Cabecera La Mirada Fotográfica

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lunes, 26 de septiembre de 2022

LA FUNDACIÓN MAPFRE NOS MUESTRA LA OBRA DE LA AUTORA ALEMANA ILSE BING

Cartel de Greta Garbo, París 1932 © Ilse Bing

Fundación Mapfre presenta un recorrido completo por la producción fotográfica de esta autora alemana, que discurre entre 1929 y finales de la década de los años cincuenta. Cerca de doscientas obras que componen este valioso legado que, disperso entre numerosas colecciones europeas y norteamericanas, se reúnen y dan a conocer por primera vez en España.  

La trayectoria artística de Ilse Bing (Fráncfort, 1899 – Nueva York, 1998) se enmarca en unas coordenadas temporales y en un contexto sociocultural particularmente denso. Los escenarios en los que vivió la fotógrafa alemana son fundamentalmente tres, el Fráncfort anterior a los años treinta, el París de dicha década y el Nueva York de la postguerra, en donde experimentó sobre todo su condición de exiliada. Hubo otros lugares visitados por Bing, pero no constituyeron espacios determinantes en su trayectoria.

Pobreza en París 1931 © Ilse Bing

Tres hombres sentados en las escaleras frente al Sena 1931 © Ilse Bing

Ilse Bing nació en Fráncfort el 23 de marzo de 1899 en el seno de una familia judía acomodada. Con catorce años tomó sus primeras fotografías. Autodidacta en el medio, se dio cuenta de su vocación cuando comenzó a fotografiar con el fin de ilustrar su tesis. Estudió Matemáticas y Física antes de decantarse por la Historia del Arte. Finalmente, en 1929, abandonó la universidad y, armada con la que a partir de ese momento será su inseparable Leica, se dedicó a la fotografía durante los siguientes treinta años. En 1930 se trasladó a París, donde continuó su dedicación al fotoperiodismo al tiempo que desarrollaba un trabajo más personal, convirtiéndose en una de las principales representantes de la fotografía francesa moderna. En 1931 conoció a Hendrik Willem van Loon, que introdujo su trabajo en Nueva York, y, al año siguiente, tuvo su primera exposición en la Julien Levy Gallery. En 1941, ante el avance del nacionalsocialismo, Bing se exilió en Nueva York junto a su marido, el pianista Konrad Wolff. Dos décadas más tarde, a la edad de sesenta años, abandonó su trabajo como fotógrafa y dirigió su creatividad a la elaboración de collages, de obras abstractas, de dibujos y también a la escritura de poemas. Ilse Bing falleció en Nueva York en 1998.

Antigone con maestra 1950 © Ilse Bing

Nancy Harris 1951 © Ilse Bing

Hay que destacar la influencia que las teorías de la Bauhaus tuvieron en el trabajo de la fotógrafa. László Moholy-Nagy, uno de los profesores de dicha institución, había promovido la unión de la arquitectura y la fotografía, así como la independencia del medio respecto de la pintura. Las posibilidades de Das Neue Sehen (la Nueva Visión) podían ser infinitas. Ilse Bing las aprovechó, aplicando algunas de ellas a su trabajo: abstracción, primeros planos, picados, contrapicados, fotomontajes o sobreimpresiones.  

Zapatos de noche de lamé dorado 1935 © Ilse Bing

La distinguida Daisy Fellowes, guantes de Dent en Londres para Harper’s Bazaar 1933 © Ilse Bing

Autorretrato con Leica 1931 © Ilse Bing

El surrealismo parisino de las vanguardias de los años 30 fue también una fuente de inspiración para la artista, cuyos ecos se pueden ver en las imágenes que  tomó de distintos objetos para revistas de moda, pues se corresponden con las teorías surrealistas sobre el fetichismo, y en los encuadres que realizó al captar sillas, calles o espacios públicos, que transmiten una sensación de extrañeza, casi de enajenación. Esta influencia se hace patente también a través de su relación con figuras relevantes de esta tendencia, como Elsa Schiaparelli.  

