El hecho de que cada vez sea más frecuente que determinados artistas se dediquen a recopilar imágenes ya existentes, de otros autores, para incluirlas en su propia obra mediante la manipulación, me plantea una enorme cantidad de dudas. En primer lugar, está la cuestión de la autoría. Las imágenes resultantes de tales procesos ¿pertenecen a quien las realizó en primer lugar o a quien se ha permitido transformarlas? En caso de que se reconociera su valor artístico y se valorara monetariamente, ¿Una parte de los ingresos percibidos por el modificador debería ser para los autores originales?
Cabecera La Mirada Fotográfica
jueves, 30 de junio de 2011
Von Brandis
El hecho de que cada vez sea más frecuente que determinados artistas se dediquen a recopilar imágenes ya existentes, de otros autores, para incluirlas en su propia obra mediante la manipulación, me plantea una enorme cantidad de dudas. En primer lugar, está la cuestión de la autoría. Las imágenes resultantes de tales procesos ¿pertenecen a quien las realizó en primer lugar o a quien se ha permitido transformarlas? En caso de que se reconociera su valor artístico y se valorara monetariamente, ¿Una parte de los ingresos percibidos por el modificador debería ser para los autores originales?
viernes, 17 de junio de 2011
Jaime Mota
http://www.jaimemota.com/
martes, 7 de junio de 2011
Eugène Atget
"Sin haber recibido nunca una formación sólida como fotógrafo, Atget abrazó esa profesión después de pasar sin éxito por otras, como la de actor o las de redactor y dibujante para una revista satírica." Así es como nos introducen Frits Gierstber, Carlos Gollonet y Françoise Reynaud, comisarios de la exposición, en la maravillosa muestra que acoge estos días la fundación MAPFRE y que lleva por título El Pintoresco Viejo París.
Lo cierto es que Eugéne Atget, nacido en Libourne en 1857, había fracasado en diversos intentos de acercarse al mundo del arte. Después de recorrer diversos países de África y América Latina como marino mercante, intento ingresar sin éxito en el Conservatoire National de Musique et d'Art Dramatique, con la idea de convertirse en actor, profesión para la cual se creía dotado. Formó parte de una compañía teatral de provincias hasta que una afección de garganta le hizo renunciar de forma definitiva a la que creía su vocación. Es entonces cuando decide ser pintor y comienza a realizar dibujos, pero tampoco en ésto destaca y poco después, acuciado por las necesidades cotidianas, adquirió una vieja cámara de placas de 18x24 y empezó a realizar lo que el denominaba "documentos para artistas".
De este modo Atget, casi sin darse cuenta, empieza a documentar París, una ciudad que estaba llamada a desaparecer por la llegada de la modernidad. Su trabajo incluye no sólo un muestrario de la arquitectura de la ciudad, con sus patios, jardines y edificios, sino que se extiende más allá dando cabida también a los vehículos, escaparates y oficios, entre otras cosas. De hecho, el propio Atget estableció una división de su obra en cinco series principales: Topografía del viejo París, Paisajes-documentos, Alrededores, El arte en el viejo París y París pintoresco.
Fue esta última serie la que hizo, que un fotógrafo como Atget, anclado a la tradición, llamara la atención de aquellos que formaban el movimiento surrealista, que supo reconocer en su metódico trabajo una mirada nueva e innovadora. De éste modo jóvenes fotógrafos como Brassai, Man Ray, Cartier-Bresson o Berenice Abbot recibieron una gran influencia por parte de Eugène Atget, no sólo por su forma de componer sino también por la forma en que éste abordaba el tratamiento fotográfico de los lugares que plasmaba en imágenes, así como por su estética documental totalmente contraria a la fotografía artística que tanto despreciaban los surrealistas.
Las imágenes de la muestra, que son sin duda un referente para generaciones posteriores, incluso hoy en día, abarcan todos los temas reflejados por el autor y provienen, de la Colección de la propia Fundación MAPFRE, del Musée Carnavalet-Historire de París y de los fondos de la George Eastman House de Rochester de Nueva York. Incluyen además el Álbum de Man Ray que es, por un lado, un compendio de los temas que preocuparon a Atget y, por otro, una buena pista para entender la fascinación de los surrealistas por su obra.
lunes, 6 de junio de 2011
Fernell Franco
Algunos amigos que no viven en Madrid, me han pedido que les mostrara algo de las exposiciones que se están celebrando durante este mes en el circuito de PhotoEspaña. En principio no había pensado hacerlo ya que es mucha la información que circula por la red al respecto, pero entiendo que no todo el mundo tiene acceso a estas muestras así que intentaré reunir a algunos de los autores que forman parte de la exibición.
Me gustaría empezar por Fernell Franco y su "Cámara ardiente: prostitutas", cuya muestra se exibe en la Sala Minerva del Círculo de Bellas Artes. Reproduzco el contenido del texto que acompaña a la exposición.
