Cabecera La Mirada Fotográfica

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jueves, 3 de abril de 2025

LA VÍA DE LA PLATA AIRES DEL SUR

 


En el siglo VII a. de c. ya existía una ruta que, utilizando un corredor natural que articulaba el occidente de la Península Ibérica, permitía comerciar al pueblo tartesio con el norte de la meseta, pero no fue hasta la época del emperador Augusto y sobre todo durante los reinados de los emperadores Trajano y Adriano cuando se configura como una calzada romana que en sus inicios unía Emerita Augusta (Mérida) con Asturica Augusta (Astorga), extendiéndose ésta posteriormente hasta Sevilla por el sur y hasta Gijón por el norte. Aunque se desconoce el origen de su nombre, pues no fue la plata parte de las mercancías que transitaban por esta calzada, se dio en llamar Vía de la Plata, aunque se cree que su nombre deriva del árabe balat, «camino empedrado»

Mucho tiempo después la Vía de la Plata entra en Galicia por A Mezquita y es el camino jacobeo gallego de mayor recorrido. En la segunda mitad del s. XIII, después de la toma de Sevilla y Córdoba a los árabes,  este itinerario comienza a ser utilizado por los peregrinos de Andalucía y Extremadura. Unos seguían hasta Astorga, enlazando aquí con el Camino Francés; otros tomaban la desviación de Puebla de Sanabria-A Gudiña y desde aquí, bien por Laza o bien a través de Verín,  hasta Ourense y Santiago. Y una tercera posibilidad llevaba a los peregrinos por el noreste de Portugal hacia Verín. 

Son muchos los peregrinos que a lo largo de los años han pisado el suelo de este camino y también muchos los que de un modo u otro han dejado documentado no solo el camino sino también las costumbres de los pueblos que atraviesa. La Casa de Galicia en Madrid ha querido rendir un homenaje a la Vía de la Plata con una exposición que reúne un total de 75 fotografías de diferentes autores, tomadas desde principios del siglo XX hasta nuestros días, en las que las imágenes nos invitan  a reflexionar sobre la soledad, la distancia y el paso del tiempo a través de un diálogo entre la fotografía del pasado y la de autores más contemporáneos.

Desde fotógrafos clásicos como Jeant Lauren, Otto Wunderlich, Jean Poujade o Nicolás Müller, a los más actuales como Carmenchu Alemán, Andrés Marín o Luis Vioque, pasando por aquellos que para muchos de nosotros  son referentes de la fotografía española como Cristina García Rodero, José Manuel Navia, Castro Prieto o Vicente Lopez Tofiño, entre otros muchos, las obras reunidas dejan un claro testimonio de las fiestas, las costumbres, los monumentos, los paisajes y las gentes que pueblan el camino de la Vía de la Plata, dejándonos con ganas de ver mucho más. 

La Vía de la Plata. Aires del Sur fue exhibida originalmente en el Museo Centro Gaiás de la Cidade da Cultura en 2022, como la segunda entrega de un díptico expositivo sobre las rutas xacobeas que se acercó además a la ruta del Camino Portugués.


Posteriormente, y con el objetivo de una puesta en valor de este camino conjunto, la muestra inició una serie de itinerancias por distintos lugares, que comenzó en 2023 en el Palacio Toledo Moctezuma en Cáceres, continuó en el Centro Cultural Marcos Valcárcel de Ourense en 2024 y llega ahora a la Casa de Galicia en Madrid.

Lucía Laín, historiadora, comisaria, guionista y documentalista, ha sido la encargada de dotar de vida esta exposición a través de la selección de autores y la puesta en marcha de la muestra, que se completa con la pieza audiovisual A travesía dun verso, producida de manera exclusiva para esta ocasión por el Laboratorio NUMAX con guion de Lucía Laín.