Bailarina de cancán 1931 © Ilse Bing

Gerard Willem van Loon, bailarín 1932 © Ilse Bing

A pesar de su fascinación por la abstracción y las composiciones puras, tal y como se detecta en muchas de sus fotografías de arquitectura y naturalezas muertas, Ilse Bing era una fotógrafa entusiasta de lo dinámico y el movimiento de la vida, de la realidad cambiante. Así lo demuestra en las fotografías del Moulin Rouge y sus alrededores y en las investigaciones que hizo en torno a la danza. Capturó el dinamismo giratorio de las bailarinas con sus faldas, pero también la expresividad de los cuerpos en pleno movimiento, en el momento de saltar en el aire o hacer un split.




Ilse Bing formó parte de una generación de fotógrafas que logró una visibilidad hasta entonces insólita. No era lo natural que las mujeres fueran artistas, y por lo general este campo estaba ocupado exclusivamente por hombres, que miraban con desdén, incluso con animadversión, la presencia de las mujeres en el ámbito social y cultural. Para Bing, como para muchas de sus contemporáneas —Germaine Krull, Florence Henri, Laure Albin-Guillot, Madame d'Ora, Berenice Abbott, Nora Dumas o Gisèle Freund— , la cámara se convirtió en una herramienta esencial de autodeterminación y en un modo de confirmar su propia identidad.  

miércoles, 27 de julio de 2022

EL REINA SOFÍA SE QUEDA CON LOS FONDOS DEL ARCHIVO LA FUENTE

 

Lily Brick, 1924 © Aleksandr Rodchenko

Después de la aprobación por parte del Consejo de Ministros en su sesión de ayer martes y de la firma del contrato de compraventa que ha tenido lugar hoy en Heras (Cantabria) por parte del director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, y el coleccionista José María Lafuente, los fondos del Archivo Lafuente pasan a ser propiedad del Estado español. El importe de la compra asciende  a casi 28 millones de euros que se abonarán en once anualidades. 

El Archivo La Fuente constituye uno de los fondos artísticos más completos y exhaustivos que existen en el mundo. El conjunto es una colección de colecciones de arte moderno y contemporáneo europeo -con especial foco en España-, latinoamericano y norteamericano, que reúne más de 130. 000 piezas entre libros, revistas, carteles manifiestos, manuscritos, bocetos, collages, cartas, fotografías, libros de artista, audiovisuales, así como pinturas, esculturas y obra gráfica.


El germen del Archivo Lafuente se remonta a los años ochenta, época en la que el empresario José María Lafuente (Lugo, 1957) inició una colección de arte que iría creciendo con la incorporación de obras de pintores y escultores españoles, a los que se sumaron gradualmente algunas piezas de artistas internacionales. En 2003 resultó determinante la adquisición de los legados documentales de dos personas de relevancia en la escena cultural española de la segunda mitad del siglo XX: Miguel Logroño (1937-2009), crítico de arte del diario Madrid, de Cambio 16 y fundador del Salón de los Dieciséis, y Pablo Beltrán de Heredia (1917- 2009), editor y profesor universitario y uno de los impulsores de la Escuela de Altamira. A partir de ahí fue creciendo su interés por recuperar archivos y colecciones de arte del siglo XX de difícil acceso y localización y su actividad como coleccionista se profesionalizaría diez años después, en octubre del 2014, con la creación del Archivo Lafuente, sociedad integrada en el Grupo Lafuente, cuya propiedad comparte con su hermana Manuela Lafuente.


El Archivo que destaca por su óptimo estado de conservación, es especialmente único en una serie de movimientos y corrientes: futurismo, dadaísmo y surrealismo, vanguardias rusas y producción artística soviética, y revolución tipográfica de principios del siglo XX. El Archivo también resulta único por la representación de la contracultura y el comic/comix español de las décadas de los 70 y 80, con publicaciones como las revistas Ajoblanco y Star y autores como Nazario, El Cubri o Ceesepe.

El conjunto que ahora se adquiere pasa a formar parte de los fondos del Museo Reina Sofía y estará disponible en un centro asociado al Museo que se ubicará en la antigua sede del Banco de España en Santander.


