Cabecera La Mirada Fotográfica

Cabecera La Mirada Fotográfica
Mostrando entradas con la etiqueta Sala Goya. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sala Goya. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de marzo de 2024

DOBLE HOMENAJE A COLITA LA FOTÓGRAFA DE LA GAUCHE DIVINE

 


En 1976 dos amigas, reconocidas y respetadas profesionales, activistas culturales, feministas de pro y de facto, empoderadas antes de que existiera el término, decidieron hacer un libro que hablara de la mujer, de sus realidades, sus cotidianidades, sus deseos, sus frustraciones y en definitiva de todo aquello de lo que se debería hablar, denunciar, exponer y reivindicar. 


María Aurelia Capmany e Isabel Steva Hernández, conocida artísticamente como Colita, se pusieron manos a la obra, una con sus escritos y la otra a través de su archivo fotográfico para dar forma a un libro que se publicó un año después con una tirada de 3000 ejemplares, pero que desgraciadamente solo duró unos meses en la calle. Un cambio en la dirección de Editora Nacional que fue quien se ocupó de gestionar el libro, hace que el nuevo director lo considere peligroso y lo retira de la venta. Antifemina, que era el título del libro, desaparece y los pocos ejemplares que sobrevivieron circulan hoy como cotizados objetos de culto para los coleccionistas. 


Cuarenta y tres años después la editorial Terranova, de la mano del Ayuntamiento de Barcelona, vuelve a poner en circulación una nueva edición totalmente regenerada, el tiraje anterior no era precisamente fantástico y como casi todos los fotolibros de la época tenía las fotos empastadas y oscuras. Las técnicas actuales  han devuelto a la imágenes la nitidez y los detalles perdidos logrando de ese modo un libro mucho más depurado que conserva los archivos originales con solo un par de cambios realizados por Colita de un par de fotos que no le gustaban demasiado. 



Es a raíz de la nueva puesta en circulación del libro cuando se decide hacer una exposición que muestre si no todo, una gran parte del contenido del libro. Así pues la exposición que se exhibe en la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes desde el día 29 de febrero y que estará abierta al público hasta el 5 de mayo, muestra por primera vez una selección representativa del trabajo fotográfico de Colita que reúne, además de diverso material documental y audiovisual, 94 de las 176 fotografías que contiene el libro. Su estructura obedece a los diez capítulos en los que se divide la publicación y en los que se abordan, en tono crítico y didáctico, la vejez, el matrimonio, el trabajo, la religión, la prostitución, la cosificación, la marginación, las modelos, el disfraz y el piropo. Se trata de la primera muestra celebrada tras el fallecimiento de la autora en diciembre de 2023. Es también su último proyecto, ya que fue trabajado e imaginado con ella hasta el último detalle, lo que convierte la exposición en un homenaje a su trayectoria.



Por otro lado el mismo día de la apertura de la exposición se llevó a cabo otro acto de homenaje, en el que Fracesc Polop, comisario de la muestra del CBA, amigo y responsable del archivo de Colita  depositó en la caja número 1262 el legado de la autora en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. Fue un acto muy emotivo ya que Colita había dispuesto que un cofre que contenía una serie de objetos seleccionado por ella no se abriera hasta después de su fallecimiento, que desgraciadamente tuvo lugar el 31 de diciembre de 2023. El cofre contenía, como no podía ser de otra manera, una serie de divertidos objetos entre los que se encontraban una foto suya disfrazada de payasa, una pajarita, una cámara en miniatura, unas gafas que distorsionan la realidad y una nariz de broma. Además del cofre , se depositaron también en la caja de seguridad dos libros, un ejemplar de la presente edición de Antifémina y otro de Luces y sombras del flamenco. En el acto estuvieron presentes en el acto Luis García Montero, director del instituto Cervantes y la escritora y periodista Maruja Torres. 



lunes, 29 de mayo de 2023

ANTONI MIRALDA MUESTRA SUS FOTOGRAFÍAS EN EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES PARA EL FESTIVAL PHOTOESPAÑA

Coney Island, 1979 © Antoni Miralda

La sala Goya del Círculo de Bellas Artes acogerá desde el 29 de mayo y hasta el 17 de septiembre la exposición Cowboy´s dreams, una muestra que explora la faceta fotográfica del artista Antoni Miralda.

Esta exposición nació del encuentro casual de un completo archivo fotográfico, con mas de 75.000 negativos, descubierto por Ignasi Duarte. Sin embargo Antoni Miralda no se considera fotógrafo. Sus imágenes son en realidad imágenes encontradas, no buscadas.

Basel, 1969 © Antoni Miralda

Bronx, 1975 © Antoni Miralda

Cowboy´s dreams cuenta con 116 fotografías realizadas por el artista en Europa y Estados Unidos entre 1961 y 1991. Aunque él cree que es en Londres donde mejor se ha sentido al fotografiar la calle desde la primera vez que visitó la ciudad en 1962.

Fotografías en blanco y negro que permiten al espectador descubrir la posición de Miralda sobre la fotografía y sus usos. Aunque reconoce que si las hubiera hecho hoy en día seguramente las habría realizado en color. Para él lo importante son las texturas, expresión que utiliza para referirse al conjunto de la imagen y su significado dentro de la sociedad y la época en que se desarrolla. 

New York, 1976 © Antoni Miralda

New York, 1975 © Antoni Miralda

Como señala el comisario de la exposición el hallazgo de estas imágenes permite “comprender el uso que Miralda hace de la imagen cuando esta se inscribe en el ámbito de lo estrictamente privado. Miralda fotografía para poder ver. Parapetado detrás de la cámara construye la realidad, la inventa.”