Carmenchu Alemán

Existe también un catálogo que compila las imágenes que conforman la muestra, acompañadas de las citas literarias que recogen el interés que el camino despertó en grandes figuras de las letras. Autores como Cristóbal de Mesa, Luis de Góngora, Antonio de Nebrija o Gustavo Adolfo Bécquer han puesto voz a las miradas de los 28 autores que se reúnen hoy en los salones de la Casa de Galicia. 



domingo, 23 de junio de 2024

LILI ÁLVAREZ, LA PRIMERA MUJER ESPAÑOLA EN PARTICIPAR EN UNOS JUEGOS OLÍMPICOS


La Fundación Ortega-Marañón, antigua Residencia de Señoritas, se suma por primera vez como sede a la Sección Oficial de PHotoESPAÑA con una exposición que conmemora el primer centenario del olimpismo femenino español.

La señorita: Lilí Álvarez y los inicios del deporte femenino (1915-1936) se centra en la figura de esta mujer, una de las pioneras del deporte en la Edad de Plata. 


Aunque destacó fundamentalmente como tenista y patinadora, Lilí Álvarez (1905-1998) practicó otros muchos deportes como el esquí, el alpinismo y el automovilismo. Fue, además, la primera mujer española que participó, junto a Rosa Torras, en unos Juegos Olímpicos, los de París de 1924. Ambas jugaron en los dobles de tenis y aunque el resultado no fue muy bueno, si lo fue el hito que supuso la participación de estas dos mujeres en el desarrollo del deporte para nuestro país. 



Líli Álvarez vivía por aquel entonces en la Residencia de Señoritas, un palacete situado en la calle Fortuny de Madrid que fue un lugar fundamental en la historia de la emancipación de la mujer, así como un centro pionero en la práctica deportiva femenina. Acogió a figuras fundamentales de la vanguardia artística, literaria, política, intelectual y social femenina desde su fundación en 1915 hasta la guerra civil. La Residencia fue el primer centro oficial destinado a fomentar la enseñanza universitaria para mujeres en España, en la órbita de la Institución Libre de Enseñanza. Su primera directora, hasta 1936, fue la pedagoga María de Maeztu. Entre el profesorado estuvieron figuras tan destacadas como María Zambrano o Maruja Mayo y participaron en sus actividades Zenobia Camprubí, Gabriela Mistral, Victoria Ocampo, María Lejárraga, Clara Campoamor o Concha Méndez. 



La muestra, comisariada por Lucía Laín, centra su atención en la figura de Lili Álvarez -conocida por la prensa extranjera de la época como the señorita-, pero explora también los inicios de la práctica deportiva en España y su vinculación con la modernidad tanto en el ámbito privado como en el profesional, que iniciaba un arduo camino hasta su consideración actual.



Aunque la práctica del deporte comienza a popularizarse a finales del siglo XIX en países como Inglaterra,  proliferando los clubes y campeonatos y la profesionalización de estas prácticas por un amplio espectro social. La inclusión de la mujer en el ámbito deportivo no llegaría hasta el primer tercio del siglo XX y fue minoritaria exigiendo  un enorme esfuerzo y sacrificio personal de aquellas deportistas quienes, como Álvarez, abrieron un camino que todavía a día de hoy tiene retos que afrontar para alcanzar la plena igualdad.



La muestra, que podrá visitarse hasta el día 30 de julio,  cuenta con dos secciones diferenciadas. En los jardines de la Residencia de Señoritas se pueden visitar una sucesión de paneles ilustrados con fotografías que sumergen al visitante en la vida de Lilí y sus primeros éxitos internacionales en la práctica deportiva. Así, el visitante se adentra en las páginas de una revista ilustrada de los años veinte del siglo pasado. En esta sección las citas literarias – algunas extraídas de los propios escritos de Lilí Álvarez- conviven con extractos de prensa. En esta sección se pueden ver fotografías de archivos internacionales como la Biblioteca Nacional de Francia o la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, y españoles como el Archivo General de la Administración, el archivo ABC y del propio archivo familiar de la familia de Lilí Álvarez.