Vista del Archivo

En lo referente a la literatura el Archivo La Fuente dentro del apartado de literatura española de vanguardia incluye a autores como Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre, Manuel Chaves Nogales, Jorge Guillén, José Gutiérrez Solana o Ramón Gómez de la Serna. Además de publicaciones el fondo cuenta con correspondencia y manuscritos singulares. Hay que resaltar también por su alto interés los documentos y publicaciones sobre la guerra civil española y el exilio republicano, que constituye una de las colecciones más relevantes sobre esta materia con ejemplares únicos no disponibles en ninguna otra institución.


Otro de los núcleos de mayor relevancia del Archivo Lafuente es el fondo de escritura experimental española que reúne miles de ítems de los artistas Fernando Millán, Pablo del Barco, Felipe Boso, José María Iglesias, J. M. Calleja, Elena Asins, Guillem Viladot, Joan Brossa, Antonio Fernández Molina, Francisco Pino, el Grupo Texto Poético y muchos otros.

Con relación al arte conceptual en nuestro país, el Archivo Lafuente incorpora obra, publicaciones, correspondencia y otra documentación vinculada al Centro de Cálculo, creado en 1968 y dirigido por el matemático Florentino Briones. Sus actividades reunieron a artistas de la época como Manuel Barbadillo, José María López Yturralde, José Luis Alexanco, etc. 


De la época de la transición española el Archivo recoge material de colectivos políticos como La familia Lavapiés; obras originales y obra gráfica de El Cubri, equipo de historietistas españoles compuesto por el guionista Felipe Hernández Cava y los dibujantes Pedro Arjona y Saturio Alonso. De Tino Calabuig hay una prolija colección de materiales de las revistas Ajoblanco -una de las primeras expresiones de la contracultura en la época del tardofranquismo en España- y Star; o el archivo de la Revista Poesía, también denominado Fondo Gonzalo Armero.


El surrealismo está ampliamente representado, reuniendo más de cuatrocientas obras y documentos “surrealistas” entre revistas, libros, catálogos, correspondencia, carteles, folletos, fotografías, invitaciones, impresos, etc. Figuran obras y documentos de autores de gran relevancia como André Breton, Louis Aragon, Man Ray, Salvador Dalí, Paul Éluard, Hans Bellmer, Benjamin Péret o Yves Tanguy, entre otros.

El Archivo es, además, una de las colecciones más importantes del mundo sobre impresos de vanguardias rusas, tan solo comparable a los fondos del MoMA de Nueva York.

Acto de la firma

Escuelas como la Bauhaus, fondos de revistas y periódicos de vanguardias, carteles, serigrafia, fotografía, arte gráfico, pintura, correspondencia, poesía, y casi cualquier cosa que estuviera relacionada con el mundo cultural del siglo pasado tiene cabida en la colección que a partir de ahora pasa a engrosar los fondos del Museo Reina Sofía. 

domingo, 24 de julio de 2022

UN PEQUEÑO REPASO A PHotoESPAÑA 2022

 

Las Habitantes © Ana Palacios

A casi dos meses del comienzo del 25 aniversario del Festival PHotoESPAÑA supongo que habréis visto la mayoría de las exposiciones, al menos las de la sección denominada “Oficial”. Sin embargo ha habido muchas otras, varias de ellas muy interesantes, en el resto de apartados en que se divide el esquema del Festival. Por ejemplo dentro del Festiva OFF y solo por citar algunas, Yolanda Andrade. Terry Holiday y el México De-Generado (1978-2020) de la Galería Memoria, que finaliza mañana día 25, así que si te das prisa aún puedes verla. O Ricardo Jiménez. Bitácora, en LE MUR, que terminó ayer. También Espacios, en la Sede POKO ESPACIO, que permanecerá abierta hasta el 26 de Septiembre. Fantástica la de Joan Tomás. Okinawa paradox, en ON Art Space que por desgracia solo estuvo un mes la galería y por tanto no está ya disponible, como la de la galardonada con el premio a la mejor galería, DO NOT CROSS. Miralda. Fotos inéditas 70’s/80’s, en Moisés Pérez de Albéniz, que terminó también el pasado sábado. Fantástica también  la Corner Gallery & Studio, con obras de Ángel Marcos, Alberto Ros y Jesús Limárquez, bajo el nombre de  Genealogía, género y concepto, que finaliza el día 27. La verdad es que son muy pocos los espacios del OFF que aún continúan abiertos y los que quedan cerrarán en unos días. El verano es lo que tiene. 

