James Martin, Director Ejecutivo de la Fundación Richard Avedon en la ciudad de Nueva York y Clément Chéroux , Director de la Fondation Henri Cartier -Bresson, en colaboración con la Fundación Mapfre inauguran la exposición de uno de los trabajos más icónicos de Richard Avedon, aclamada como la obra maestra del fotógrafo americano.
Este proyecto surgió a partir de un encargo propuesto en 1979 por el Amon Carter Museum of American Art de Fort Worth, Texas, tras ver una fotografía que Avedon había publicado en el diario Newsweek. Se trataba de un retrato de Wilbur Powell, capataz del rancho que el fotógrafo poseía en Ennis, Montana, La imagen de aquel «hombre normal excepcional» en palabras del propio autor significaba la identidad nacional y no pasó desapercibida para el director del museo. La institución pensó que el fotógrafo les entregaría unas 30 imágenes, pero el entusiasmo de Avedon fue tal que acabó realizando muchísimas más y culminó con la publicación de un libro y la organización de una exposición en el museo en 1985. En esta ocasión Fundación Mapfre exhibe las ciento diez copias de referencia , que el propio autor seleccionó y trabajó con su equipo, tanto para la elaboración de las copias de aquella exposición , como para publicación que la acompañaba.
La serie In the American West surgió en un momento decisivo de la carrera de Richard Avedon, tras décadas dedicado a la fotografía de moda y al retrato de figuras públicas. En el momento de su realización ya había expuesto en el MoMA y en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York , además de ser el fotógrafo oficial de las portadas de Vogue .
El proyecto que respondía al interés del artista por abordar, desde el retrato, una reflexión crítica sobre la sociedad estadounidense, para lo que se centró en la clase trabajadora del oeste de Estados Unidos, no tuvo muy buena acogida en un principio. Las personas que aparecen en el libro no respondían a la imagen que los americanos querían dar de sí mismos. Las miradas torvas, probablemente sugeridas por el autor, el gesto serio, en ocasiones huraño, no contribuían a crear una imagen relajada y feliz que hubiera sido más del gusto de la sociedad estadounidense.
Avedon se centró para realizar su estudio en aparcamientos de camiones, rodeos o ferias, pues exceptuando las zonas urbanas, el Oeste tiene una baja densidad de población. Los retratos se hacían siempre del mismo modo: la persona colocada delante de una lámina de papel blanco y sin luz directa, medio cuerpo o como mucho plano americano. Avedon solía situarse detrás de la cámara, aunque en ocasiones prefería colocarse a un lado de ella; en estos casos, la toma se realizaba sin que el fotógrafo pudiera observar directamente lo que capturaba, permitiéndole así imaginar la fotografía.
Entre las más de mil personas retratadas, el artista escogió ciento veinticuatro fotografías para la exposición, que también se publicaron en el libro, que son las que se pueden ver ahora en la Fundación Mapfre, junto a algunas de las polaroids que se utilizaban para una primera aproximación a los retratados.
Tras la muerte del fotógrafo en 2004 se creó la Fundación Richard Avedon en la ciudad de Nueva York, que conserva aproximadamente 500.000 negativos, copias y revistas antiguas. Bajo el liderazgo de Martin, la fundación actúa como la depositaria definitiva de la obra del fotógrafo.



















