La práctica deportiva en España está también presente con fotografías de algunas de las deportistas contemporáneas de Álvarez (Rosa Torras, Aurora Villa o Irene González…) y fotografías de la Residencia de Señoritas y el Instituto Escuela.

Por otro lado, en la Biblioteca de la Residencia se encuentra una selección de fotografías originales de época cedidas por el Archivo Histórico Nacional (Archivo Histórico Nacional. Archivo de Elia María González-Álvarez y López-Chicheri) y ejemplares de prensa y libros conservados en la Biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF). Universidad Politécnica de Madrid





viernes, 23 de febrero de 2024

AL FINAL DE LAS ESCAPADA. 50 AÑOS DE UN MAESTRO DEL RETRATO

Kodachrome, 1983 © Jordi Socías

Todos los que disfrutamos de la fotografía, bien porque nos dediquemos a ello o simplemente porque nos guste  contemplarla,  tenemos la ocasión de visitar desde el 22 de febrero y hasta el 21 de abril la maravillosa exposición que nos ofrece la Sala Canal de Isabel II, y que recorre la trayectoria vital y profesional del fotógrafo barcelonés Jordi Socías (Barcelona, 1945), desde mediados de los años setenta a la actualidad.

Bajo el título de Jordi Socías. Al final de la escapada, la comisaria Lucía Laín y el propio autor han reunido 90 obras, algunas de ellas inéditas, en lo que Socías ha denominado como “un paseo particular por el territorio de la observación.” 


El nombre de Jordi Socías va unido al periodismo, al cine, a la política y al glamour y lo está no solo por su doble condición de fotógrafo y editor, sino que se deriva también de todos aquellos a los que ha inmortalizado. En algunas culturas creen que cuando se fotografía a una persona se le roba el alma y nadie puede dudar que Socías es un ladrón de almas y de que lo hace con la maestría de un auténtico ladrón de guante blanco. 

Antonio Banderas, 1986  © Jordi Socías


Jordí Socías se ha alineado entre aquellos fotógrafos que saben que la belleza es inseparable de la finalidad y en este sentido, cualquiera de sus trabajos siempre ha tenido un aire realista, irónico y cosmopolita, bajo la férrea norma de la modernidad, que no es otra cosa que una mezcla de naturalidad y sofisticación, con un toque de fino humor que convierte cualquier imagen en un flujo surreal de la misma. 

El último baile. Nacho Duato, 1996 © Jordi Socías

Estructurada en cuatro niveles, en la planta baja el visitante encontrará una amplia selección hemerográfica de portadas e interiores de revistas y libros en los que la impronta de Socías está presente como fotógrafo y editor. En la primera planta se abordan sus primeros trabajos, como la instantánea del extrarradio de Barcelona en la que emergen las letras del Cine Lumière (1975), con la que él mismo considera que comenzó su carrera. Suyas son las imágenes de los padres de la Constitución Española, el golpe de Estado del 23F o el primer concierto de The Rolling Stones en Madrid, entre otras.



También se muestra en esta exposición la visión cosmopolita del autor con algunas imágenes callejeras de las grandes ciudades que ha recorrido como, Nueva York, Tokio, Panamá, París o Amsterdam, en las que se desvelan escenarios donde los personajes habitan como en una gran puesta en escena. O las realizadas para el cine o la televisión, con películas y series como Demonios en el Jardín, Calle 54 o La buena vida. 

Fernando Trueba, 1995 © Jordi Socías

Pero es sobre todo cuando contemplamos sus retratos cuando nos sentimos realmente subyugados. Francis Ford Coppola, John Le Carré,  Woody Allen, Ai Weiwei, Victorio Gassman, un jovencísimo Antonio Banderas colgado de la estructura de un cartel donde puede leerse la palabra CINE, una bellísima Aitana Sánchez Gijón con un pañuelo en la cabeza, el esbelto cuerpo desnudo del bailarín Nacho Duato o ese primerísimo plano de Dalí que le catapultó a la fama en 1979, son algunos de esos retratos que nos hacen suspirar y desear tener aunque solo sea una mínima parte de su visión fotográfica. Y es que como dice el periodista y escritor Manuel Vicent, “cualquiera que sea alguien en el mundo del arte, del cine y de la literatura en España ha sido marcado por el hierro de su cámara”. Y yo añadiría que también lo han sido muchas otras importantes figuras culturales de fuera de nuestras fronteras. 