Okinawa Paradox © Joan Tomás

Obra en formato NFT, Abseces © Fede Serra

Rabo de lagartija © Ángel Marcos

Bitacora © Ricardo Jiménez

Terry Holiday y el Mexico De-Generado © Yolanda Andrade

Sin embargo hay una exposición de la que aún no os he hablado y que estará disponible hasta el 4 de septiembre en ese pequeño, recoleto y para muchos desapercibido espacio que es la Sala Minerva del Círculo de Bellas Artes. En ella se puede ver la serie Armonía, un trabajo de Ana Palacios, fotoperiodista con una sensibilidad exquisita que es capaz de exponer los temas más candentes y espinosos con tal delicadeza que difícilmente podría herir la sensibilidad del espectador o de las personas retratadas a las que siempre reviste de dignidad. En este caso y tras series tan impactantes como las de los niños albinos, o las de los niños esclavos en Save de Childre La puerta de atrás, o The Skin of Africa, la fotógrafa se adentra en el territorio  de los santuarios de animales en los que activistas voluntarios se dedican a rescatar y cuidar animales maltratados y abandonados. 

Armonía © Ana Palacios

El trabajo original, Wild love, es un proyecto documental en curso iniciado en 2020 y llevado a cabo en cuatro santuarios de animales en España: El Hogar Animal Sanctuary, Gaia Sanctuary, Scooby y Eden Sanctuary. La exposición ha recibido el nombre de Armonía como homenaje a una de sus protagonistas, y muestra como detrás de estos lugares existe no solo una filosofía de conservación medioambiental, sino una nueva propuesta de relación entre humanos y naturaleza basada en el respeto a los animales. Los curan, los protegen y conviven con ellos en un entorno seguro hasta que mueren de forma natural.

Armonía © Ana Palacios

El objetivo de estas fotografías es visibilizar el trabajo de estos colectivos, concienciar sobre el impacto en el planeta de la industria de la ganadería intensiva, y mostrar alternativas sostenibles existentes que son respetuosas con el planeta y con todos sus habitantes. Para ello Ana Palacios ha fotografiado escenas cotidianas de lo vivido cada día en los recintos y como si de personas se trataran y con el mismo respeto ha retratado a algunos de los animales con las tres máximas a las que puede aspirar un buen reportero: reflejar la realidad, contar una historia con sinceridad y no caer en la sensiblería, algo que sería muy fácil al tratar un tema como éste.  Por todo ello os recomiendo que si os pasáis por el Círculo de Bellas Artes, donde además podréis ver parte de la colección de Sculpting Reality, en la sala Picasso y la estupenda colección de pinturas de Carlos García-Alix Viaje de Invierno, no dejéis de bajar al sótano a contemplar las imágenes de Ana Palacios, seguro que os va a encantar. 

Armonía © Ana Palacios

Aquellos que no vivan o no puedan desplazarse a Madrid y habiten en la zona de Levante y quieran conocer el trabajo de Ana Palacios, pueden hacerlo en la Sala de Exposiciones Orden Tercera de la ciudad de Elche, donde hasta el 11 de septiembre se exhibe “Enfoca al corazón para cambiar el mundo. Primera Edición Premio Internacional de Fotografía Esperanza Pertusa”. Exposición en la que participan además otros fotógrafos como Ana Álvarez-Errecalde, Ana Valiño, Arturo López, Benedict Bowler, Fernando Iglesias, Javier Fernández, Jesús Aguilar, Nour Eddine  y Pedro Londoño. 

Las Habitantes © Ana Palacios

Paula © Fernando Iglesias

Sobrevivientes © Pedro Londoño



lunes, 4 de julio de 2022

DOS PRÓCERES GALLEGOS SE REUNEN EN LA REAL ACADEMÍA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO

 

La matanza, Soutelo de Montes, 1955 © Virxilio Vieitez

La semana pasada se inauguraron dos interesantes exposiciones en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Por un lado, en la pequeña sala dedicada a la fotografía en la planta tercera del edificio, se exhiben una docena de imágenes de una de las figuras más influyentes de la fotografía gallega del siglo pasado, Virxilio Vieitez. Y por otro lado la Academia reúne algunas de las obras más importantes del pintor Laxeiro y de varios de sus contemporáneos. 

