Cabecera La Mirada Fotográfica

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lunes, 7 de julio de 2025

SANTIAGO YAHUARCANI Y NEREYDA LÓPEZ REIVINDICAN EL ARTE COMO FORMA DE RESISTENCIA Y REIMAGINACIÓN DEL MUNDO EN LA EXPOSICIÓN SOMOS RAÍCES

 


Somos raíces, es la primera exposición dedicada exclusivamente a Santiago Yahuarcani y Nereyda López fuera del Perú. A través de un conjunto significativo de obras —desde trabajos tempranos de principios de los años 2000 que se exponen por primera vez fuera de su país natal, hasta creaciones ex profeso para esta muestra — el proyecto propone un viaje por las cosmogonías indígenas basadas en la oralidad, el canto, la visión, y la resistencia comunitaria.


La exposición, comisariada por Isabella Lenzi y Rember Yahuarcani, explora el universo de Santiago Yahuarcani, pintor y escultor perteneciente al clan de la Garza Blanca de la nación uitoto, y su compañera Nereyda López, escultora de ascendencia tikuna y cocama. Ambos artistas, los dos autodidactas, viven en el distrito de Pebas, a orillas del río Ampiyacú, en la Amazonía peruana. En un momento histórico de crisis ecológica, social y política, la muestra afirma una visión del arte como herramienta de resistencia, vínculo y reimaginación del mundo.



Somos raíces reivindica la armonía entre humanos, no humanos y naturaleza a través de las pinturas y esculturas de los creadores, que reinterpretan los mitos y el mundo espiritual de sus antepasados, trayéndolos al presente, a la vez que relatan siglos de extractivismo y violencia, que aún afectan profundamente a los pueblos originarios de la región amazónica, marcada por el genocidio cauchero. Sus creaciones desafían las narrativas coloniales, buscando abrir un espacio para el reconocimiento y la visibilidad de la cultura y de las voces indígenas.



Santiago Yahuarcani y Nereyda López son dos de las presencias más relevantes del arte contemporáneo, cuya obra participa en debates urgentes sobre memoria, ecología y decolonialidad. Santiago formó parte de la última edición de la Bienal de Venecia (2024) y, junto a Nereyda, estuvo presente en la Bienal de Toronto (2024) y en la Bienal del Mercosur (2025). Santiago pinta principalmente con tintes naturales sobre llanchama, un tejido vegetal obtenido de la corteza del renaco, una planta endémica de la región. Nereyda, por su parte, construye sus esculturas y máscaras con semillas, raíces y fibras, recogidas con paciencia y respeto en su entorno.



La muestra, que se inauguró el 12 de junio podrá visitarse hasta el 14 de septiembre de 2025 en la Sala Picasso del Círculo de Bellas Artes – Casa Europa. La exposición se enmarca en el amplio programa de actividades que el Círculo de Bellas Artes dedica esta temporada a la emergencia climática.

Rember Yahuarcani, Valerio Rocco Lozano, Isabella Lenzi, Nereyda López y Santiago Yahuarcani


Fotografías © Conchita Meléndez

jueves, 19 de diciembre de 2024

EL DALÍ MÁS GRANDE DEL MUNDO

 


El Teatro Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes muestra de manera integral y por primera vez en España los telones originales, diseñados y pintados por Salvador Dalí para el ballet Bacchanale. Salvador Dalí calificó Bacchanale como el primer ballet paranoico. Él mismo escribió el libreto y diseñó los decorados y el vestuario. La obra, desarrollada con la compañía del Ballet Russe de Montecarlo, se estrenó el 9 de noviembre de 1939 en el Metropolitan Opera House de Nueva York. El éxito de Bacchanale fue rotundo y permaneció en el repertorio desde 1939 hasta 1941, siendo representado de nuevo en 1945 y posteriormente en 1967, esta vez en Mónaco, última vez que se tuvo la oportunidad de ver.