Pero no fue solamente detrás de la cámara donde Jordi Socías demostró su visión, ya que en 1979 inspirado por el modelo de la Agencia Magnum y en colaboración con Aurora Fierro, montó la Agencia COVER, con la  finalidad de ofrecer fotos de actualidad a medios de comunicación nacionales e internacionales. La propuesta era clara: calidad estética y una mirada en profundidad tal y como defendieron en 1947 Robert Capa, Henri Cartier-Bresson y David Seymour. Toda una apuesta por la renovación fotográfica y editorial en un momento decisivo para una España con una constitución recién estrenada. La Agencia estuvo funcionando con idénticos compromisos hasta que en 2006 fue adquirida por el grupo Jupiter Images, el cual fue a su vez fue absorbido en 2008 por Getty images, lo que supuso la liquidación de la misma. Pero durante su período de vigencia pasaron por ella como colaboradores algunos de los más importantes fotógrafos españoles, Gervasio Sánchez, Lucas Vallecillos, Juantxu Rodríguez, Luis Valtueña, Xurxo Lobato, Ricky Dávila, Paco Elvira, Benito Román, José Manuel Navia o Javier Arcenillas fueron algunos de ellos. COVER Llegó a disponer de un archivo propio de más de un millón y medio de fotografías y representar a más de doscientos fotógrafos.


Lucía Laín y Jordi Socías 

Sin duda ésta es una exposición que no hay que perderse y que está entre las mejores de toda la amplia gama que se ofrecerán este año en la ciudad de Madrid. 




 

miércoles, 14 de diciembre de 2022

ILUMINA MADRID, UNA EXPOSICIÓN EN TORNO AL MÍTICO CARTEL DE SCHWEEPS DE LA GRAN VÍA MADRILEÑA

 

© Carmenchu Alemán

Seguramente a vosotros también os habrá pasado, ir paseando por la Gran Vía y sentir la tentación de hacer una foto del luminoso que corona la cúpula del edificio Carrión, o edificio Capitol para la mayoría,  en la esquina de la Gran Vía con la calle Jacometrezo. Y a poco que llevarais una cámara o un móvil en el bolsillo la habréis hecho. Lo mismo le ha ocurrido a otros miles de personas, tanto si son vecinos del foro, como si han llegado a la capital desde otras ciudades españolas o incluso de otros países y por supuesto los fotógrafos profesionales no iban a ser menos. Por eso y aprovechando que el mítico cartel  ha cumplido 50 años de existencia, ayer se inauguró en el Espacio Cultural Serrería Belga (Alameda, 15), una emotiva exposición que permitirá descubrir a todo el que se quiera acercar hasta allí una selección de fotografías realizada por la comisaria de arte independiente Lucía Laín.

© Nicolás Muller

© Juan Pando Barrero

La muestra que es de entrada gratuita y de una duración bastante efímera  pues solo estará abierta hasta el día 20 de diciembre, está organizada por Schwepps y propone realizar un viaje emocional desde los años 50, antes de que estuviera instalado el actual neón, hasta nuestros días. Una manera de devolver a los madrileños y a todos sus visitantes el interés y los millones de fotografías que cada año se realizan a este icono que ya forma parte del paisaje protegido de la capital. Pero no sólo se trata del edificio en el que está enclavado el cartel, la mayor protagonista es la arteria que recorre la Gran Vía y que nos permite visualizarla desde distintas perspectivas y recrearnos en la vida que siempre ha tenido la avenida y en los cambios que se han ido produciendo a lo largo del tiempo. 

