Cabecera La Mirada Fotográfica

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jueves, 1 de junio de 2023

EL MADRID DE PLOSSU EN LA SALA EL AGUILA

Madrid, 2001 © Bernard Plossu

La Sala el Aguila alberga desde hoy una colección de más de 150 imágenes del fotógrafo francés Bernard Plossu sobre la ciudad de Madrid. Plossu llegó a la capital al inicio de los años 70 y desde entonces ha mantenido una estrecha relación con la que él considera su segundo hogar ya que ha vivido aquí de forma intermitente a lo largo de los años y ha establecido importantes lazos con artistas y comisarios como Pablo Pérez-Mínguez, Carlos Serrano, Luis Baylón, Miguel Ángel Campano o Rafa Doctor, que se ha encargado de poner en marcha la exposición y que ha prologado el catálogo que la acompaña. 

Madrid, 1993 © Bernard Plossu

Madrid, 1993 © Bernard Plossu

Plossu, en un proceso de documentación en el que huye de todo artificio, ofrece un espejo sincero de la ciudad, un retrato naturalista de un lugar y sus habitantes y también una manera de sentir, un particular mapa del alma de esta extraña ciudad capaz de acoger a todos los que llegan hasta ella. 

Hablar del Madrid de Plossu es hablar de su verdad subjetiva a través de la cual la vida se manifiesta en lo inesperado, la sorpresa, los instantes decisivos y la observación cómplice de un autor que lleva más de medio siglo viajando e interpretando el mundo a través de una pequeña cámara. Las imágenes son naturales, casi inasibles y fugaces y, sin embargo, se han clavado para siempre en el imaginario madrileño. En definitiva su trabajo es un canto sincero cargado de admiración a las gentes que la habitan y a su forma de habitarla. 

Madrid, 1993 © Bernard Plossu

Madrid, 1993 © Bernard Plossu

Madrid, 1994 © Bernard Plossu

Paseos por rincones a veces solo insinuados pero que no tardamos en identificar, fotografías con movimiento y narrativa que remiten al cine y a la literatura porque esconden, a la vuelta de cada esquina, un relato: Madrid, sus gentes y formas de habitarla.

Bernard ha recorrido el mundo, ha interpretado el mundo, recalando muchas veces en esta ciudad europea tan anodina en la que siempre ha encontrado un espacio donde mirar y vivir a través de su mirada. 

Madrid, 1996 © Bernard Plossu

Madrid, 2000 © Bernard Plossu

Madrid, 2001 © Bernard Plossu

Dice Rafael Doctor en su presentación, que Madrid es la menos fotogénica de las grandes ciudades del mundo. Si la quieres fotografiar, hay que mirar a sus personas y olvidarse de los lugares o sucumbirás en una trampa sin salida. Y si, con todo, posas la cámara en los lugares, hazlo desde una mirada sin espectáculo, con calma, sin ruido. Madrid se escurre y es muy mala posando, de hecho se escapa siempre que puede. Y sin embargo Plossu ha logrado retratarla y con ello retratar una época que quedará siempre en nuestra memoria porque esa es la magia de la fotografía, que consigue preservar el tiempo presente para el futuro. 

Madrid 2010 © Bernard Plossu

Rafael Doctor, Bernard Plossu y Claude Bussac © Conchita Meléndez

La exposición, que se inaugura esta tarde con la presencia del autor,  se podrá visitar hasta el 17 de septiembre. El catálogo está disponible para su compra en la sala de exposiciones de El Águila, durante el horario de apertura habitual y en librerías comerciales y tiene un precio de 36 €. 



domingo, 12 de febrero de 2023

REGIÓN, OTRA MANERA DE VER MADRID

 

San Lorenzo del Escorial © Alfredo Cáliz

Según la Real Academia Española, paisaje es la parte de un territorio que puede ser observada desde un determinado lugar, un espacio natural admirable por su aspecto artístico o una pintura o dibujo que represente un paisaje. Sin embargo en la actualidad lo comprendemos de una forma mucho más compleja, y entendemos por paisaje un conjunto de elementos o procesos que representan a la variedad de formas que ha tenido y tiene las personas de vincularse con el entorno que les rodea. Por tanto el paisaje es el testimonio, el archivo que guarda toda nuestra historia. 

Partiendo de esta idea la exposición REGIÓN. Paisaje, fotografía y patrimonio propone un recorrido único por la Comunidad de Madrid, desde la perspectiva del paisaje como patrimonio.   

La Hiruela © Rafael Trapiello

Rafael Trapiello © C. Meléndez

El proyecto, que ha sido realizado por  17 fotógrafas y 16 fotógrafos, residentes en la Comunidad de Madrid, entre febrero y julio de 2022, ha sido organizado por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid y  se ha llevado a cabo bajo la dirección artística de Paco Gómez, la dirección científica de Mónica Luengo y la dirección técnica de David Rejano. La exposición podrá visitarse de manera gratuita en El Águila, entre el 8 de febrero y el 7 de mayo de 2023.

Así pues no estamos hablando solamente de una exposición, sino de un proyecto mucho más amplio que sorprenderá a muchos de aquellos que visiten la muestra. 