En este ballet, Dalí colaboró con Léonide Massine, coreógrafo y director de la compañía. La producción contó con otras figuras de renombre como Coco Chanel, que trabajó en la realización de parte del vestuario y de los accesorios, así como Barbara Karinska, que fue quien finalmente los confeccionó. En cuanto al decorado lo realizaron en estrecha colaboración Salvador Dalí y el príncipe Alexandre Schervachidze, quien trabajó con gran fidelidad a partir de la maqueta realizada por el artista. La música del ballet consistió en una adaptación de la ópera Tannhäuser de Wagner.


Dalí pensó el espectáculo como una trilogía que incluía también los ballets Laberinto y Sacrificio, de los cuales solo el primero se llevó a cabo. En Laberinto se escenificaba el “resurgir de la tradición”; Bacchanale se planteaba como la representación de un “caos romántico” y Sacrificio concluía con el “triunfo de la religión y de los valores espirituales”.

Bacchanale relataba la llegada de Luis II de Baviera, protagonista de la obra y personaje histórico, al Monte de Venus. A lo largo del ballet, Luis II, en su locura, se identificaba con Tannhäuser, protagonista de la leyenda medieval en la que se inspiró Wagner y que Dalí interpretó a través de su método paranoico-crítico y del psicoanálisis de Sigmund Freud. En este sentido, el solapamiento de personajes e imágenes no solo se hace patente en la narración sino también en el propio decorado, enmarcado en la pintura que Dalí estaba realizando desde los años treinta donde la iconografía adquiere una gran potencia simbólica con numerosas posibilidades de lectura.

El decorado de Dalí incluye un telón y cuatro lienzos que refuerzan la perspectiva, con el Monte de Venus como elemento central, vinculado al mito de Leda y el pecado femenino. La composición integra referencias renacentistas, como Los Desposorios de la Virgen de Rafael, y contrastes entre amor y muerte, acompañados por detalles característicos como calaveras inquietantes, cajones alusivos al inconsciente y figuras fantasmagóricas. Dalí emplea recursos de la pintura flamenca del siglo XV y del Renacimiento para explorar los límites de la visión, solapando imágenes que combinan lo sensual con lo espectral. El decorado teatral refleja su interés por la mirada como un juego de ambigüedades y superposiciones.

Tras el cierre del Ballet Russe de Montecarlo en 1968, los decorados fueron donados a la Universidad Butler, aunque el cisne de madera que formaba parte de la escenografía y que medía más de 6 metros de altura fue destruido para reducir espacio de almacenaje ya que no cabía en la caja que contenía el resto del material. 

Esta exposición podrá visitarse en horario de 11 a 14h.

Para acceder a la exposición deberá disponer de una entrada general.

Junto a la exposición y bajo la dirección de Jaime Vallaure y la coreografía de Tania Arias, se llevará a cabo una experiencia daliniana única: un ballet performativo que contextualiza la creación de esta invención daliniana, reinterpretando algunas de sus partes más significativas. A través de una interpretación visual y sensorial, la danza se adentrará en el universo surrealista de Dalí, fusionando el arte del movimiento con su innovadora visión artística. La propuesta busca capturar la esencia de su obra, envolviendo al público en una experiencia inmersiva que estará profundamente impregnada por el genio creativo de Salvador Dalí. Una oportunidad única para explorar su fascinante mundo de manera diferente y emocionalmente intensa.

La representación estaría catalogada entre danza y performance y será realizada por Jaime Vallaure, Tania Arias Winogradow y María Santuzzo. El Diseño de vestuario, máscaras y atrezzo son de  Rafael Suarez y el Diseño de iluminación y coordinación técnica es de  Clavija Estudio (Inés de la Iglesia- Carlos Carpintero)

Fechas de la visita teatralizada: 22, 26, 27, 28, 29, 30 de diciembre y del 2, 3, 4, 5, 6 de enero.

