Cabecera La Mirada Fotográfica

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miércoles, 1 de marzo de 2023

JOANA BIARNÉS UNA PIONERA TAMBIÉN EN LA FOTOGRAFÍA DE MODA

 


La fotógrafa Joana Biarnés fue la primera mujer en España que se dedicó al fotoperiodismo, profesión que hasta entonces estaba estrictamente acotada para los hombres. Pero además fue también pionera a la hora de fotografiar el mundo de la moda, al  sacar a las modelos a la calle, algo que hasta ese momento no se había hecho en España. Ahora ella será la protagonista en la Sala Canal de Isabel II, donde desde el 28 de febrero y el 23 de julio se exhibe  la exposición Madrid / Moda a pie de calle, comisariada por Josep Casamartina i Parassols.

La muestra que es una revisión de los reportajes de moda que realizó Biarnés sobre todo en Madrid, entre 1962 y 1972, incluye más de un centenar de fotografías que muestran la evolución de la moda y de la sociedad en una época de cambios trascendentales, como fueron los años sesenta y los primeros setenta. Asimismo, representa una panorámica de la capital española, con sus calles, barrios y habitantes, algo que sería una constante en toda la trayectoria de Joana Biarnés como creadora.




El conjunto de fotografías que forman la exposición se distribuye en siete capítulos: Aires de costura, De la pasarela al bulevar, De Tuset a Moncho Street, Madrid-París- Londres, Trajes para una canción, ¡Viva la calle! y En busca del paraíso. A lo largo de ellos van apareciendo diferentes creadores y boutiques que marcaron época en la capital española como Asunción Bastida, Vargas Ochagavía, Lino Martínez, Marbel, Pedro Rodríguez, Miguel Rueda, Antonio Nieto, Juanjo Rocafort o Elio Berhanyer, junto a nombres internacionales, además de boutiques y reconocidas peleterías.  



También podrán verse una selección de trajes de modistos con los que Biarnés colaboró, o hizo reportajes, en algún momento como Asunción Bastida, Carmen Mir, Elio Berhanyer, Paco Rabanne, Mary Quant o Antonio Nieto del que se expone el traje de novia que el modisto creó para la fotógrafa catalana en su boda con Jean Michel Bamberger y el de Karina para el Festival de Eurovisión de 1971.  También se muestran imágenes del vestido con el que Massiel ganó el Festival de Eurovisión en 1968. Joana acompañó a la cantante a París y visitaron la firma de Christian Dior, pero al no ser aún Massiel una cantante de renombre la trataron con antipatía y menosprecio por lo que ambas decidieron marcharse de allí. A continuación se dirigieron a Courrèges y allí encontraron el simbólico vestido blanco y rosa de grandes margaritas que la llevaría a alcanzar el ansiado premio. 



Joana Biarnés se acercó a la fotografía de moda con la misma naturalidad que a cualquiera de los otros temas que documentaba en sus reportajes. En sus fotografías está presente una relación de acercamiento a las modelos, se nota que es una mujer quien está detrás de la cámara por la forma relajada en que ellas posan. Hay también en las imágenes una sensación de empoderamiento femenino y a lo largo de los años sesenta sus modelos van tomando la calle hasta apoderarse de ella sin necesidad de escenarios fastuosos o extravagantes. 


La dedicación de la fotoperiodista Joana Biarnés al ámbito de la moda fue una tarea intensa que inició en Barcelona y consolidó en Madrid, desde final de los años cincuenta hasta principios de los setenta, y resume toda una época que capta sin afectaciones ni esteticismos. Además de los habituales reportajes de actualidad, deportes y sociedad, Joana Biarnés pudo continuar con profundidad su dedicación al mundo de la moda a partir del suplemento semanal de Pueblo, que se publicaba los miércoles; para ello contó con la colaboración destacada de la periodista Rosana Ferrero. Joana se ocupaba del estilismo, de elegir a las modelos y las temáticas de muchos de sus reportajes y editoriales, y consiguió a menudo marcar tendencia. Así fue como se convirtió en la cronista regular y sistemática de la evolución radical que se produjo en la indumentaria entre los años sesenta y principios de los setenta, del clasicismo de la alta costura a la informalidad del prêt-à-porter.