Comentaba Keta, la hija de Virxilio, en un aparte durante la presentación del trabajo de su padre, que nos hemos pasado la vida volviendo la mirada hacia los fotógrafos americanos y  franceses sin valorar lo que teníamos en casa y no le falta razón. No hay más que echar un vistazo a las exposiciones que se pueden ver ahora mismo en Madrid para comprobar que existe toda una generación de grandes fotógrafos españoles no siempre valorados en su justa medida. Campano, en el Lázaro Galdiano, Catalá Roca en la Sala del Águila y Pérez Siquier en la Fundación Mapfre, son buenos ejemplos de la inmensa riqueza fotográfica que se ha producido en nuestro país en los últimos años. 

Pepe da luz. Bar Avenida, 1964 © Virxilio Vieitez

El archivo de Virxilio Vieitez conforma un importante patrimonio cultural conservado en Soutelo de Montes (Pontevedra), el pueblo en el que nació el fotógrafo en 1930 y en el que trabajó casi toda su vida. Su hija, Keta Vieitez, expuso por primera vez las fotografías de su padre en una muestra autoproducida y presentada en 1997 en su pueblo natal, y que incluía algunas de las que posteriormente serían consideradas las grandes obras de Vieitez. La primera retrospectiva de su trabajo se presentó en Vigo en el marco de la Fotobienal, en 1998, comisariada por Manuel Sendón y Xosé Luis Suárez Canal. Otras muestras posteriores presentaban selecciones limitadas de obras, de entre el material disponible. Sin duda fue Keta la primera en comprender el gran valor del material fotográfico de su padre y quien durante todos estos años se ha preocupado por dar a conocer su obra.  

Carmen, San Marcos, 1958 © Virxilio Vieitez

Virxilio Vieitez siempre realizó sus fotografías por encargo, recorriendo Terra de Montes a lo largo y ancho para fotografiar a sus clientes a domicilio. Su obra reúne todas las características del fotógrafo rural que documentaba acontecimientos y momentos vitales de las personas y familias de la zona — desde bautizos hasta bodas, primeras comuniones o funerales— pero, a diferencia de otros, tenía un talento especial para conferir solemnidad a cada uno de los retratos que realizaba. Su estilo era inconfundible. Poseía una capacidad y una intuición extraordinarias a la hora de plantear la puesta en escena, en la que incluía objetos y sugería poses que a veces rozaban el surrealismo pero que, a pesar de ello, se convertían luego en fragmentos de verdad, fuertemente enlazados con el entorno.  

Entierro, Soutelo de Montes, 1968 © Virxilio Vieitez

En esta ocasión ha sido Publio López Mondejar, Académico de la sección de Artes de la Imagen, el encargado de organizar la muestra, que además de las imágenes de Vieitez contiene también algunas publicaciones de la época y varias fotografías del mismo con Cartier-Bresson, al que le unía una gran amistad. Fue también Publio quien nos recordó la difícil tarea que representa el mantener una sección de fotografía en la Institución, donde tanto las obras en sí, como su producción no estarían allí de no ser por la generosidad tanto de los autores de las mismas, quienes las han donado,  como por quienes se ocupan de imprimirlas y prepararlas para su exhibición, también de forma altruista. En una entidad como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que mantiene un elevado número de miembros, solamente hay un fotógrafo entre ellos, o más bien una fotógrafa, Isabel Muñoz, que leerá su discurso probablemente el próximo otoño. Parece que por ahora la fotografía sigue siendo la hermana pequeña de las artes. 


La otra exposición que completa la propuesta cultural de la Real Academia de Bellas Artes para este verano es la de “Fue un hombre. Laxeiro”, muestra que gira en torno a la obra del pintor gallego más relevante del siglo XX, José Otero Abeledo, Laxeiro (Lalín 1908 – Vigo 1996), uno de los padres de la vanguardia pictórica gallega.

El Gobierno gallego, a través de la Fundación Cidade da Cultura y en colaboración con el Concello de Lalín, organiza esta muestra con el objetivo de difundir el legado de uno de los grandes renovadores de la pintura gallega dentro y fuera de Galicia. Así, además de en el Museo Ramón María Aller (Lalín) y en el Museo Centro Gaiás (Santiago de Compostela), la exposición podrá visitarse en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) y en el Instituto Cervantes (París), con el apoyo en este caso de la Embajada de España en Francia.  