Horario: 19 a 20h

Entrada: durante la visita teatralizada el acceso a la exposición será gratuito previa retirada de invitación.

Fotografías © Conchita Meléndez


viernes, 17 de mayo de 2024

EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES NOS DEVUELVE LAS IMÁGNES MAS EMBLEMÁTICAS DE CRISTINA GARCÍA RODERO

 

En las eras. Escober,1988 ©Cristina García Rodero

Somos muchos los devotos de Cristina García Rodero que no habíamos conseguido hacernos con un ejemplar del que fue su primer libro y tal vez el más carismático, “España Oculta”. Llevábamos años suplicándole que se reeditara pues el mercado de segunda mano era escaso y prácticamente inaccesible por los precios desorbitados que los pocos ejemplares cuyos propietarios de tal joya estaban dispuestos a desprenderse llegaban a alcanzar. Al fin ha llegado ese momento y Ediciones Elviria ha sacado al mercado una edición totalmente revisada por la propia Cristina, que además incluye algunas imágenes nuevas con respecto al anterior. La edición es francamente buena y además viene acompañada de una magnífica exposición en el Círculo de Bellas Artes. Ya sé que lo normal suele ser lo contrario, pero es que el libro no es en sí un catálogo de la exposición. Es mucho más que eso, tanto por el mayor contenido de imágenes como por los textos que las acompañan firmados por Julio Caro Baroja,  Publio López Mondéjar y  Christian Caujolle.

La tarde. Campillo de Arenas,1978 ©Cristina García Rodero

Ahora, en 2024, cinco décadas después de la beca que le concedió la Fundación Juan March y que en palabras de Cristina “le cambió la vida”, varias instituciones celebran su trabajo organizando la exposición Cristina García Rodero. España Oculta, que viajará durante dos años a distintas sedes (tras su paso por el Círculo de Bellas Artes, se podrá ver en el Centro Cultural de La Malagueta de la Diputación de Málaga, El Museo de Arte Abstracto de Cuenca y el Museu Fundación Juan March de Palma) mostrando una serie de 152 imágenes y un video. 



La exposición se inauguró ayer miércoles 16 de mayo en la Sala Picasso del Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde podrá visitarse hasta el próximo 18 de agosto. La serie recoge la serie completa de 152 fotografías que conforman el volumen España Oculta (1989), uno de los libros más importantes de la historia de la fotografía española. El viernes 17 se proyectará además en el Cine Estudio del Círculo el documental Cristina García Rodero. La mirada Oculta, estrenado en 2023 y dirigido por Carlota Nelson. Así que quien no lo haya visto aún tiene una oportunidad única para hacerlo. 


Cristina García Rodero comenzó en el mundo de la fotografía muy joven, poco más de 20 años, y cuando unos amigos le propusieron solicitar una beca a La Fundación Juan March, no podía imaginar que se la concederían y que ese sería el principio del resto de su vida. En la memoria de su solicitud escribió: “Me propongo realizar un trabajo antológico de las costumbres de España, tanto en su abertura al progreso, como en su ocultamiento y tradición. Para ello utilizaré el medio más actual y representativo de mi época: la expresión fotográfica.”  El premio alcanzó para comprar su primera cámara, una Asahi Pentax de 35 mm y un coche que la permitía desplazarse por los pueblos  para registrar en imágenes la memoria de sus fiestas, ritos, ceremonias y tradiciones de España. Conseguir que todo aquello no se perdiera en el olvido y que llegara a conocerse fue entonces el objetivo de Cristina y lo sigue siendo ahora 50 años después, aunque su horizonte se haya ampliado y abarque ya no solamente España y Portugal, que fue su siguiente parada, sino también lugares tan remotos como La India, Etiopía o buena parte de Latinoamérica. 