La exposición llega a su fin con una  secuencia fotográfica en las islas Baleares, con la irrupción de la moda Adlib, influida por el movimiento hippy, que en el fondo marcaría el final de una época y el inicio de otra de la que Joana tampoco sería ajena, ya que acabaría dejando su profesión para instalarse en Ibiza y abrir un restaurante. Cierra la exposición un documental con testimonios de la propia fotógrafa y las personas que trataron con ella.


© Joana Biarnés

viernes, 17 de febrero de 2023

LAS ESTAMPAS PORTEÑAS DE FACUNDO DE ZUBIRÍA EN LA FUNDACIÓN MAPFRE

Elvira, San Telmo, 1984 © Facundo de Zuviría

Estampas porteñas, es la primera exposición retrospectiva que se presenta en España del artista argentino Facundo de Zubiría, uno de los más relevantes en el panorama de la fotografía actual de Argentina, un país en el que la disciplina fotográfica no estaba considerada al nivel de las artes plásticas a comienzos de la década de 1980, cuando inicia su carrera.  

La muestra, que se centra en imágenes de Buenos Aires de los últimos cuarenta años, refleja su «obsesión», como él mismo ha reiterado en varias ocasiones, por su ciudad natal. El autor ha retratado sin tregua los escaparates y las fachadas de sus calles, con una predilección por la señalización urbana levemente obsoleta. De ahí, sin duda, «la nostalgia, el presente que ya se escribe en un tiempo pasado, la “melancolía de un anacronismo” que se perciben en su obra», tal y como señala Alexis Fabry, comisario de la exposición, citando a Alan Pauls en su Factor Borges.  

Peinados permanentes Rosita, Monserrat, 1985 © Facundo de Zuviría

Tabaré, Buenos Aires, 1985 © Facundo de Zuviría

La muestra, que abarca cuarenta años de trayectoria del artista, de 1982 a 2022, se concentra en torno a 195 fotografías en blanco y negro y en color y ofrece un itinerario lineal, un todo continuo por la obra de Zuviría solo interrumpido por las series «Siesta argentina», la más conocida y política, cuyas imágenes nos muestran una ciudad transformada por la profunda crisis del corralito que sufrió Argentina en 2001, y «Frontalismo», gran ejemplo de su inclinación por la composición y la simetría. Los modos de trabajar del autor son dos: por un lado, realiza distintos proyectos de forma prolongada a lo largo del tiempo que surgen de una idea previa y en los que cada imagen se subordina a dicho concepto, tal y como ocurre en «Frontalismo». Esta serie, iniciada en 2010, era en un principio una serie con un fin, sin embargo, aún hoy en día continúa en proceso. Lo mismo ocurre con «Estampas porteñas», que el artista considera su trabajo más personal, pues se nutre de motivos a los que vuelve una y otra vez en sus paseos habituales por Buenos Aires. Por otro lado, aborda series de carácter autónomo y acotado, como en el caso de los fotogramas (1981-1983), las secuencias (20002004), la citada «Siesta argentina» (2001-2003) o los cianotipos de libros que elaboró durante la pandemia (2020-2021), por citar algunos ejemplos.  




Discípulo de Horacio Coppola, Zuviría tras terminar los estudios de Derecho en 1980, decidió dedicarse exclusivamente a la fotografía. Trabajó en la revista del diario La Nación (1977-1979) y colaboró en el suplemento del diario La Prensa (1980-1982), así como con medios de otros países. Entre 1983 y 1989, trabajó en el Programa Cultural en Barrios de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, fotografiando la ciudad y organizando talleres de fotografía. En 1988 organizó junto con otros colegas las Jornadas de Fotografía Buenos Aires-La Plata, primer festival fotográfico realizado en Argentina. Ese año comisarió conjuntamente con Eduardo Grossman la muestra antológica Maestros de la fotografía argentina 1860-1960, que tuvo lugar en las Salas Nacionales de Exposición del Palais de Glace de Buenos Aires.

Gaucho Pop, 1985 © Facundo de Zuviría

Cine en Belgrano, 1986 © Facundo de Zuviría

Uno de los aspectos más importantes en la obra de Zuviría es la influencia del arte pop, incluso cuando él mismo no es consciente de ello. Su capacidad para capturar lo vernáculo a lo largo de su serie «Estampas porteñas», por citar su trabajo más longevo, es una de sus características más relevantes. El artista ennoblece los elementos de la sociedad de consumo, como los carteles, las vallas publicitarias o los rótulos de los bares y restaurantes, que hacen que su obra «huela» a Buenos Aires.  Y es que para él la esencia de Buenos Aires no reside en el centro, sino en los barrios que, a inicios de la década de 1980, todavía periféricos, le resultan menos impersonales.