Algete © Carma Casulá

Pelayos de la Presa © Lucía Antebi

Ana Amado © C. Meléndez

La exposición se compone de 199 fotografías, agrupadas por comarcas, una por cada uno de los 178 municipios y 21 distritos de Madrid. Supone un 10 % del total generado en la misión, aunque el fondo completo, que cuenta con 1900 imágenes,  estará disponible para su consulta en la sala, a través de una pantalla táctil.  En ellas podremos conocer además del propio paisaje, tanto natural como urbano, algunos de los usos y costumbres de los distintos municipios, la influencia de la industria en la estructura de los distintos municipios, los cambios producidos en los últimos años e incluso llegaremos a encontrarnos con sorpresas en aquellos pueblos que creemos conocer pero que guardan rincones que nunca hemos imaginado. 

Valdaracete © Paco Gómez

Hortaleza © Antonio M. Soubanova

Getafe © Julio López Saguar

REGIÓN pone el acento en cómo habitamos, transformamos e interpretamos nuestro entorno; entendiendo el paisaje como un libro de familia, testimonio de la historia y retrato de sus habitantes. Es una ventana abierta a los parajes naturales y urbanos de Madrid: sus pueblos serranos y sus barrios entre vías, sus campos cultivados y sus calles transitadas por miles de turistas. Un paseo desde el hipódromo de la Zarzuela hasta el traslado del mayo en Ambite, del palacio de Aranjuez a un refugio de cazadores en la Hiruela.  

Junto a la multiplicidad de miradas de los 33 fotógrafos que componen, como piezas de un puzzle, una panorámica del paisaje cultural madrileño; un video documental de Juan Rayos, grabado durante la misión fotográfica, permitirá al visitante conocer el testimonio en primera persona de algunos de los fotógrafos participantes.

Cercedilla © Teo Barba

Villaviciosa de Odón © Sofía Moro

Paco Gómez © C. Meléndez

Los fotógrafos participantes en el proyecto han sido: Ana Amado, Lucía Antebi, Juan Baraja, Teo Barba, Jonás Bel, Alfredo Cáliz, Carma Casulá, Laura C. Vela, Nicolás Combarro, Paco Gómez, Susana Girón, Beatriz S. González, Jorquera, Julio López Saguar, Manuela Lorente, Carlos Luján, Fernando Maquieira, Fernando Maselli, Adriana Martínez, Laura Martínez Lombardía, Elisa Miralles, Ana Nance, Eduardo Nave, Sofía Moro, Carla Oset, María Primo, Miren Pastor, Rafael Trapiello, Adrian Tyler, Juan Valbuena, Antonio M. Xoubanova, Montse Zamorano e Irene Zottola.

Algunos de los fotógrafos de la muestra © C. Meléndez


Paisaje, fotografía y patrimonio se encuentran en El Águila, en una exposición única por su ambición y por lo que supone para este centro, en una clara apuesta por situarse como lugar de referencia del patrimonio cultural de la Comunidad de Madrid. Además el total de  total de las casi dos mil fotografías libres de derechos,  se integran ya en un archivo de dominio público, disponible para su consulta en la exposición a través de una pantalla táctil y que, posteriormente, estará a disposición para su consulta online en el portal de Archivos de la Comunidad.




sábado, 27 de marzo de 2021

LA SALA EL ÁGUILA ACOGE, DEL 26 DE MARZO AL 30 DE MAYO, LA EXPOSICIÓN NICOLÁS MULLER. LA MIRADA COMPROMETIDA.

 

Comida de Empresa. Madrid, 1950

Es relativamente frecuente que un tiempo después del fallecimiento de un artista se encuentre alguna obra inédita del mismo. Podría tratarse de una partitura, un cuadro, un poema, un manuscrito o como ocurre en este caso el soporte de una serie de fotografías. Cuando Ana Muller se encargaba de vaciar el último estudio que su padre Nicolás Muller, uno de los más importantes y reconocidos documentalistas del pasado siglo XX, tuvo en Madrid, se dio de lleno con una caja que contenía montones de negativos acumulados a lo largo de los años. A pesar de que éstos no estaban en muy buen estado inmediatamente se dio cuenta del valor de los mismos tanto a nivel documental como fotográfico. 

Con la ayuda de Juan Manuel Castro Prieto, la también fotógrafa y colaboradora de su padre desde principio de los años sesenta Ana Muller, digitalizó los negativos que fueron intervenidos por éste para conseguir un resultado óptimo con el que poder trabajar. A partir de ahí comienza a fraguarse lo que culminará en una muestra que hoy podemos ver en la Sala El Águila de Madrid, pero que previamente ha pasado por Tánger y Tetuán y que seguirá su andadura por los países en los que Nicolás Muller vivió y trabajó una vez finalizada la exposición de Madrid el 30 de mayo. 