Cristina que acumula honores, Premio Nacional de Fotografía en 1996, Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes en 2005, Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en 2014, entre otros, fue la primera española en entrar en la Agencia Magnum, pero tiene algo para mí mucho más importante y es que sin apenas darse cuenta ha creado escuela. Hablaba al principio de este texto de los devotos de Cristina y es que son una legión aquellos que sienten verdadera adoración por su trabajo y unos pocos han seguido su estela por esos caminos  y pueblos que forman la España, ya no tan oculta, que aún conserva sus tradiciones, sus romerías, sus botargas, sus diablos, sus vírgenes, sus danzantes y su fuego, ese fuego purificador que algunos se atreven a desafiar saltándole o pisando sus brasas. Y en medio de todo ello está siempre esta mujer menuda en complexión pero grande de corazón y con una fuerza y un empeño que desafía a los elementos en invierno y en verano, porque las fiestas no paran y las hay a lo largo de todo el año, sino es en un lugar es en otro. Y junto a ella un puñado de fotógrafos que conocieron su trabajo hace ya veinte o más años y que han seguido sus pasos realizando trabajos fantásticos, aunque cada vez cueste más pues si bien las condiciones técnicas son mejores, la masificación lo convierte casi en una batalla en algunas ocasiones. 

Cristina García Rodero © C.Meléndez

En cualquier caso, nosotros tenemos la suerte de poder disfrutar del resultado de tanto esfuerzo, al menos durante unos días, en una exposición magnífica, comisariada por la propia Cristina,  con unas fotos reveladas en el laboratorio de otro gran fotógrafo, Castro Prieto, que ha realizado un trabajo minucioso y cuyos conocimientos, al igual que los de Cristina, se deja ver en cada una de las exquisitas copias. Y por supuesto siempre podemos volver a verlas en esa nueva edición de España Oculta editada por Elviria y que a partir de ahora tendrá un lugar de honor en nuestras bibliotecas. 


Fotos de Sala: C. Meléndez

domingo, 3 de marzo de 2024

DOBLE HOMENAJE A COLITA LA FOTÓGRAFA DE LA GAUCHE DIVINE

 


En 1976 dos amigas, reconocidas y respetadas profesionales, activistas culturales, feministas de pro y de facto, empoderadas antes de que existiera el término, decidieron hacer un libro que hablara de la mujer, de sus realidades, sus cotidianidades, sus deseos, sus frustraciones y en definitiva de todo aquello de lo que se debería hablar, denunciar, exponer y reivindicar. 


María Aurelia Capmany e Isabel Steva Hernández, conocida artísticamente como Colita, se pusieron manos a la obra, una con sus escritos y la otra a través de su archivo fotográfico para dar forma a un libro que se publicó un año después con una tirada de 3000 ejemplares, pero que desgraciadamente solo duró unos meses en la calle. Un cambio en la dirección de Editora Nacional que fue quien se ocupó de gestionar el libro, hace que el nuevo director lo considere peligroso y lo retira de la venta. Antifemina, que era el título del libro, desaparece y los pocos ejemplares que sobrevivieron circulan hoy como cotizados objetos de culto para los coleccionistas. 


Cuarenta y tres años después la editorial Terranova, de la mano del Ayuntamiento de Barcelona, vuelve a poner en circulación una nueva edición totalmente regenerada, el tiraje anterior no era precisamente fantástico y como casi todos los fotolibros de la época tenía las fotos empastadas y oscuras. Las técnicas actuales  han devuelto a la imágenes la nitidez y los detalles perdidos logrando de ese modo un libro mucho más depurado que conserva los archivos originales con solo un par de cambios realizados por Colita de un par de fotos que no le gustaban demasiado. 



Es a raíz de la nueva puesta en circulación del libro cuando se decide hacer una exposición que muestre si no todo, una gran parte del contenido del libro. Así pues la exposición que se exhibe en la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes desde el día 29 de febrero y que estará abierta al público hasta el 5 de mayo, muestra por primera vez una selección representativa del trabajo fotográfico de Colita que reúne, además de diverso material documental y audiovisual, 94 de las 176 fotografías que contiene el libro. Su estructura obedece a los diez capítulos en los que se divide la publicación y en los que se abordan, en tono crítico y didáctico, la vejez, el matrimonio, el trabajo, la religión, la prostitución, la cosificación, la marginación, las modelos, el disfraz y el piropo. Se trata de la primera muestra celebrada tras el fallecimiento de la autora en diciembre de 2023. Es también su último proyecto, ya que fue trabajado e imaginado con ella hasta el último detalle, lo que convierte la exposición en un homenaje a su trayectoria.



Por otro lado el mismo día de la apertura de la exposición se llevó a cabo otro acto de homenaje, en el que Fracesc Polop, comisario de la muestra del CBA, amigo y responsable del archivo de Colita  depositó en la caja número 1262 el legado de la autora en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. Fue un acto muy emotivo ya que Colita había dispuesto que un cofre que contenía una serie de objetos seleccionado por ella no se abriera hasta después de su fallecimiento, que desgraciadamente tuvo lugar el 31 de diciembre de 2023. El cofre contenía, como no podía ser de otra manera, una serie de divertidos objetos entre los que se encontraban una foto suya disfrazada de payasa, una pajarita, una cámara en miniatura, unas gafas que distorsionan la realidad y una nariz de broma. Además del cofre , se depositaron también en la caja de seguridad dos libros, un ejemplar de la presente edición de Antifémina y otro de Luces y sombras del flamenco. En el acto estuvieron presentes en el acto Luis García Montero, director del instituto Cervantes y la escritora y periodista Maruja Torres. 



jueves, 25 de enero de 2024

EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES INAUGURA LA EXPOSICIÓN “VIDAS MINADAS. 25 AÑOS”, DE GERVASIO SÁNCHEZ


En 1997 se firmó la Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción (Tratado de Ottawa). Coincidiendo con aquel hecho histórico en noviembre de ese mismo año se presentó en el Círculo de Bellas Artes el proyecto Vidas Minadas, realizado por Gervasio Sánchez, en el que recogió a través de sus imágenes las historias de los afectados por las minas en diferentes países. A lo largo de los años el fotógrafo ha realizado un seguimiento de las vidas de las víctimas retratadas y en 2002 y 2007 presentó diferentes versiones de este trabajo, que ha vertebrado la mayor parte de su vida profesional.  



Ahora, Vidas Minadas, 25 años recupera, a través de más de un centenar de fotografías que se exponen hasta el 21 de abril en el CBA, las historias de los protagonistas de un drama, el de las minas antipersona, que sigue vigente en decenas de países. Gervasio Sánchez eligió al azar las víctimas retratadas en países africanos como Angola y Mozambique, asiáticos como Camboya, Afganistán e Irak, latinoamericanos como El Salvador, Nicaragua y Colombia o europeos como Bosnia-Herzegovina. El fotógrafo se cruzó con las personas que recoge en este proyecto en hospitales (a punto de ser amputados o malheridos), en centros ortopédicos donde intentaban volver a andar con piernas de plástico o en familias que sobrevivían con muchas dificultades.



En la presentación de la muestra, Gervasio Sánchez ha definido este proyecto como “el anclaje moral y ético que necesito para seguir creyendo en el periodismo y en el ser humano”, y ha anunciado que seguirá trabajando en él los próximos años. El fotógrafo también ha señalado la actitud de la sociedad (clase política, empresarios y ciudadanos) ante los conflictos armados: “cuando un país permite que sus empresarios y gobernantes hagan negocio con la muerte, es un país inmoral; sus autoridades son inmorales y amorales, y la pasividad de sus ciudadanos retrata al país”. 