La Paz, Buenos Aires, 1986 © Facundo de Zuviría

Aeropuerto de Microcentro, 1988 © Facundo de Zuviría

Ochava rosa con dos ventanas, Buenos Aires, 2017 © Facundo de Zuviría

La publicación que acompaña la exposición ofrece imágenes de todas las obras expuestas. Además, cuenta con una conversación entre Facundo de Zuviría y Alexis Fabry, comisario de la exposición. Se completa con sendos ensayos a cargo de la historiadora y comisaria Annateresa Fabris y el arquitecto Adrián Gorelik.

domingo, 12 de febrero de 2023

REGIÓN, OTRA MANERA DE VER MADRID

 

San Lorenzo del Escorial © Alfredo Cáliz

Según la Real Academia Española, paisaje es la parte de un territorio que puede ser observada desde un determinado lugar, un espacio natural admirable por su aspecto artístico o una pintura o dibujo que represente un paisaje. Sin embargo en la actualidad lo comprendemos de una forma mucho más compleja, y entendemos por paisaje un conjunto de elementos o procesos que representan a la variedad de formas que ha tenido y tiene las personas de vincularse con el entorno que les rodea. Por tanto el paisaje es el testimonio, el archivo que guarda toda nuestra historia. 

Partiendo de esta idea la exposición REGIÓN. Paisaje, fotografía y patrimonio propone un recorrido único por la Comunidad de Madrid, desde la perspectiva del paisaje como patrimonio.   

La Hiruela © Rafael Trapiello

Rafael Trapiello © C. Meléndez

El proyecto, que ha sido realizado por  17 fotógrafas y 16 fotógrafos, residentes en la Comunidad de Madrid, entre febrero y julio de 2022, ha sido organizado por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid y  se ha llevado a cabo bajo la dirección artística de Paco Gómez, la dirección científica de Mónica Luengo y la dirección técnica de David Rejano. La exposición podrá visitarse de manera gratuita en El Águila, entre el 8 de febrero y el 7 de mayo de 2023.

Así pues no estamos hablando solamente de una exposición, sino de un proyecto mucho más amplio que sorprenderá a muchos de aquellos que visiten la muestra. 

Algete © Carma Casulá

Pelayos de la Presa © Lucía Antebi

Ana Amado © C. Meléndez

La exposición se compone de 199 fotografías, agrupadas por comarcas, una por cada uno de los 178 municipios y 21 distritos de Madrid. Supone un 10 % del total generado en la misión, aunque el fondo completo, que cuenta con 1900 imágenes,  estará disponible para su consulta en la sala, a través de una pantalla táctil.  En ellas podremos conocer además del propio paisaje, tanto natural como urbano, algunos de los usos y costumbres de los distintos municipios, la influencia de la industria en la estructura de los distintos municipios, los cambios producidos en los últimos años e incluso llegaremos a encontrarnos con sorpresas en aquellos pueblos que creemos conocer pero que guardan rincones que nunca hemos imaginado. 

Valdaracete © Paco Gómez

Hortaleza © Antonio M. Soubanova

Getafe © Julio López Saguar

REGIÓN pone el acento en cómo habitamos, transformamos e interpretamos nuestro entorno; entendiendo el paisaje como un libro de familia, testimonio de la historia y retrato de sus habitantes. Es una ventana abierta a los parajes naturales y urbanos de Madrid: sus pueblos serranos y sus barrios entre vías, sus campos cultivados y sus calles transitadas por miles de turistas. Un paseo desde el hipódromo de la Zarzuela hasta el traslado del mayo en Ambite, del palacio de Aranjuez a un refugio de cazadores en la Hiruela.  

Junto a la multiplicidad de miradas de los 33 fotógrafos que componen, como piezas de un puzzle, una panorámica del paisaje cultural madrileño; un video documental de Juan Rayos, grabado durante la misión fotográfica, permitirá al visitante conocer el testimonio en primera persona de algunos de los fotógrafos participantes.