El mundo © Laxeiro

Comisariada por Carlos L. Bernárdez, historiador y crítico de arte, Fue un hombre. Laxeiro en América (Buenos Aires, 1950 -1970) reúne cuarenta piezas procedentes de diversas instituciones como el Museo Municipal Ramón María Aller de lalín, el Museo de Pontevedra o Afundación, centradas en la época de madurez de este lalinense internacional que se instaló en Argentina durante veinte años, sumergiéndose en el ambiente intelectual de la capital porteña, foco de la emigración y el exilio gallego. Se trata de una selección de algunas de las obras más importantes que conforman el Catálogo Universal de Laxeiro, proyecto dirigido por la Fundación Laxeiro que, ha dirigido una investigación dobre la Vanguardia histórica gallega, en la que, a principios de los años treinta, un inquieto grupo de jóvenes artistas e intelectuales, conocido como Los Renovadores, inició un proyecto de actualización estética.

El espanto © Laxeiro

Nacido en la Galicia rural y tradicional, entre 1931 y 1933 Laxeiro reside en Madrid, como alumno libre de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, becado primero por el Ayuntamiento de Lalín y luego por la Diputación de Pontevedra. Allí visita casi a diario el Museo de El Prado y asiste a las tertulias de café, donde conoce a intelectuales gallegos como Otero Pedrayo, Castelao, Vicente Risco y Suárez Picallo. Asiste también a la Granja del Henar, donde conoce a Gómez de la Serna, García Lorca, los hermanos Dieste y Valle Inclán. En 1942 se instala en Vigo y expone ya con regularidad tanto en esta ciudad como en Santiago, Bilbao y Madrid.

Retrato © Laxeiro

En 1951 viaja a Buenos Aires para participar en la exposición titulada Artistas gallegos, organizada por su amigo Luis Seoane, por encargo del Centro Gallego de Buenos Aires, en la galería Velázquez. Desde entonces fija su residencia allí hasta 1970. En ese año, y después de la gran retrospectiva que le dedica la Art Gallery International en Buenos Aires, regresa definitivamente a España, animado también por la creación en su tierra natal, Lalín, del Museo Laxeiro. En esta etapa goza ya de un prestigio indiscutible y comienza a recibir homenajes y reconocimientos, además de llevar a cabo una intensa labor expositiva. El autor fallece en Vigo en 1996 a la edad de 88 años. 



En su trabajo Laxeiro conecta con la sensibilidad informalista a partir de referencias figurativas elementales (cuerpos, rostros), que pueden recordar a las utilizadas por Antonio Saura o también las conocidas Women de Willen de Kooning, con una gama cromática sombría y reducida. A La intensa fuerza plástica y a la calidad de las obras hay que unir el profundo malestar que causa su tratamiento de la figura humana. Se trata de óleos de enorme rotundidad e intensidad, presididos por el dolor y el desarraigo existencial, que sirven de canal para la expresión de la vivencia angustiosa.

Además de las obras del propio Laxeiro la muestra ofrece también un diálogo con algunos de sus contemporáneos, como es el caso de Manuel Pesqueira, Carlos Maside, Julia Minguillón, Luis Seoane, Antonio Faílde y Manuel Prego de Oliver.

lunes, 20 de junio de 2022

VALLADOLID SE UNE A PHOTOESPAÑA CON CINCO EXPOSICIONES

 


Valladolid acoge cinco grandes exposiciones en algunas de sus localizaciones más emblemáticas, como el Parque Campo Grande, el Museo Patio Herreriano o la Casa de la India. La ciudad, sede PHotoESPAÑA, expondrá el trabajo de Cristina García Rodero, la autora estadounidense Donna Ferrato, la multifacética Ana Amado, el fotógrafo indio Raghu Rai, o los españoles Joan Fontcuberta, Pérez Mínguez o Alberto García-Alix en una gran muestra colectiva.

© Cristina García Rodero

En la Sala Municipal La Pasión se exhiben las fotografías de Cristina García Rodero. El proyecto “Lalibela, cerca del cielo” documenta el conjunto de iglesias medievales excavadas y esculpidas en la roca, declaradas por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1978. Cristina García Rodero quedó fascinada por esta ciudad etíope en en una de sus visitas al país africano. Sus fotografías nos introducen en un viaje simbólico por esa tierra santa, en la que el tiempo parece haberse detenido para sumergirnos con sus ritos y ceremonias en una época que creíamos perdida. La muestra que había podido verse en Madrid, en la sala de exposiciones del Centro Cultural de la Villa en el año 2017, encaja a la perfección en las paredes de la Sala de la Pasión, donde la comisaria Olivia María Rubio ha creado, con mucho acierto, un ambiente totalmente idóneo para las imágenes de Cristina García Rodero. 

© Cristina García Rodero

Considerada como sagrada por los etíopes  el rey Gebra Maskal Lalibela, que gobernó entre 1172 y 1212, quiso hacer de ella una Nueva Jerusalén, en respuesta a la conquista de Tierra Santa por los musulmanes. Para ello mandó construir once iglesias medievales, excavadas y esculpidas en la roca, que se convirtieron en centro de devoción y peregrinación. 

En las imágenes de Cristina García Rodero podemos observar tanto la belleza y peculiaridad de las iglesias medievales, el paisaje y las rocas, como la riqueza de las ceremonias y los ritos que allí se celebran. Sus fotografías nos introducen en un viaje simbólico por esa tierra santa, esa ciudad bíblica, a miles de kilómetros de Jerusalén. En sus imágenes, el tiempo parece haberse detenido para sumergirnos con sus ritos y ceremonias en un tiempo bíblico, que creíamos perdido.

© Raghu Rai

La Sala San Benito, en la que se encuentra la sede de la Casa de la India, nos trae las imágenes de Raghu Rai, “Mother India”. La exposición que ha sido patrocinada por el Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno de la India en colaboración con la  Embajada de la India, la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo de Valladolid, Ayuntamiento de Valladolid, está comisariada por Anubhav Nath y explora el trabajo del fotógrafo indio Raghu Rai, a través de 50 obras que abarcan casi seis décadas de su carrera artística. Rai indaga en el imaginario y las múltiples connotaciones del concepto "Mother India" haciendo hincapié en el aspecto sagrado de lo femenino, una parte integral del ethos y la cultura del país.

© Raghu Rai

Ahora que India celebra el 75 aniversario de su independencia, el debate sobre la idea de Mother India (Madre India) es más pertinente que nunca. Antes de la independencia de la India (1947), el concepto de Mother India /Bharat Mata era crucial para ayudar a crear una identidad patriótica. La India ha recorrido un largo camino desde entonces, pero el diálogo sobre Mother India y lo que significa hoy en día continúa.

© Donna Ferrato

Holy”, de Donna Ferrato, puede visitarse en la Sala de exposiciones de la Iglesia de las Francesas. La exposición recoge una selección de fotografías que retratan a las supervivientes del lado oscuro de la vida familiar.

La fotógrafa Donna Ferrato emprendió hace 50 años un radical viaje a través de EE.UU mientras las mujeres luchaban por la igualdad tanto en el dormitorio como en los consejos de administración. Holy sigue su jornada desde la revolución sexual de los 60 hasta la era actual del #metoo. La concepción de Holy está forjada en la ira de la mujer contra un mundo que odia a las mujeres. Las fotografías de Ferrato muestran que las mujeres son capaces de sobrevivir.

© Donna Ferrato

Más que sobrevivir, lo que Holy representa es a las mujeres que prevalecen. Es una invitación a entender cómo se siente el que es despreciado por el patriarcado contra el que lucha y cómo se las arregla para mantener vivo el deseo de vivir y el coraje. Las imágenes de Dona revelan el cuerpo de la mujer en toda su gloria y monstruosidad, incluso el suyo. Quizá estas fotografías consigan emocionar, tanto si el espectador es cis o trans, joven o viejo, hombre o mujer. La supervivencia de la humanidad depende de las mujeres. Ellas deben abrazar sus instintos, deseos, fortaleza mental y energía. El libro que da título a la exposición incluye parte del trabajo presentado en una publicación anterior, Living with the Enemy (Aperture 1991), que vendió cerca de 40.000 copias. En él, Ferrato documentó el efecto de la violencia doméstica sobre las mujeres y sus hijos que la habían sufrido.


Fotografiar en salas de urgencias, en los centros de acogida, juzgados o centros de detención, Ferrato ha retratado el lado oscuro de la vida familiar. Desde entonces, Ferrato ha consagrado su carrera a ayudar a visibilizar la violencia ejercida sobre las mujeres a través de su trabajo, y, con ello, ha contribuido a cambiar la visión del público de cómo se percibe el abuso por parte de la sociedad, el personal sanitario y las fuerzas del orden.

© Ana Amado

Si viajas en tren hasta Valladolid forzosamente en tu camino hacia el centro te encontrará con el fantástico Parque de Campo Grande. Allí en sus verjas ha quedado expuesto el original proyecto de Ana Amado, “Lideresas”. Este ensayo visual recoge imágenes icónicas de la historia reciente protagonizadas por hombres e intervenidas e invertidas para dar visibilidad a las “Lideresas de Villaverde”, un grupo de mujeres mayores de un barrio obrero de Madrid, que juntas desarrollan actividades que buscan dar voz y luz a la mujer en la sociedad.

La enorme desigualdad entre hombres y mujeres, sobre todo en puestos de responsabilidad y liderazgo sigue siendo abrumadora. Se han dado grandes pasos, pero todavía queda mucho por hacer. Este desequilibrio se hace aún más patente cuando la edad de las personas aumenta, siendo las mujeres mayores, sobre todo las mayores de 65 años, las grandes afectadas. Aunque ellas siguen jugando un papel esencial como sustento de las familias, encargándose del cuidado de nietos, pareja y otras personas mayores, sin embargo, para la sociedad, son invisibles. Este proyecto pretende devolver la mirada hacia ellas. 

© Ana Amado

La serie consta de 14 fotografías y se encuentra en proceso de ampliación mediante nuevas experiencias con otros grupos de mujeres mayores de cualquier condición y lugar, como el que se ha realizado recientemente en Galicia, donde un grupo de unas 20 mujeres mayores han participado en una serie de talleres fotográficos colaborativos que implicaron a tres centros educativos y cerca de cien jóvenes estudiantes.

© Alberto García-Alix

A estas cuatro exposiciones que se inauguraron el pasado día 17 se unirá el próximo sábado 25 de junio, en el marco del Museo Patio Herreriano, la muestra “Derivaciones. Fotografía en España entre los 50 y los 80”, una gran exposición colectiva que construye una mirada panorámica sobre tres décadas determinantes de la fotografía española.

© Humberto Rivas

Desde la profunda renovación del lenguaje fotográfico en los años 50, hasta la normalización e institucionalización del medio fotográfico que tiene lugar a lo largo de los años ochenta, esta exposición pretende estudiar uno de los momentos esenciales para comprender la evolución del medio en España: las tres décadas que median entre aquellas energías renovadoras que empezaron a darse hacia la mitad de la década de los cincuenta y la constatación del vigor con el que la fotografía se consolidó en los segmentos institucionales y comerciales de nuestro país en la década de los ochenta. La muestra se detiene ante aspectos como la interrupción del desarrollo de la fotografía como consecuencia de la Guerra Civil, el nuevo impulso de los cincuenta gracias a los diferentes grupos diseminados por la geografía española, la aparición de Nueva Lente, los momentos de mayor experimentación plástica que coinciden con la apuesta por la fotografía documental y, finalmente, ya en los años ochenta, las tendencias que afloran bajo el paraguas de la posmodernidad.

La exposición contiene 250 imágenes de algunos de los fotógrafos más reconocidos e importantes, desde Alberto García-Alix o Pablo Pérez Mínguez a  Xavier Miserach o Humberto Rivas, entre otros. 

Guillermo Rodríguez (Director de la Casa de la India en Valladolid), Dinesh Kumar Patnaik (Embajador de la India en España), Claude Bussac (Directora de PHotoESPAÑA), Carmelo Irigoyen (Gerente de la FMCVA), Cristina García Rodero y Oliva María Rubio


© Fotos Prensa Conchita Meléndez