Labrador. Hungría, 1935

Con los archivos gravados en un pendrive Ana se dirigió al Instituto Cervantes, institución que siempre estuvo muy interesada en el trabajo de su padre y cuyo anterior director Juan Manuel Bonet quiso ya organizar una exposición con los trabajos que el fotógrafo realizó en Marruecos. Es el poeta Martín López Vega, actual responsable del área de cultura quien se reúne con ella en esta ocasión y queda encantado con el material que está visionando. A partir de aquí y con la colaboración de la Comunidad de Madrid, en cuyo Archivo Regional está depositado el mayor fondo de imágenes del autor, y de el Ministerio de Cultura se empieza a trabajar en plena pandemia hasta llegar al resultado que hoy podemos contemplar y que está compuesto de 125 imágenes, la mayoría inéditas y que abarcan desde las primeras tomas que Nicolás Muller realizó cuando siendo estudiante de derecho y de ciencias políticas recorría con un grupo de amigos, escritores y poetas su país natal, Hungría, andando y en bicicleta y que él aprovechaba para documentar todo aquello que le llamaba la atención, hasta mediados de los sesenta. 

Construcción de Diques. Hungría, 1936

La Madelaine. París, 1938

Hungría era por aquel entonces un país semi feudal de ámbito rural y con una pobreza extrema. Muller documenta está situación retratando a los trabajadores y a las gentes que encuentra a su paso en sus tareas cotidianas. Ya desde estas primeras imágenes se puede observar una mirada profunda y una precisión técnica que iría perfeccionando con los años pero que para un aficionado, absolutamente autodidacta sorprende por su gran calidad. Como sorprende también la sensibilidad y el respeto con que refleja las duras condiciones de vida de niños y adultos, trabajadores en su mayoría desde una edad muy temprana y que va encontrando por igual en los distintos países que va visitando. 

Campesino del Alto Saboya. Francia, 1938

Mercado de Vilar Formoso. Portugal, 1939

Una de las cosas que llama la atención al visitar la exposición es lo increíblemente bien que funciona la composición en todas las imágenes de Muller. Las líneas juegan un papel muy importante en la fotografía, nos ayudan a dirigir la mirada hacía los puntos más importantes, crean dinamismo, nos dan un sentido del ritmo. En las imágenes de Nicolás Muller las líneas no se ven, pero se intuyen. La mayoría de sus fotografías siguen a la perfección la llamada regla de los triángulos, en donde todos los elementos están colocados de manera que cada persona u objeto tiene un peso específico en la imagen. Eso hace que la imagen tenga estabilidad y un mayor impacto visual. También el uso que el fotógrafo hace de los planos picados y contrapicados resalta aquello que quiere mostrarnos. 

Bajo la lluvia. Portugal, 1939

Las fotografías que llenan la sala, fueron realizadas en los distintos países en los que el fotógrafo vivió antes de asentarse en España. Así podemos ver imágenes de Paris, Oporto, Lisboa, Marruecos, la ciudad de Tánger donde tuvo su residencia durante varios años y desde donde dio el salto a España en el año 1948. Fue en Paris en 1938 cuando Nicolás Muller comienza a trabajar como profesional realizando encargos para  Regards, Marianne o Paris Match. Sobre todo se trataba de trabajos relacionados con las colonias infantiles, pero también con otro tipo de fotografía social que refleja la labor de dentistas, labradores, escuelas, etc. De allí saltó a Portugal, con un encargo de una revista francesa, pero allí pasó poco tiempo ya que se encontró con una serie de problemas personales. Y como no pudo volver a París, que había sido ocupada por el ejercito alemán, desde Lisboa recaló en Marruecos en el año 39 donde permaneció por un período de nueve años. 

Tanger, 1942

Grupo de niñas. Tanger, 1945

Ya en Madrid instaló su gabinete en el Paseo de la Castellana, por aquel entonces Paseo del Generalísimo, esquina con la calle Ayala y empezó a trabajar realizando retratos que se encontraban fuera de lo que se estilaba entonces para fotografía comercial, usando planos más cortos, más directos, sin retoques, sin posturas forzadas. Su relación con escritores, filósofos y otros intelectuales le ayudó a posicionarse, al colocar los retratos que realizaba a estos personajes en las vitrinas que daban a la calle, lo cual atraía nuevos clientes a su estudio. Utilizaba un equipo muy básico con iluminación de lámparas fresnel, práctimente sin trípode y con una Rolleiflex que años más tarde, en el 62, cambiaría por una Hasselblad.

El río Huecar. Cuenca, circa 1952

El conjunto de las imágenes que forman la exposición, que ha sido comisariada por la propia hija del fotógrafo Ana Muller y por  José Ferrero, suponen una perfecta muestra del trabajo de Nicolás Muller, que invita a reflexionar y a querer conocer un poco más de una época pasada, pero reciente, y de la obra de este fantástico fotógrafo. Además, de forma exclusiva para esta ocasión, en la Sala El Águila acompañan a estas imágenes numerosos documentos, fotogramas y publicaciones del Fondo Nicolás Muller que se custodia en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid y que cuenta con más de 80.000 fotografías.

Ana Muller y José Ferrero

Junto con la exposición se ha editado un libro que próximamente podrá adquirirse tanto en la sede del Instituto Cervantes como en la librería de LA FABRICA y que contiene el total de las obras expuestas.