias y lugares sagrados por todo el territorio de Israel. La historia de la región, junto a la volátil situación política que asola el país, da lugar a una compleja e intensa realidad en la que la gente se expresa de un modo público y enfático.




En el año 2005, Dvir pasó algunos meses en Shirat Hayam, un asentamiento judío en Gaza, donde fue testigo del poder que ejerce la fe en algunas personas. También fue testigo de la surrealista locura que se vivió en los momentos de combate en lugares como el asentamiento cisjordano de Amona; o del sentimiento de pertenencia a la comunidad en una corte ultra-ortodoxa cercana a Tel Aviv; o del fervor del momento de la oración del viernes en la mezquita de la mayor ciudad árabe de Israel.

En cada uno de estos trabajos Natan Dvir no estaba interesado en documenta el detalle del evento en sí que fotografiaba, sino en una idea mucho más universal, que es contemplar el poder de la fe y el lugar que ocupa en el mundo del espectador. De tal modo que la comprensión de las ideas de los otros ayuden a conducir a un mejor entendimiento y relación para todas las partes involucradas. 




En el otro extremo de los trabajos de Dvir se encuentra “Coming Soon”, realizado en la ciudad de Nueva York entre los años 2008 y 2012, una serie que nos habla de un mundo, el nuestro, en el cual el paisaje urbano, con sus calles, sus fachadas y su irregular arquitectura, aparecerían recubiertos de un velo uniforme de publicidad, de marcas y de logos globalizadores, donde las personas estarían reducidas a frágiles liliputienses, figurantes en un universo eternamente iluminado.

Dvir eligió para este trabajo enmarcar de forma frontal los anuncios y escenas callejeras, produciendo un efecto pictórico de aplanamiento. La urbe cotidiana se transforma de este modo en un escenario donde las lonas y las paredes sirven como telón de fondo, y donde el mobiliario y los espectadores se convierten en actores, a pesar de sí mismos.



En general toda la obra de Natan Dvir posee una gran potencia visual y evoca una serie de yuxtaposiciones que llevan al espectador a sumergirse en las escenas plasmadas por el autor que ha dedicado su carrera, a través de la fotografía, como un medio de ver y entender el mundo de una manera más clara.