Fernell Fraco supo como ningún otro fotógrafo colombiano registrar la ciudad invisible que una sociedad esquiva de provincia no quería ver. Su trabajo se centra en las calles, recorre espacios abandonados y ambientes sociales marginados que, junto con sus procesos de revelado -que incluyen experimentación con químicos, tintas y collage-, ostentan un vigor artístico muy vanguardista en relación con la fotografía realizada en Latinoamérica a principios de la década de los setenta. Sus imágenes revelan urbes en proceso de descomposición, así como los seres transhumantes que las habitan. Los prostibulos e inquilinatos del barrio La Pilota, en el puerto de Buenaventura, ubicado en la costa Pacífica colombiana, son el escenario para la serie que se presenta en el marco de PhotoEspaña 2011.
La serie Prostitutas se expuso por primera vez en marzo de 1972 en Ciudad Solar, espacio interdisciplinario y experimental en torno a las artes visuales en el que confluían los intelectuales de la época en la ciudad de Cali. No se ha mostrado completa desde entonces. La serie original estaba compuesta por dieciséis imágenes que resultaron de un proceso casi etnográfico en el cual Franco se inmiscuyó en la cultura tropical y salsera del puerto. Con su aire tímido y amable, logró mimetizarse con ese trágico entorno de la prostitución, no para presentarlo en una versión sensacionalista de la miseria, sino para destacar esa belleza que se manifiesta en el deterioro y que está tan presente en ciudades de modernidad frustrada. El contraste, metáfora poética que nos revela su obra, está presente no sólo en imágenes en blancos y negros altamente marcados, sino también en una temática social que golpea al presentar la atmósfera decadente del puerto que suponía ser un emblema del desarrollo del país.
Las fotografías expuestas están cargadas de una estética "gótico-tropical", que estuvo igualmente presente en trabajos cinematográficos realizados en Cali entre las décadas de los setenta y ochenta, y aquí se manifiesta en los retratos de éstas mujeres vampiro que nos muestran su cuerpo, casi desnudo sobre catres de burdel en ambientes corroídos. Fernell Franco, y su oficio de tinieblas, destaca la sombra y ese deterioro negro que según él, tenía Buenaventura. Esa oscuridad lograda desde las tomas e intensificada en el laboratorio, será a lo largo de su obra síntoma de desaparición y olvido. El proceso fotográfico se vuelve entonces una alegoría para hablar del contexto retratado, una ciudad que desaparece, una urbe mutante que, como él mismo dijo, es víctima de "una violencia comparable a la que se vive contra los hombres".
Os dejo la página del autor para aquellos que deseen profundizar más en su obra.
http://fernellfranco.org/index.html
jueves, 26 de mayo de 2011
Cecilia del Val
http://ceciliadeval.com/
lunes, 16 de mayo de 2011
МАТУШКА МЕДОУЗ
http://prophotos.ru/photographers/7596-matushka-medouz-%28shishkina-anna%29/images
miércoles, 4 de mayo de 2011
Joel Peter Witkin
Antes que nada quiero advertir que las imágenes que se muestran a continuación pueden resultar algo agresivas para personas sensibles, sin embargo las fotografías de Witkin, aunque perturbadoras y grotescas generan una cierta atracción para quienes las contemplan.
Joel Peter Witkin nació el 13 de septiembre de 1939 en Brooklyn, Nueva York. Sus padres se divorciaron cuando el era muy joven debido a irreconciliables ideas religiosas ya que el padre era de procedencia judía y la madre católica. Este hecho y un accidente que presenció siendo pequeño en el que una niña resultó decapitada, marcarían su forma de trabajar y su visión de la vida.
Entre 1961 y 1964 trabajó como fotógrafo de guerra en la Guerra de Vietnam. En 1967 decide trabajar como freelance y se convierte en el fotógrafo oficial de City Walls Inc. En 1974 obtiene un título en Artes en la Cooper School Of Fine Arts de Brooklyn y consigue una beca de la Universidad de Columbia para realizar un Master de Bellas Artes en la Universidad de Nuevo Mexico, en Alburquerque.
Su trabajo, generalmente relacionado con temas de muerte, sexo, hermafroditas o personas con deformaciones físicas, suele en muchas ocasiones evocar pasajes bíblicos o pinturas famosas. En numerosas ocasiones ha provocado consternación en la opinión pública y le ha llevado a la marginación en el mundo artístico. Sin embargo también ha causado admiración en otros sectores. El poeta Charles Mann, actual editor asistente de The Photo Review ha comentado: “En algún lugar entre lo depravado y lo divino, Joel Peter Witkin ha creado un espacio que no ocupa ningún otro fotógrafo vivo.” “Lo que distingue a Joel Peter Witkin de sus contemporáneos es una inquietud y un deseo que le llevan a lugares temidos por otros, el lado oscuro donde cada resplandor es auténtico…..Witkin crea un arte que no se puede desechar o ignorar. De hecho alcanza la condición a la que aspira todo artista: nadie, al ver una imagen de Witkin, puede permanecer ambivalente.”
Aquellos que deseéis profundizar en la obra de este autor podréis encontrar un amplio reportaje en la web de “zonecero” la cual os aconsejo visitar asiduamente pues en mi opinión es una de las mejores páginas de fotografía que existen en la red. También podréis encontrar allí el artículo completo de Charles Mann, del cual han sido extraídos los párrafos que contiene esta entrada.




http://www.zonezero.com/exposiciones/fotografos/witkin2/index.html
































