jueves, 25 de mayo de 2017

LOS ROJOS - CRISTOBAL HARA




GALERÍA MALBOROUGH
C/ De Orfila, 5  MADRID
Del 25 de Mayo al 9 de Septiembre de 2017

© Cristobal Hara

La consideración del color como elemento autónomo, independiente de toda servidumbre descriptiva, es una de las claves del arte moderno y uno de los pilares conceptuales sobre los que se sustenta este conjunto de obras. Los Rojos trata del uso del color en la construcción de imágenes. En todas las fotografías el rojo juega un papel decisivo; en algunas se convierte incluso en el tema. Como recuerda Hara “el pintor y teórico Robert Delaunay (1885-1941) ya decía: «únicamente el color es a la vez forma y tema». En el programa inicial de la Bauhaus (1919) el color era materia de estudio, y con el mismo rango que materiales como la piedra, la madera, el metal... Piet Mondrian pintó de rojo sus molinos. El estudio rojo de Matisse es una obra clave de la pintura moderna. Yves Klein postula un color (en este caso el Azul Klein) como una obra de arte en sí mismo... Anish Kapoor prescinde totalmente del soporte y crea obras con simples montones de pigmento puro...”.

En definitiva “cuando veo una masa de color se me ponen tiesas las orejas; sé que el éxito de cualquier fotografía que haga, independientemente  del motivo sobre el que esté trabajando, va a depender de cómo utilice ese color en la construcción de la imagen”.

© Cristobal Hara

La exposición coincidirá con la aparición del Ensayo Banal que llevará el mismo título de Los Rojos, y que corresponderá al nº. 5 en la colección de ensayos sobre el oficio de fotógrafo que Cristóbal Hara está publicando con Ediciones Anómalas.

Tras una infancia en Islas Filipinas, Alemania, EEUU y España, a finales de los años sesenta es estudiante en Hamburgo. Un documental sobre Henri Cartier-Bresson le llevó a decidir ser fotógrafo a la edad de 23 años. Le emocionó profundamente el trabajo del maestro en España, así como el propio personaje. Si bien mucho antes Hara ya había comenzado a fotografiar -con poco más de cinco años, con una cámara Kodak Brownie y después una Voigtländer-, sin embargo, hasta entonces, no había pensado que ser fotógrafo podría ser una profesión. Tras esta revelación vuelve a España y realiza el servicio militar que le reclamaban, allí aprovecha para tomar fotos de forma clandestina con una vieja Leica. Entre 1972 y 1980 reside en Londres, y colabora con las agencias John Hillelson en Londres y Viva en París. Aunque sigue viajando y trabajando en España. Su obra se exhibe por primera vez en 1974 con la exposición itinerante Three Photographers, organizada por el Victoria & Albert Museum (Londres). Sus potentes retratos de los homeless londinenses realizados entre 1976 y 1978, impactan por la poderosa dignidad de los retratados, fueron publicados en la revista suiza Camera.

© Cristobal Hara

Desde 1980 vive en España y colabora con la agencia Cover en Madrid, en 1985 comienza a trabajar exclusivamente en color y como fotógrafo independiente. A sus muchas exhibiciones y éxito profesional cabe destacar que Cristóbal Hara ha sido galardonado con el Premio Bartolomé Ros el pasado año (2016) en el marco de PHE y como distinción nacional por su trayectoria profesional.

 © Cristobal Hara

FUENTE:  GALERÍA MALBOROUGH Y PhotoEspaña

miércoles, 24 de mayo de 2017

FRAGANCIA DE MORFINA - RAUL URBINA


GALERÍA DE ARTE LUIS BURGOS
C/ Villalar, 5  MADRID
Del 25 de Mayo al 31 de Julio de 2017


En Fragancia de Morfina la ausencia y el silencio que se pro­duce en algo tan cercano como las relaciones personales son la locución narrativa que busca el autor. Siempre hay tensión, que se observa en la forma de acercarse a los personajes, anónimos, muchos de ellos sin condición sexual definida, que se ausentan de las normas establecidas y ofrecen un infinito campo interpretativo, situándose de forma natural en el plano de lo tangible.


Teatro silencioso, algo mágico, que lleva al espectador a crear su propia composición descriptiva de cada historia, de cada momento, de cada sensación.

La metáfora es parte de lo que se mitifica en este conjunto de fotografías, un muestrario de imágenes que narra una realidad oculta, un camino hacia un lugar “donde los mitos no solo son personas, sino también lugares y objetos”.



Una cara del sexo ajena al autor, en la que actúa como narrador y en el que el final buscado por el artista es siempre el mismo, un instante de sensibilidad visual.

Un ejercicio puro de narración, escribiendo lo que siente en cada momento y describiendo lo que escribe en cada imagen, consiguiendo de esta manera, inquietar sin ser explícito para fotografiar lo que no está, lo que falta.