Cabecera La Mirada Fotográfica

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viernes, 7 de febrero de 2020

AUGUST SANDER Y SU VISIÓN DE LOS ALEMANES

CIRCULO DE BELLAS ARTES
Sala Picasso
Del 6 de Febrero al 17 de Mayo de 2020


El Círculo de Bellas Artes acoge la mayor panorámica realizada en nuestro país sobre el proyecto de uno de los baluartes de la llamada Nueva Objetividad, el alemán August Sander, quien dedicó más de cuarenta años a crear un archivo fotográfico de sus compatriotas a través de una serie de retratos que recogían una visión completa, imparcial y compleja del tejido productivo de la sociedad alemana de la época, entre la República de Weimar y el fin del nazismo tras la Segunda Guerra Mundial.

Proletarian Intellectual, c. 1925

Los retratos de August Sander invitan a ser leídos desde una perspectiva más amplia que la de otros fotógrafos de la época inmersos en el pictorialismo. En cierta forma, y para muchos intérpretes u observadores que se aproximaron a ellos durante el último siglo, constituyen algo parecido a un panóptico sobre la condición humana, un registro acerca de las vicisitudes, las mentalidades y los modos de organización social en la vida campesina y en la metrópolis moderna. En Sander la fotografía parece ser ante todo un sistema de medición más que un medio de transmisión de valores artísticos. La absoluta imparcialidad con la que realiza sus fotografías, prescindiendo de todo subterfugio así como todas las elecciones de este fotógrafo están dirigidas a la minuciosidad formal: desde el empleo de negativos grandes hasta la captura de la gama tonal.
 

Elementary Schoolteachers, c. 1920 

Sander que había nacido en Herdorf en 1876, tuvo que desplazarse a Téveris para cumplir con el servicio militar y allí comenzó a trabajar como asistente fotográfico de  Georg Jung.  Más tarde se traslada a una zona vecina a Berlín y pasa por la Escuela de Bellas Artes en Dresde. En 1901, ya casado, compra un estudio y se establece en Linz, Austria, durante una década y finalmente vuelve a Colonia donde monta un estudio fotográfico dedicado al retrato. Pero August Sander no solo realiza sus fotografías allí sino que de algún modo podría decirse que traslada su estudio con él a las zonas rurales o a cualquier otro lugar en el que su proyecto le lleve.
 
                                                                        © August Sander

Compaginando su trabajo comercial con su proyecto personal, Sanders reevaluó su obra como retratista de familias campesinas de Westerwald en los años diez, que a su vez evolucionaba aquella fotografía que había practicado previamente en Linz en los inicios del siglo pasado, para regresar a los retratos frontales sobre los habitantes del mundo agrícola, muchos de ellos hechos al aire libre. Las decisiones técnicas y formales que toma Sander no solamente le ayudan a conformar un estilo, también determinan en muchos sentidos los resultados obtenidos con las personas a las que fotografía. En su búsqueda de nitidez y precisión utilizó siempre placas de gran formato y durante toda su vida llevaba consigo una vieja cámara Ernemann, junto con placas de vidrio 8 x 12 y 18 x 24 cm.

© August Sander

Una de las cosas que más llama la atención del trabajo de Sander, Gente del Siglo XX, es la imparcialidad que otorga a su trabajo, ya que a pesar del dolor que debió suponerle el ver a su hijo encarcelado y muerto a manos  del régimen nazi, en su búsqueda de la diversidad del género humano que le rodeaba, no dudó en incluir en  sus carpetas a miembros del partido, desde simples soldados a los más altos jerarcas. De igual modo sorprende la forma en que descontextualiza a los retratados al no incluir sus nombres junto a las imágenes en la mayoría de las imágenes sino simplemente aquello que representan: médico, actor, pintor, campesino, etc. De tal modo que podría decirse que en realidad la obra de Sander es algo así como la culminación de un mapa humano en el que la diversidad es lo que realmente importa. 

Girl in Fairground Caravan, 1926–1932
        
Painter [Anton Räderscheidt], 1926

El orden y la selección de las imágenes de la exposición, que contiene un total de 196 fotografías, recrea de manera exacta, el concebido por el propio August Sander en su trabajo original, incluso en la proporción de cada una de las carpetas del autor. Se incluye también un conjunto de obras de la serie “Estudios del ser humano”, prácticamente inéditas hasta ahora. Son imágenes que muestran detalles de gesticulaciones, miradas y posturas, sobre todo de las manos, de las personas retratadas, así como un apartado documental que reúne cartas manuscritas del fotógrafo y las carpetas elaboradas en la época para algunas secciones.




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