Elizabeth Siddal
La dama de Shalott, 1853
Julia Margaret Cameron Alethea, 1872 |
Edith Martineau Descansando, 1886 |
Elizabeth Siddal
La dama de Shalott, 1853
Julia Margaret Cameron Alethea, 1872 |
Edith Martineau Descansando, 1886 |
La Fundación Mapfre acaba de inaugurar las tres exposiciones que forman su programa de otoño en la sede de Recoletos en Madrid. Vamos a empezar por la de fotografía, porque a pesar de ser un importante fotógrafo, su autor no es excesivamente conocido en Europa y merece mucho la pena ver su trabajo.
Minor White (Minneapolis, 1908 – Boston, EE.UU., 1976), es una de las figuras más complejas e influyentes de la fotografía estadounidense del siglo XX. Junto a una importantísima producción fotográfica, el legado de White se extiende de forma muy significativa a otros ámbitos de la fotografía: el académico, el museístico y el editorial. Fundador y editor de la revista Aperture y profesor en algunos de los centros de enseñanza más relevantes de la escena norteamericana. Entre 1956 y 1964 estuvo enseñando en el Rochester Institute of Technology y más tarde enseñó fotografía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts hasta sus últimos días.
Influenciado en un principio por la obra de Alfred Stieglitz y Edward Weston, derivó hacia un formalismo trascendental que a la cuidada descripción del mundo añade una tensión entre el objeto y la imagen que crea. White lleva la abstracción fotográfica a sus límites, manteniendo el rigor de lo real, sirviéndose de la secuencia como vehículo para presentar su obra y para transmitir su experiencia personal y su permanente propósito de tratar de ver más allá de la superficie, de lo intelectual o lo pictórico en la fotografía.
Su obra transmite tanto belleza como una vida emocionalmente truncada por el no reconocimiento de su homosexualidad, cuyo drama se trasluce en la mayor parte de su obra. White luchará toda su vida por dar coherencia a su fotografía como creación artística y herramienta de autodescubrimiento y expresión.
La obra que se expone en la Fundación Mapfre, comisariada por Carlos Gollonet, Conservador jefe de fotografía de la Fundación, es la primera gran retrospectiva centrada en el autor en Europa y dedica una especial atención a sus secuencias fotográficas generalmente presentadas en formato de porfolio. Formato esencial en la obra del autor, que él mismo definió como un “cine de imágenes fijas”. La mayor parte de las fotografías proceden principalmente del Princeton University Art Museum y están incluidas en el catálogo que acompaña la exposición.
Comisariada por Juan Guardiola, la exposición ‘Los mismos lugares’, propone una inmersión en la práctica artística de Jorge Yeregui, cuyo eje central es la transformación del entorno en sus dimensiones social, cultural y política. Su trabajo se aleja de la fotografía contemplativa para adentrarse en el ámbito del ensayo visual, utilizando la imagen como una rigurosa herramienta de análisis para explorar cómo los lugares son protegidos, intervenidos o resignificados por las dinámicas de las sociedades contemporáneas.
La exposición reúne una selección de proyectos estructurados en torno a cuatro grandes cuerpos de trabajo. A través de formatos híbridos que van desde la fotografía analítica y el vídeo hasta la instalación espacial, Yeregui propone al visitante rastrear el impacto de las industrias extractivas en el territorio, los efectos de la crisis del mercado inmobiliario, las distintas formas de crecimiento urbano y los modelos de relación entre el ser humano y la naturaleza.
Como es habitual en la programación del Museo ICO, la exposición, que estará disponible hasta el 6 de septiembre, busca establecer un puente directo con las disciplinas de la arquitectura y el urbanismo, analizando desde la mirada de Yeregui las problemáticas actuales sobre cómo las sociedades modernas habitan y transforman su entorno habitacional y geográfico.
Los mismos lugares parte de una pregunta que Yeregui lleva años formulando desde su doble condición de artista y arquitecto: ¿Qué queda de un lugar cuando las fuerzas que lo transforman han terminado su trabajo? La exposición responde con imágenes, pero también con datos, archivos y una reflexión espacial que involucra al visitante en el proceso de lectura del territorio.