Cabecera La Mirada Fotográfica

Cabecera La Mirada Fotográfica
Mostrando entradas con la etiqueta Jorge Ribalta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jorge Ribalta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de noviembre de 2022

GENEALOGÍAS DOCUMENTALES. EL MUSEO REINA SOFÍA EXPLORA LOS ANTECEDENTES DE LA FOTOGRAFÍA DOCUMENTAL ENTRE 1848 Y 1917

 


La exposición Genealogías documentales. Fotografía 1848-1917 explora, a través de siete salas, los antecedentes históricos de la fotografía documental entre las revoluciones comprendidas entre 1848 y 1917. Aunque el nacimiento del documental como género artístico propiamente dicho sea un producto de la década de 1920, el comisario de la muestra, Jorge Ribalta, indica que “retrospectivamente, se puede afirmar que la función documental es tan antigua como la fotografía misma”.

De hecho, a lo largo del siglo XIX la fotografía, fue utilizada extensamente por la burguesía, no cabe duda de que la fotografía en sus inicios es un monopolio del estado y las clases dominantes a pesar de haber nacido con fines democráticos, pero también es cierto que propició un vasto campo de imágenes fotográficas con una vocación temprana de reportaje o documentación.


La investigación desarrollada en esta exposición cierra un ciclo iniciado en el Museo Reina Sofía en 2010, con la muestra sobre el movimiento de la fotografía obrera del periodo de entreguerras Una luz dura, sin compasión. El movimiento de la fotografía obrera, 1926-1939 y continuado en 2015 con Aún no. Sobre la reinvención del documental y la crítica de la modernidad, que abordó la reinvención del documental en los años setenta. Posteriormente, en 2018, la retrospectiva Marc Pataut. Primeras tentativas, sobre su trabajo realizado en la región parisina en la década de 1990 durante el surgimiento del movimiento altermundialista, fue un breve epílogo a este ciclo que, en su conjunto, ha buscado ofrecer un relato alternativo de la configuración y evolución del discurso documental en la historia de la fotografía, a partir del estudio de casos en momentos decisivos del siglo XX.

La muestra reúne más de 500 obras -entre fotos de todo tipo, álbumes, publicaciones y daguerrotipos- con temáticas relacionadas, entre otros aspectos, con las clases proletarias, las reformas urbanísticas de la época, las revueltas populares o los proyectos de denuncia social surgidos en el periodo que abarca la exposición. Muchas de ellas proceden de importantes museos e instituciones internacionales.



En las diferentes secciones del recorrido se exhiben imágenes de individuos en actitudes corrientes, sin la aspiración conmemorativa de la alta retratística burguesa. Son representaciones de tipos populares, de clases proletarias urbanas o de trabajadores en sus puestos: los personajes andaluces de Robert P. Napper, los callejeros del París de Charles Nègre, la serie de pescadores de Newhaven de Adamson y Hill, o las fotografías de mineros de George Bretz y de la multitud de obreros del Canal de Isabel II, en vistas tomadas por Charles Clifford.

Las ciudades y las grandes reformas urbanísticas del momento fueron captadas también por la fotografía naciente. La exposición incluye, por ejemplo, las tomas que, de Viena, hizo Ferdinand Ritter von Staudenheim; el París de Charles Marville; las obras de la Via Laietana de Barcelona, etc.



Otra de las grandes cuestiones que la cámara fotográfica se ocupó de registrar fueron los eventos de reforma y revuelta. Fue así en 1848, momento revolucionario del que subsisten algunos daguerrotipos; y más adelante durante la Comuna de París de 1871, en la Semana Trágica de 1909 en Barcelona o en las revoluciones rusas de 1905 y 1917.

Genealogías documentales atiende igualmente a los usos más directamente instrumentales de la fotografía: por una parte, el proyecto de denuncia social de Lewis Hine en contra del trabajo infantil, en la década de 1910; por otro, las fotografías empleadas con pretensión de descripción supuestamente objetiva en las disciplinas de la antropología y la criminología, así como en el diagnóstico médico. Se presentan, entre otros, los trabajos criminológicos de Alphonse Bertillon, la fotografía asociada a las teorías clínicas del doctor J.M. Charcot, y obras etnográficas como las de Bronisław Malinowski.



La exposición inicia su recorrido mostrando la vida cotidiana de la clase trabajadora para atestiguar que ya desde la década de 1840 la fotografía documental era algo latente. Ejemplo de ello son el limpiabotas captado en una de las primeras placas de Louis Daguerre (1838, Boulevard du Temple de París) o las fotografías tempranas de Henry Fox Talbot con escenas de trabajadores de la construcción o de carpinteros.