Equipo Europa Press

©Nicolás Muller

Para reflejar ese cambio de la ciudad y de sus residentes, la muestra se retrotrae a los años 50 —Schweppes comenzó a operar en España en 1957—, cuando todavía el neón no estaba instalado. En algunas de las imágenes puede verse otro cartel, el de la marca de cigarrillos Camel, cuando aún no estaban vetados los anuncios de tabaco y el vaquero de Malboro pululaba por las calles de Madrid. Estas imágenes, en blanco y negro, reflejan una Gran Vía bulliciosa, vibrante, llena de carteles de luz de sus locales. A medida que avanzan los años, las fotografías muestran una ciudad cada vez más moderna e imponente. El luminoso de Schweppes emerge en 1972 en la fachada del Carrión. Los años 80 son especialmente relevantes para esta arteria: la Movida Madrileña, un auténtico torbellino estético y cultural, toma la capital de España. De hecho, uno de sus iconos será el cineasta Pedro Almodóvar, quien aparece en una de las fotografías tomada por Jesús Peraita, junto a Fabio McNamara y Alaska. La exposición también recoge una secuencia de una de sus películas más famosas, La ley del deseo (1989). Seis años después tendría lugar la irrupción más conocida del luminoso de Schweppes en la gran pantalla con El Día de la bestia (1995), de Álex de la Iglesia: imposible no recordar a Santiago Segura, Álex Angulo y Armando de Razza colgando del neón en una escena que ya es historia del cine español.

© Roberto Arranz

Equipo Europa Press

Como podéis imaginar los nombres de los más prestigiosos fotógrafos firman las imágenes expuestas, desde las primeras tomas en los años 50 y 60 de Nicolás Muller, Juan Pando Barrero, Roberto Arranz, Cristóbal Portillo, Cesar Fraile, Martín Santos Yubero o el Equipo Europa Press, hasta las fotografías más actuales en las que no podía faltar una Gran Vía cubierta de nieve por la Filomena, realizada por Rafael Trapiello o las vistas desde la última planta del edificio del Corte Inglés de Callao que nos muestra Carmenchu Alemán. Entre medias un montón de nombres conocidos como Benito Román, Julio López Saguar, Leticia Felguerosos, Vicente Tofiño, Luis Vioque, Fernando Manso, Guillermo Armengol o el alemán Peter Witte. 

© Enrique Sanz de San Pedro

© Enrique Sanz de San Pedro

El neón de Schweppes lleva presidiendo la Gran Vía desde hace medio siglo. Fue el 5 de agosto de 1972 cuando Schweppes consiguió la licencia para colocar este enorme letrero en el edificio Carrión. Un mes más tarde, en septiembre, se instaló. El cartel está situado a 37 metros de altura, mide 10,65 x 9,36 metros y el conjunto del letrero alcanza los 600 kilos; lo integran 104 neones de colores: azul y amarillo para las letras, mientras que rosa, diferentes tonos de azul, rojo, amarillo y verde para el resto del letrero. Solamente dejó de brillar durante unas semanas en 2004, cuando tuvo que ser retirado por unos trabajos de remodelación y volvió con un nuevo aspecto: las letras pasaron a ser en minúscula y en otra tipografía diferente. Se trata, en cualquier caso, de un elemento que ya es parte fundamental del paisaje urbano, conformando uno de los rincones más buscados por los turistas. Tanto es así que fue declarado en 2010 como rótulo histórico por el Ayuntamiento de Madrid.

Foto de Sala

Foto de Sala

Lucía Laín © Conchita Meléndez

Me ha llamado la atención que entre tantas fotografías y fotógrafos nadie haya dedicado una sola imagen al otro cartel de Schwepps, el de la botella, situado en la esquina con San Bernardo desde 1966 y que a punto de desaparecer fue indultado por el Ayuntamiento en el año 2013 para dejar de existir definitivamente dos años después, en el 2015. Yo si conservo la imagen, para mí forma parte de mi infancia y no me gustaría perder ese recuerdo. 

© Conchita Meléndez