Miralda utiliza la fotografía como una herramienta con la que diseccionar la sociedad, en imágenes que recogen manifestaciones religiosas o militares con un profundo sentido crítico y humor.  Sus fotografías están llenas de vida. 

París, 1964 © Antoni Miralda

Viena, 1976 © Antoni Miralda

En palabras del comisario: “su archivo fotográfico confecciona un amplio repertorio de lo ajeno gracias al cual atestiguamos cómo profundiza en las particularidades culturales que definen a los distintos grupos humanos que retrata.”
Junto con el centenar de imágenes de España y Estados Unidos, la exposición incluye sesenta y una fotografías vintage de las series de Soldats Soldés, imágenes que documentan las esculturas e intervenciones públicas que el artista realizaba con soldados de plástico. Además, se presentan una selección de dibujos del célebre Cuaderno de Castillejos (1965) y tres obras sobre papel pensadas para la exposición en la galería Zunini de París (1967), una de las cuales —un gouache de temática soldadesca— nunca llegó a exhibirse. El Cuaderno de Castillejos es un dietario dibujado de la vida cotidiana en el campamento donde Miralda hizo el servicio militar. Supone un registro fundamental para comprender el origen de las temáticas —u obsesiones— que definirán su obra en los años por venir.



La inclusión de estas obras históricas es crucial para contextualizar la actividad de Miralda en los años en que realizó, de forma casual y sin darle mayor importancia, muchas de las instantáneas que ahora salen a la luz.


© Conchita Meléndez



jueves, 23 de julio de 2020

EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES VISTE SUS PAREDES CON LAS IMÁGENES DE LAS TRIBUS URBANAS DE LA MOVIDA

CÍRCULO DE BELLAS ARTES
Sala Goya
Del 22 de Julio al 25 de Octubre 2020


Miguel Trillo. La primera movida, es una exposición realizada  con fondos del Archivo Lafuente, que recorre uno de los periodos más convulsos y ricos de la cultura española, a través de las imágenes y fanzines de uno de sus testigos por excelencia, el fotógrafo Miguel Trillo.

Miguel Trillo fue uno de los más fieles testigos de todo lo que trajo consigo la explosión cultural, de libertad y de reivindicación urbana de la Movida Madrileña. Conocedor del ambiente en el que se movían los amantes de la música, pasó de fotografiar a los grupos que actuaban, “porqué aquellas eran fotos iguales en todas partes, en las que no se sabía ni siquiera en qué lugar estaban actuando, lo mismo podía ser en Madrid que en Londres.”, a fijar su mirada en quienes acudían a los conciertos. Los Rockers, los Mods, los Queer, los Glam, los Punk, los Heavies y muchos otros posaron para la cámara de Trillo, que de un modo consciente o inconsciente colaboró a crear la imagen de la Movida.  

 Callejones y Avenidas (Breakers)  © Miguel Trillo


 Cajellones y Avenidas (Góticos) © Miguel Trillo

Rockocó (Modernos) © Miguel Trillo

A través de publicaciones míticas como Rockocó, Callejones y avenidas y Madrid, las calles del ritmo, el fotógrafo convirtió en los años 80 a los personajes anónimos de la Movida en su objetivo primordial

En estos fanzines el autor realiza un intento de representación de una sociedad que ha evolucionado desde la humana necesidad de pertenencia al grupo, lo cual significaba no solo escuchar un tipo de música determinada,  sino también adoptar una imagen acorde con la pertenencia a dicho grupo.

Pionero de los fanzines fotográficos en España, Miguel Trillo comienza su carrera en los años setenta retratando a jóvenes en el entorno musical de discotecas y conciertos de rock. Es en la década de los ochenta cuando realiza sus primeros fanzines: Rockocó (1980 – 1984), Callejones y avenidas (1985 – 1987) y Madrid, las calles del ritmo (1988).

 Rockocó (Mods) © Miguel Trillo

 Rockocó (Punkis) © Miguel Trillo

 Rockocó © Miguel Trillo

Defensor acérrimo del papel, que emplea para llevar a cabo la doble militancia visual y textual que le caracteriza, decide autoeditarse a raíz del cierre de una de las revistas donde iba a publicar su trabajo.

Trillo ha documentado la evolución de la juventud y de las tribus urbanas desde la transición española hacia la democracia de nuestros días, como testigo privilegiado de una época y lo ha hecho a modo de diario, un diario visual que sigue llevando a cabo porque los jóvenes de hoy siguen teniendo muchas similitudes con los de hace 40 años. La pasión por la música es la misma, aunque sigan otras tendencias musicales y haya entrado en escena el mundo de la moda, que traspasa las fronteras y nos trae movimientos de lugares tan lejanos como Japón. Los jóvenes se siguen revelando contra las generaciones anteriores, y cada vez lo hacen a un ritmo más rápido de forma que ya no solo se alejan de sus padres, sino también de sus hermanos mayores.



Su proyecto Rockocó es, según sus propias palabras, «un homenaje silencioso a unas vidas empapadas de las músicas de su tiempo». Trillo distribuía sus fanzines artesanales, que el mismo preparaba e intervenía antes de llevar a la fotocopiadora,  en tiendas de discos, en salas de conciertos y en el Rastro de Madrid. Sus fanzines son el reflejo de los años más abiertos, divertidos y fructíferos que se tuvieron a nivel cultural.


La trascendencia social y mediática de sus publicaciones fue indiscutible y aún hoy se siguen reconociendo como documentos fundamentales y unos de los mejores ejemplos de la sociedad española de los ochenta.