Cercedilla © Teo Barba

Villaviciosa de Odón © Sofía Moro

Paco Gómez © C. Meléndez

Los fotógrafos participantes en el proyecto han sido: Ana Amado, Lucía Antebi, Juan Baraja, Teo Barba, Jonás Bel, Alfredo Cáliz, Carma Casulá, Laura C. Vela, Nicolás Combarro, Paco Gómez, Susana Girón, Beatriz S. González, Jorquera, Julio López Saguar, Manuela Lorente, Carlos Luján, Fernando Maquieira, Fernando Maselli, Adriana Martínez, Laura Martínez Lombardía, Elisa Miralles, Ana Nance, Eduardo Nave, Sofía Moro, Carla Oset, María Primo, Miren Pastor, Rafael Trapiello, Adrian Tyler, Juan Valbuena, Antonio M. Xoubanova, Montse Zamorano e Irene Zottola.

Algunos de los fotógrafos de la muestra © C. Meléndez


Paisaje, fotografía y patrimonio se encuentran en El Águila, en una exposición única por su ambición y por lo que supone para este centro, en una clara apuesta por situarse como lugar de referencia del patrimonio cultural de la Comunidad de Madrid. Además el total de  total de las casi dos mil fotografías libres de derechos,  se integran ya en un archivo de dominio público, disponible para su consulta en la exposición a través de una pantalla táctil y que, posteriormente, estará a disposición para su consulta online en el portal de Archivos de la Comunidad.




miércoles, 8 de febrero de 2023

EL REAL JARDÍN BOTÁNICO DE MADRID ACOGE LAS EXPOSICIONES ARQUITECTURAS PARA SOBREVIVIR DE ÁNGEL MARCOS Y DESVANECIDOS II DE FELIPE LAVIN

 


El Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico acoge a partir del 3 de febrero y hasta el próximo 26 de marzo dos nuevas exposiciones. En el ala norte se ubica la muestra Arquitecturas para sobrevivir, de Ángel Marcos, en colaboración con Fundación Rac y Colección Yera. En el ala sur se encuentra la muestra Desvanecidos II, de Felipe Lavin, en colaboración con la Galería Ponce + Robles.

La exposición del fotógrafo vallisoletano Ángel Marcos, Arquitecturas para sobrevivir, muestra una profunda sensibilidad por las temáticas sociales, económicas e históricas. El poder, la vulnerabilidad, la exclusión o la emigración son algunos de los conceptos presentes en su obra, que también influyen en las vidas del medio rural y urbano.  



En sus fotografías Ángel Marcos, que trabaja la imagen desde un campo expandido,  elimina todo ornamento para aludir a la memoria, siendo el paisaje el contenedor de una fuerte carga simbólica. Busca trascender la mera observación, rechazando un carácter documental reducido únicamente a una cuestión estética. Sus proyectos tienen que ver con las emociones. Buscan y encuentran en lo banal la complejidad. 




A través de su cámara Ángel Marcos despersonaliza los lugares, despatriando a sus habitantes que se encuentran ahora en un vacío geográfico, como un punto en el espacio. El antropólogo Marc Augé creó el concepto de “no lugar” para referirse a aquellos lugares de tránsito, como autopistas, aeropuertos o descampados. Estos lugares serían el opuesto a aquellos en los que nos relacionamos con otros. Sin embargo, Marcos encuentra en ellos puntos de encuentro, demostrando que muchos espacios vitales donde se dan las relaciones humanas confluyen en sus obras. De este modo ha construido el conjunto de esta exposición no como arquitecturas para vivir, sino como arquitecturas para sobrevivir, en la que es importante el uso de materiales reciclados señalando así la importancia del deterioro del planeta a la vez que pone de relieve las costumbres de algunos de los habitantes de los asentamientos, quienes recurren a decorar los muros de sus casas con símbolos y  dibujos. 




Por su parte, la exposición Desvanecidos II, del artista chileno Felipe Lavin, nos muestra el reflejo de una sociedad deshumanizada donde el individuo pierde cada día más su identidad y su vida se ve absorbida por la hiperconectividad que trae consigo la globalización y los avances tecnológicos. 