La segunda sala de la exposición se ocupa de la década de 1850, cuando las campañas de los monumentos nacionales, como la Misión Heliográfica en Francia, constituyen uno de los impulsos emblemáticos del ascenso de la fotografía. También es el momento de la revolución tecnológica en el campo de la fotografía, con la combinación de negativo al colodión y positivado a la albúmina, que dio paso a la multiplicidad fotográfica.


Junto a los trabajos de Charles Clifford en su seguimiento de los viajes de la reina Isabel II en España en forma de álbum y sus recorridos por la geografía monumental española, en este espacio se muestra el que es, posiblemente, el primer corpus representativo de la clase trabajadora en la historia de la fotografía: el estudio de la comunidad de pescadores en Newhaven, Escocia, un gran conjunto de calotipos realizados por David Octavius Hill y Robert Adamson hacia 1845, así como las fotografías, en la década de 1850, de Charles Nègre en París o de John Thomson en el Londres de la década de 1870, publicadas después en el libro Street Life in London.



La cuarta sala de la muestra se detiene en la publicidad fotográfica de la nueva producción industrial y las obras de ingeniería e infraestructura de la época. 

En las últimas décadas del siglo XIX la fotografía también se utilizó en los ámbitos médico y judicial. La Guerra Civil americana produjo un notable corpus de fotografía anatómica y diversos catálogos de heridos y amputados, así como de fallecidos. Estas prácticas son simultáneas del comienzo del uso policial y judicial de la fotografía y de la estandarización de los métodos modernos de identificación fotográfica, a partir de la actividad de Alphonse Bertillon en Francia, o Francis Galton en Inglaterra.  

Jorge Ribalta y Manuel Borja-Villel

El itinerario de la exposición se cierra con la revolución como protagonista, aunque en este caso con la Comuna de París de 1871, primer experimento de autogobierno popular y mítico en la cultura del movimiento obrero que generó un gran corpus fotográfico y que sería ejemplo iconográfico para las revoluciones rusas de 1905 y de 1917, en donde también aparecen por primera vez las masas movilizadas, o en la Semana Trágica barcelonesa de 1909.

martes, 8 de febrero de 2022

JORGE RIBALTA. TODO ES VERDAD. FICCIONES Y DOCUMENTOS (1987-2020)

Fundación Mapfre © C. Meléndez

Fundación MAPFRE presenta Jorge Ribalta. Todo es verdad. Ficciones y documentos (1987-2020), que toma su título del célebre pero inacabado documental de Orson Welles It’s All True [Todo es verdad] (1941-1943), un trabajo que ha sido objeto de numerosos debates en las últimas décadas.  En 1941 Orson Welles concibió It’s All True como una película que mezclaba tres largometrajes diferentes que mezclaban documental y docuficción compuesta por tres historias en torno a América Latina. Este documental, verdadero trabajo de campo en torno a una historia, se relaciona en gran medida con el modo de trabajar de Ribalta, así como con el modo en el que está concebida la exposición que se presenta en Fundación MAPFRE. Recorre toda la trayectoria del artista de forma cronológica y revela y vela al mismo tiempo aspectos de una historia en muchas ocasiones «construida», una construcción que es propia del lenguaje fotográfico y en realidad de cualquier soporte artístico.  

Fundación Mapfre © C.Meléndez

El proyecto conforma la primera exposición retrospectiva de Jorge Ribalta y recoge el paso desde una fotografía ilusionista de escenificaciones iniciada en 1987 hasta su llegada a la fotografía documental, cuyo punto de partida tiene lugar en el año 2005 y que hoy en día continúa practicando.  

A partir de los grandes conjuntos y una lógica serial, el montaje expositivo, cronológico, reúne 14 series de trabajo comprendidas entre finales de los años 1980 y 2020. También incluye una sala de proyecciones y material documental que ofrecen un amplio panorama del trabajo del artista.  

En 1987, Jorge Ribalta comenzó a trabajar en sus primeras escenificaciones con miniaturas en el estudio, una labor que se prolongó durante quince años. Jorge Ribalta trabajaba en el interior del estudio y preparaba cuidadosamente la escena a fotografiar, en la que habitualmente incluía pequeños muñecos en miniatura. Estos actuaban como personajes reales a los que el artista retrataba.  El resultado fueron imágenes en pequeño formato con las que el artista ejercía una crítica a la representación y en las que encontramos referencias veladas a la historia de la fotografía. Sus series carecen, al menos inicialmente, de títulos, y el trabajo sigue una lógica visual.  

©Jorge Ribalta

©Jorge Ribalta

Las telas fotográficas, de mayor tamaño, se centran principalmente en rostros, en caras, pero en ellas aparece también algún paisaje, como sucede en la serie «Ártico» (1991-1996), donde Ribalta realiza por primera vez una lógica serial.  

En su primer viaje a Chicago en 1994 visita el Art Institute of Chicago, donde descubre las Thorne Rooms, una colección de habitaciones en miniatura que representa una historia de los estilos decorativos. Tras este viaje comienza a trabajar en otras series como «Habitaciones» (1994-1996) y «Pacífico» (1996). 

©Jorge Ribalta

©Jorge Ribalta

En 1997, en Nueva York, empieza a utilizar diapositivas en color de 35 mm para fotografiar las puestas en escena y filmarlas posteriormente con una cámara de Super 8 mm, lo que le permite crear un efecto de movimiento y de paso del tiempo en las imágenes fijas. En su exposición Habitaciones y proyecciones en la Galeria Estrany-de la Mota de Barcelona en 1998 mostró estos últimos trabajos, incluyendo las proyecciones de Super 8, breves loops de proyección continua, en color y en blanco y negro indistintamente.

Fundación Mapfre © C. Meléndez

Puesto que el tipo de cámara que utiliza, de gran formato adaptada, le permite una gran cercanía con el objeto y aumenta la verosimilitud del objeto fotografiado, este suele producir una extraña sensación de inquietante ambigüedad. El espectador no siempre es muy consciente de lo que contempla, ni siquiera sabe que se encuentra ante una escenificación.  

A pesar de su deseo de terminar con las escenificaciones, ese mismo año continúa con este tipo de práctica y se centra en el Barrio Chino de Barcelona. Reconstruye lugares en proceso de desaparición, debido a la operación urbanística que iba a cambiar la fisionomía del lugar de forma definitiva, al tiempo que realiza una crítica de la historia urbana. Surge entonces la serie «La Dalia Blanca» (1999-2002), uno de sus pocos trabajos realizados a color, que toma su nombre de una floristería del barrio afectado por esta reforma y que es a la vez una cita a La Dalia Negra, del aclamado escritor de novela negra James Ellroy.  

©Jorge Ribalta

©Jorge Ribalta

Su última serie realizada a partir de escenificaciones es «Antlitz der Zeit» (20022004), una cita homónima al libro de August Sander (en castellano, Rostros de nuestro tiempo) publicado en 1929 con una selección de 60 fotografías y una introducción del escritor Alfred Döblin. Los retratos de Ribalta, por el contrario, consisten en un conjunto de «antirretratos» de celebridades y personajes de los mass media, realizados con figuras en miniatura, un modo de autocrítica a la práctica fotográfica que él mismo había desarrollado hasta el momento.

El año 2005 supuso un momento de inflexión para Ribalta, que comenzó a fotografiar las transformaciones urbanas de Barcelona. El núcleo inicial de sus trabajos sobre la ciudad de Barcelona lo constituyen «Trabajo anónimo» (2005), que captura detalles de maquinaria y herramientas durante la campaña vecinal en Poblenou por la preservación de la última de sus fábricas de industria metalúrgica en Can Ricart; «Sur l’herbe» (2005-2008), que responde a una observación del público del festival musical Sónar, uno de los paradigmas de las nuevas políticas culturales; y «Futurismo» (iniciada en 2005 y aún en curso).

©Jorge Ribalta

En 2007, Jorge Ribalta recibió una invitación para fotografiar Tarragona en el contexto de un proyecto sobre el legado histórico de esta ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. De ahí surgió «Petit Grand Tour», una observación de los varios procesos, desde los museográficos hasta los turísticos, que confluyen en la producción de los discursos sobre el pasado y que argumenta que la historia es una fabricación.  

Jorge Ribalta (Barcelona, 1963) es fotógrafo, crítico de arte y comisario, actividades que ha compaginado desde el inicio de su trayectoria en la década de 1980. Como parte de su faceta como gestor cultural, fue director del Departamento de Programas Públicos del Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) entre 1999 y 2009 y ha sido editor de varios libros de fotografía que son obras de referencia.

©Jorge Ribalta

Jorge Ribalta utiliza la fotografía como un instrumento que le permite analizar, observar y ordenar los modelos culturales de nuestra sociedad. Su producción artística se inscribe en la tradición del documental, que interpreta siempre de modo crítico.  
 
Su pretensión es devolver al realismo fotográfico su densidad histórica, política y pública porque, como él mismo señala, «una fotografía no es una imagen sino un objeto histórico que se muestra en un espacio determinado».  

Fundación Mapfre © C. Meléndez

Fundación Mapfre © C. Meléndez

La exposición estará abierta al público desde el 11 de febrero hasta el 8 de mayo del 2022 en la Sala Recoletos de la Fundación MAPFRE y ha sido organizada por Fundación MAPFRE y Museo Universidad de Navarra.