El director del Círculo, Valerio Rocco, ha subrayado la responsabilidad social de los centros culturales: “El Círculo enfoca la cultura como una herramienta para lograr una sociedad más justa, más igualitaria y en paz. Esta exposición es una manera de decir NO a la guerra, no solo a las guerras visibles como la de Gaza o Ucrania, sino también a todos esos conflictos que no están bajo el foco mediático.



En paralelo a la exposición, el Círculo ha organizado el ciclo “La guerra perpetua”, en el que, a través de una serie de debates y conferencias, se reflexionará en torno a cuestiones como el uso político y propagandístico de las guerras o el mismo concepto de Europa en un momento especialmente difícil.




 

lunes, 29 de mayo de 2023

ANTONI MIRALDA MUESTRA SUS FOTOGRAFÍAS EN EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES PARA EL FESTIVAL PHOTOESPAÑA

Coney Island, 1979 © Antoni Miralda

La sala Goya del Círculo de Bellas Artes acogerá desde el 29 de mayo y hasta el 17 de septiembre la exposición Cowboy´s dreams, una muestra que explora la faceta fotográfica del artista Antoni Miralda.

Esta exposición nació del encuentro casual de un completo archivo fotográfico, con mas de 75.000 negativos, descubierto por Ignasi Duarte. Sin embargo Antoni Miralda no se considera fotógrafo. Sus imágenes son en realidad imágenes encontradas, no buscadas.

Basel, 1969 © Antoni Miralda

Bronx, 1975 © Antoni Miralda

Cowboy´s dreams cuenta con 116 fotografías realizadas por el artista en Europa y Estados Unidos entre 1961 y 1991. Aunque él cree que es en Londres donde mejor se ha sentido al fotografiar la calle desde la primera vez que visitó la ciudad en 1962.

Fotografías en blanco y negro que permiten al espectador descubrir la posición de Miralda sobre la fotografía y sus usos. Aunque reconoce que si las hubiera hecho hoy en día seguramente las habría realizado en color. Para él lo importante son las texturas, expresión que utiliza para referirse al conjunto de la imagen y su significado dentro de la sociedad y la época en que se desarrolla. 

New York, 1976 © Antoni Miralda

New York, 1975 © Antoni Miralda

Como señala el comisario de la exposición el hallazgo de estas imágenes permite “comprender el uso que Miralda hace de la imagen cuando esta se inscribe en el ámbito de lo estrictamente privado. Miralda fotografía para poder ver. Parapetado detrás de la cámara construye la realidad, la inventa.”

Miralda utiliza la fotografía como una herramienta con la que diseccionar la sociedad, en imágenes que recogen manifestaciones religiosas o militares con un profundo sentido crítico y humor.  Sus fotografías están llenas de vida. 

París, 1964 © Antoni Miralda

Viena, 1976 © Antoni Miralda

En palabras del comisario: “su archivo fotográfico confecciona un amplio repertorio de lo ajeno gracias al cual atestiguamos cómo profundiza en las particularidades culturales que definen a los distintos grupos humanos que retrata.”
Junto con el centenar de imágenes de España y Estados Unidos, la exposición incluye sesenta y una fotografías vintage de las series de Soldats Soldés, imágenes que documentan las esculturas e intervenciones públicas que el artista realizaba con soldados de plástico. Además, se presentan una selección de dibujos del célebre Cuaderno de Castillejos (1965) y tres obras sobre papel pensadas para la exposición en la galería Zunini de París (1967), una de las cuales —un gouache de temática soldadesca— nunca llegó a exhibirse. El Cuaderno de Castillejos es un dietario dibujado de la vida cotidiana en el campamento donde Miralda hizo el servicio militar. Supone un registro fundamental para comprender el origen de las temáticas —u obsesiones— que definirán su obra en los años por venir.



La inclusión de estas obras históricas es crucial para contextualizar la actividad de Miralda en los años en que realizó, de forma casual y sin darle mayor importancia, muchas de las instantáneas que ahora salen a la luz.


© Conchita Meléndez