El ritmo de vida del sujeto hipermoderno nos hace cuestionar su singularidad humana donde se tensiona su condición existencial entre ser un individuo y parte de una masa al mismo tiempo. Su identidad difusa y casi inexistente deambula por los nolugares, espacios colectivos y de tránsito como metros, aeropuertos, autopistas, pero paradójicamente de una manera tan solitaria que pareciera ser su condena. Subjetividades cromáticas se ven esfumadas en líneas rectas que trascienden su tránsito cotidiano, reproduciendo una cultura que se ha hecho presente en todas las grandes urbes del mundo.



Estos individuos representados por el autor, condenados a cargar con los problemas mundanos, terminan por olvidar sus propias preocupaciones y las relaciones con su círculo más cercano, haciendo desaparecer así su propia identidad. Conceptos como la despersonalización, la soledad o el individualismo se ven exagerados en una serie que tiene como protagonista al sujeto hipermoderno.



lunes, 30 de enero de 2023

ISABEL MUÑOZ YA ES ACADÉMICA

 


En la tarde de ayer y ante una audiencia que llenaba por completo el aforo del salón de actos de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la fotógrafa Isabel Muñoz, que cuenta en su haber con el premio Nacional de Fotografía entre otros muchos galardones, leyó su discurso de aceptación para convertirse en académica de número, pasando así a engrosar el número de mujeres que disfrutan de este honor y que con ella suman un total de seis miembros frente a los 50 miembros varones. Tiene también en su balanza el hecho de ser la única persona del sector de la fotografía que en este momento forma parte de la Academia. Antes que ella la precedieron en el tiempo Alfonso Sánchez Portela, Juan Gyenes y Alberto Schommer. 

El acto protocolario comenzó con la entrada de la fotógrafa escoltada por Arantxa Aguirre Carballeira y Estrella de Diego, ambas miembros también de la Academia. Isabel empezó su discurso, Una Antropología de los Sentimientos, dando gracias a todas las personas que le han abierto las puertas de la Academia, en especial a Pablo López Mondéjar, del que recordó que lleva casi medio siglo rescatando fotos y fotógrafos olvidados y trayéndoles al presente para darles así el lugar que merecen en la historia de la fotografía española. Mencionó también a Juan Bordes, escultor,  y a José María Luzón, exdirector del Museo Arqueológico y del Museo del Prado. Éstos tres miembros de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando fueron quienes propusieron su candidatura. Por supuesto tuvo unas cariñosas palabras para su familia, su hijo Manuel y sus cinco nietos, que estuvieron presentes en el acto. 


El discurso de Isabel Muñoz versó sobre el trabajo que lleva ejerciendo desde hace cincuenta años y que la ha llevado a través de múltiples países a plasmar el dolor y la alegría, casi siempre de una manera bella. Dice Isabel que aunque no es una teórica de la fotografía, en el ejercicio  de esta profesión ha aprendido que: “a través de mis fotografías puedo hablar de una manera más sutil y profunda que a través de las palabras”. La frase que es de Richard Avedon la ha adaptado Isabel a su propia experiencia.

Durante toda la intervención tanto de Isabel Muñoz como de Publio López Mondéjar que fue el encargado de dar la réplica a la fotógrafa, con frases tan emblemáticas como: “La obra de esta extraordinaria fotógrafa semeja un gran sueño expresado en imágenes que se nutren de los plurales ámbitos de la antropología, la mística, la búsqueda de la belleza y el cuaderno de viaje. Si ha llegado a ser una gran profesional es porque, ante todo, es una persona humilde, generosa, pundonorosa, fuerte, inagotable y respetuosa con todas las creencias, los sentimientos y las formas de vida y muerte del Planeta”, pudimos contemplar algunos de los trabajos de Isabel, desde sus primeras imágenes dedicadas a la danza hasta sus últimos proyectos como el de dar visibilidad a la contaminación de los océanos por los plásticos. 

Patricia Allende, Isabel Muñoz y María Antonia García de la Vega en la recepción que siguió al acto

Isabel que acaba de iniciar otro ambicioso proyecto en las ruinas del templo más antiguo del mundo conocido hasta hoy, el Göbekly Tepe, en Turquía, llega a la Academia con muchas ganas de trabajar para potenciar la fotografía dentro de la Academia y también para devolverle a esta disciplina parte de lo que ella asegura que le ha proporcionado la misma. Y es que ha asegurado “que debemos recordar siempre que algunas personas hemos tenido el privilegio de dedicarnos a oficios que nos han hecho y nos harán felices”. 

Podéis seguir el acto completo en el siguiente enlace: