martes, 25 de agosto de 2015

Diana Markosian


Diana Markosian es una fotógrafa documental, nacida en Rusia y criada en California, en Estados Unidos. Sus reportajes la han llevado a lugares remotos de todo el planeta, desde  las montañas del Cáucaso al  Norte de Rusia, hasta la antigua Ruta de la Seda en Tayikistán o  las remotas tierras del  Corredor de Wakhan en el noreste de Afganistán. Sin embargo debido a su origen armenio en el año 2011 se le impidió la entrada en Azerbaiyán por motivos étnicos.

Diana se graduó a los 20 años en periodismo por la Universidad de Columbia e inmediatamente puso en práctica sus primeros proyectos. En sus trabajos, tanto personales como editoriales y que han sido publicados en periódicos como el New York Times, el New Yorker o el Times Magazine,  ella explora la relación entre la memoria y la identidad del lugar. En el 2013 fue la ganadora del Magnum Emerging Photographer Fund.


Uno de sus trabajos más interesantes es, sin duda, “Inventing my father”. Cuando Diana Markosian tenía siete años, en 1996, su madre abandonó a su padre, dejándole en su casa de Moscú y se los llevó a ella y a su hermano a vivir a California. En un intento por olvidar todo lo que quedaba atrás, incluidos los momentos más desesperado en que se habían visto obligados a recoger botellas para poder intercambiarlas por comida tras el derrumbe y el colapso de la Unión Soviética, en su casa no se hablaba de aquellos años, ni se mencionaba a su padre. La madre llegó incluso a recortar el rostro de su padre de las fotografías familiares, anulando por completo a aquel hombre del que ni siquiera se despidieron al partir. Sin embargo quizás fue ese hecho el que hacía más difícil el olvido. Diana miraba al cielo cuando pasaban los aviones y deseaba que su padre estuviera en alguno de ellos y fuera a visitarla, pero eso nunca ocurrió.


Llegó un momento en que Markosian no tenía recuerdos reales de su padre, únicamente algunos fragmentos que a duras penas conseguía arrancar a su madre a regañadientes y una imagen recreada por su imaginación. Apenas sabía que él era escritor y que le gustaba leer a Nabokov. Cuando cumplió veintidós años decidió ir a su encuentro y se trasladó a Armenia, a la casa en la que residía su padre. La primera imagen que tuvo no coincidía con la que se había formado de él pero la casa estaba exactamente igual a  como la recordaba. No se había cambiado ningún mueble, las paredes estaban recubiertas de pinturas al óleo de su abuelo y de fotos de familia e incluso conservaba los juguetes de su hermano en un armario del ático.

Durante un tiempo se quedó a vivir allí, intentando rencontrarse con el pasado y conocer de nuevo a aquel hombre del que apenas tenía recuerdos. Vieron juntos viejos álbumes de fotografías, salían a correr, él le leía sus poemas mientras tomaban chocolate, pero la relación era difícil. El tiempo y la distancia habían hecho que él no la reconociera a ella, ni ella a él, se sentía fuera de lugar. Junto a los buenos momentos, había otros de distanciamiento por parte de ambos. Aún hoy ella no sabe lo que es para su padre, ni lo que éste significa para ella, aunque sigue intentándolo.





Otro de sus trabajos “School No.1”, es un reportaje realizado diez años después con algunos de los sobrevivientes del secuestro y la matanza en septiembre de 2004 en una escuela de Beslan, una pequeña ciudad de Rusia en la República de Ossetia del Norte, en donde murieron 334 personas, entre padres, profesores, y más de la mitad de los cuales eran niños. Diana viajó hasta allí acompañada de Zarina Albegaeva, quien cuando ocurrieron los hechos tenía 11 años y al oír los primeros disparos pensó que se trataba de fuegos artificiales, ya que era día de fiesta. Su hermana fue una de las personas que fallecieron en aquel lugar. 




Todos los trabajos de Markosian resultan sumamente interesantes, no sólo por sus imágenes sino también por lo que representan, por lo que os invito a pasar por su página y dedicarle un tiempo a contemplar y a asimilar lo que nos muestra. 


También podéis encontrar una interesante entrevista en VIMEO

jueves, 9 de julio de 2015

CHRISTIAN RODRÍGUEZ GANA EL PREMIO PHOTOESPAÑA OJODEPEZ DE VALORES HUMANOS 2015





PHotoEspaña y la revista de fotografía documental OjodePez hacen público el ganador del VIII Premio PHotoEspaña OjodePez de Valores Humanos, con el que reconocen un trabajo de fotografía documental que destaque los valores de solidaridad, ética, justicia o esfuerzo.

El ganador de la octava edición del premio es el fotógrafo uruguayo Christian Rodríguez por su serie Una flor mixe. El proyecto ha sido realizado en la comunidad Mixe de Maluco, un pequeño pueblo al norte del Istmo de Tehuantepec de Oaxaca, y aborda el embarazo adolescente y el abuso sexual doméstico en América Latina a través de la figura de Gloria, una niña de 13 años miembro de esta comunidad.

El trabajo está premiado con 2.000 euros, será objeto de una exposición itinerante en los centros FNAC de España y Portugal entre septiembre de 2015 y junio de 2016, y formará parte del número que OjodePez dedica cada otoño al certamen y que se publicará en septiembre.

El jurado encargado de conceder el Premio PHotoEspaña OjodePez de Valores Humanos 2015 ha considerado en el fallo del galardón que «Christian Rodríguez documenta de forma poderosa el embarazo adolescente y el abuso sexual doméstico con un toque delicado y poético, a través del retrato respetuoso de Gloria. Los elementos simbólicos, la historia que subyace detrás de las imágenes, los susurros y su melancolía sutil hablan de una tragedia todavía muy extendida en la región causado directamente por la ignorancia, la desigualdad de género y la pobreza».

El jurado ha estado compuesto por Thomas Licek, coordinador del festival Eyes On - Month of Photography de Viena; Marion Hislen, directora del Festival Circulation(s) de París; y Agnieszka Dwernicka, directora del festival de fotografía Photomonth de Cracovia; junto a Arianna Rinaldo, directora de la revista OjodePez. 


Una flor mixe

Gloria Rafael Valentín (13 años) pertenece a la comunidad mixe de Maluco, un pequeño pueblo al norte del Istmo de Tehuantepec de Oaxaca. Gloria, quien vive con su madre y 8 de sus 10 hermanos, entre los 4 y los 20 años de edad, se convirtió en madre a los 12 años, víctima de los constantes abusos sexuales cometidos por su padre, quien también atacó a dos de sus hermanas.

La casa donde viven solo tiene una habitación en la que todos duermen distribuidos por el suelo y dos hamacas. Al lado de su casa hay otra habitación que sirve como cocina y almacén y donde preparan tortillas y frijoles. Cada día, los más jóvenes de la familia van a la aldea para asistir a la escuela, mientras que Gloria, Guadalupe (su hermana de 17 años de edad y embarazada de seis meses) y su madre se quedan en casa cocinando "totopos", (pequeñas tortillas de maíz cocidas en horno de leña), desde la madrugada.

Gloria abandonó la escuela para trabajar y cuidar a su bebé, que con diez meses de edad, todavía no tiene nombre. Las principales razones por las cuales las cifras de embarazos adolescentes siguen subiendo son la pobreza, la desigualdad de género, la discriminación, la falta de acceso a los servicios y la concepción social que todavía existe sobre las niñas y las mujeres.

Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), América Latina es la única región del mundo donde el número de embarazos adolescentes sigue aumentando. México se ha convertido en un líder mundial en el embarazo adolescente. Una de cada dos adolescentes que ha comenzado su vida sexual entre los 12 y los 19 años se queda embarazada, y cada año nacen más de 11.000 bebés cuyas madres tienen entre 10 y 14 años de edad en el momento de dar a luz.




Sobre el autor

Christian Rodríguez (Montevideo, Uruguay, 1980) comenzó su formación en el ámbito de las artes plásticas para después formarse en fotografía. Entre 2004 y 2005 trabajó como cámara en VTV y, desde 2006 a 2008, formó parte del staff del diario El Observador de Uruguay. En 2008, tras obtener la beca Roberto Villagraz, se trasladó a Madrid para cursar un máster en EFTI. En 2009 obtuvo el Premio Futuro, en 2011 fue nominado para el Joop Swart Masterclass del World Press Photo y en 2013 consiguió el premio Nuevo Talento FNAC de Fotografía. Sus fotografías han sido publicadas en medios de comunicación de todo el mundo: New York Times, El Mundo, La Nación, El País, Página 12, Yo Dona, Esquire, Lento o Seis Grados, entre otros. Ha expuesto su obra en Uruguay, Brasil, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Estados Unidos, España, Francia, Italia, Reino Unido y Camboya.

En 2006 cubrió el conflicto Israel-Hezbollah en el sur del Líbano, comenzando su evolución personal sobre lo cotidiano. Su trabajo ha ido virando hacia la fotografía de autor, centrando su mirada en la vida de mujeres, buscando historias muy cercanas y cotidianas. Su interés radica en mostrar una visión moderna de la mujer y su entorno.

En la actualidad, Rodríguez organiza y dirige el Festival Internacional de Fotografía SAN JOSÉ FOTO (www.sanjosefoto.uy) en San José, Uruguay, y es profesor del máster internacional de fotografía contemporánea y proyectos personales de EFTI. www.christian-rodriguez.com

martes, 7 de julio de 2015

'MAD' DE PABLO GUIDALI

LA FABRICA
C/ Alameda 9   -   MADRID
Inauguración: Jueves 9 de Julio a las 19:00 h.


MAD, la segunda de las propuestas de La Fábrica dentro de la programación del Festival Off de PHotoEspaña 2015, nace del resultado de la residencia artística que el autor, Pablo Guidali, realizó en la Casa de Velázquez entre 2013 y 2014.

25 fotografías en blanco y negro dan forma a esta exposición en la que el concepto de deambulación se presenta como la máxima creativa del autor que toma la ciudad como terreno de juego. Con un trabajo experimental previo en la ciudad de Marsella, la experiencia en Madrid se presentaba para Pablo Guidali como una continuidad de su labor artística. Fue esta ciudad la que le permitió profundizar en esta línea de creación en el que su territorio, lejos de mostrarse como registro documental de la misma, se nos acerca como espacio de creación. Fueron diferentes los factores que hicieron de Madrid la ciudad ideal donde llevar su trabajo hasta sus propios límites experimentales. La cultura, sus orígenes familiares, el idioma, su ritmo y su vida nocturna, el hecho de ser una ciudad físicamente abarcable a pesar de ser una «gran ciudad» y, sobre todo, el temperamento de sus habitantes, aportan a Madrid una gran riqueza y especifidad que Guidali ha querido reflejar en su obra. Como dice Cairo Montale, “si tuviéramos que definir su manera, habría que hablar sobre todo de búsqueda, de la búsqueda visceral e insaciable de la justa confrontación con el mundo que lo rodea. Como un equilibrista tanteando sus movimientos, forzando las distancia, manteniendo una cierta tensión con su entorno, intentando experimentar una percepción sensual directa de su medio. Ir y buscar, entonces, ahí, donde lo vivo se encuentra con lo trágico, donde todo se precipita, para dar forma a un universo propio, que lejos de la realidad que le da origen, se nos presenta cargado de un contenido onírico y también fantástico”.

Pablo Guidali (Montevideo, Uruguay 1976), actualmente vive y trabaja en Marsella. Ingresó en la Facultad de Ciencias Económicas en la Universidad de la República (Uruguay) en 1995. Tres años más tarde y con un año sabático de por medio que le llevó a recorrer Europa y Medio Oriente, comienza a estudiar fotografía de manera paralela. Varios son los premios que ha recibido por su trabajo, como el Diploma Nacional Superior de la ENSP (Escuela Nacional Superior de Fotografía) de Arlés (Francia). Ha realizado varias muestras colectivas e individuales en Uruguay, Francia y España.




lunes, 6 de julio de 2015

Y Son 100.000



 © Christian Rodríguez

Cuando comencé a escribir este blog no tenía mayor intención que servir de guía a algunos amigos que solían preguntarme que exposiciones se podían ver en Madrid en un momento determinado, o de que autor era alguna fotografía en concreto, o que fotógrafos realizaban éste o aquel tipo de fotografía.

Poco a poco se han ido ensanchando sus fronteras, incluyendo varias secciones separadas en el mismo, como son la biblioteca, que reconozco que tengo un poco desatendida, la página de exposiciones, la de noticias y también esa otra sección que se llama “Por amor al arte” y que podría formar por si sola un blog diferente, pero que yo he querido que estuviera ligada a La Mirada fotográfica, porque si bien es una sección que contiene referencias sobre pintura, literatura u otras artes, al fin y al cabo forma parte de un mismo universo cultural al que todos los que por aquí pasamos somos fieles.

Hace unos días me he dado cuenta de que el blog había sobrepasado las 100.000 visitas, y eso sólo teniendo en cuenta la página principal, y este hecho me ha llenado de satisfacción, porque eso quiere decir que hay muchas personas que como yo aman la fotografía y se interesan por ella y por quienes la practican como forma de vida y de expresión.

A lo largo de los cuatro años y medio que llevo publicando artículos son muchos los autores de los que os he hablado, algunos absolutamente consagrados y otros a los que hemos ido viendo crecer a lo largo de este tiempo.   Hoy  me gustaría recordaros a algunos de ellos:



Vee Speers, fue mi primera apuesta, a esta fotógrafa australiana residente en París le dediqué la primera entrada del blog con la seguridad de que merecía la pena seguir su trabajo y el tiempo ha demostrado que estaba en lo cierto. Sus nuevas series “Bordello” y “Parisians”, son realmente fantásticas


©Vee Speers

©Vee Speers 

Jennifer Hudson, que sigue deleitándonos con su cuidado universo femenino pleno de fantasía y espiritualidad.

 ©Jennifer Hudson

  ©Jennifer Hudson

Emil Schildt, que después de más de veinte años sigue cultivando el arte de la fotografía tradicional tales como el cianotipo, la goma bicromatada y en general las emulsiones líquidas.
 
©Emil Schildt

©Emil Schildt 

Pari Dukovic, que ha logrado ser el fotógrafo más joven en formar parte del staff de la revista The New Yorker.

©Pari Dukovic

©Pari Dukovic
 
Christian Rodríguez, el joven fotógrafo uruguayo que en el 2013 consiguió,  con su trabajo “Xiec“, el Premio Nuevo Talento Fnac de Fotografía.
 
©Christian Rodríguez

 ©Christian Rodríguez
Hugo Borges, fotógrafo mexicano que ha realizado un importante trabajo documental sobre las etnias etnias quechuas y aymaras del norte de Argentina y Bolivia y la desolación actual en la que viven a diario estas ancestrales culturas.


© Hugo Borges

 © Hugo Borges

El fotoreportero siciliano Gianni Cipriano, cuyo trabajo se centra en los actuales problemas políticos, ecónomicos  y sociales y en lo que ellos representan para determinados colectivos.


© Gianni Cipriano

 © Gianni Cipriano 

En fin, mi deseo es que todos los que seguís mi blog hayáis disfrutado viendo el trabajo de estos magníficos fotógrafos y que sigáis haciéndolo con los que todavía quedan por llegar. Gracias a todos por haberme seguido en este viaje y bienvenidos a bordo aquellos que llegáis de nuevas.