lunes, 31 de marzo de 2014

Nick Knight



Desde hace casi treinta años Nick Knight ha dedicado toda su creatividad, y os aseguro que es mucha, al mundo de la moda, o para ser más exactos a la fotografía de moda. De origen británico y nacido en la segunda mitad de la década de los cincuenta comenzó a trabajar para I-D Magazine en el quinto aniversario de su publicación realizando aproximadamente un centenar de retratos.

En 1986 Marc Ascoli, director artístico de las campañas publicitarias, catálogos y desfiles de las colecciones de Yohgi Yamamoto desde hacía dos años, descubre el talento de este joven fotógrafo de la escena underground londinense, que se ganaba la vida entre otras cosas realizando carátulas para álbumes musicales, y comienza a guiarle dentro del mundo de la moda. Juntos realizan el catálogo y la campaña de publicidad de ese año para el diseñador.

A partir de ese momento su trabajo empieza a llenar las páginas de las publicaciones más importantes del sector y empieza a asociarse a las campañas de publicidad de los más destacados diseñadores, Desde Calvin Klein a Ives Saint Laurent o Alexander McQueen. Continua también realizando portadas para discos y entre sus clientes podemos encontrar a David Bowie, Björk o la provocativa Kylie Minogue.

Pero Nick Knight no sólo es un fotógrafo, también es un referente dentro del "fashion film" y uno de los primeros precursores de este nuevo soporte. Internet ha dado paso a un cambio en la forma de entender la belleza que se esconde dentro de cada prenda, gesto o movimiento, haciendo que grabar un vídeo supusiera una nueva frontera a traspasar. Knight se adelantó a los acontecimientos y a mediados de los noventa comenzó a grabar sus sesiones. Así que la aparición de Internet supuso para él la posibilidad de retransmitir los vídeos de manera mundial sin tener que recurrir a distribuidores. A partir de ese momento decide crear una página web en la que pudieran visionarse los vídeos y tras dos años de intenso trabajo lanza Showstudio.com , una plataforma online donde además se publican entrevistas a modelos, diseñadores, directores de cine entre otras cosas.

Pero no es solamente en ésto en lo que Nick Knight se ha adelantado a otros fotógrafos o creativos de la moda. Knight no ha dudado ni un momento en unirse a Instagram y en utilizar dicha red para difundir su trabajo. A una pregunta realizada en una entrevista por Maya Smith sobre qué ventajas podía aportarle este método de difusión sobre otros más tradicionales, el fotógrafo respondió: "Si hago una foto con mi Leica o con cualquier cámara convencional, incluso con una digital, al final tengo que plantearme si la voy a imprimir o no, si la va a terminar viendo alguien o si se va a quedar en el cajón de fotografías privadas. Sin embargo, Instagram me ofrece un enlace directo con el público desde el momento en el que veo lo que quiero fotografiar. Y mi público es bastante numeroso. Tengo unos 30.000 seguidores en esta plataforma. Después, las fotos se envían a mi cuenta de Weibo, en China, donde tengo otros 60.000. Luego van a Twitter, donde cuento con 65.000 más y por último al Tumblr de SHOWstudio.com o a su Instagram. ¡Mis imágenes llegan a un cuarto de millón de seguidores aproximadamente antes de ser referenciadas y redireccionadas!"

Nick Knight es muy consciente de los cambios que se han producido en los últimos años en el mundo de la imagen y de los que aún han de llegar, su objetivo principal es entender mejor el mundo en el que vive e intentar cambiar la mentalidad de la gente. Trabajar por y para el cambio y no permitir que la moda esté controlada por un puñado de empresarios. De ahí su entusiasmo ante la libertad creativa que ofrece Instagram y que el concibe como un Twitter visual, en el que poder interactuar con otras personas interesadas en el mundo de la moda y también un lugar para llegar a los jóvenes que sin duda están adoptando un nuevo lenguaje visual.







http://nickknight.com/



miércoles, 5 de marzo de 2014

Zed Nelson




Supongo que si hubiera que describir a Zed Nelson por una única cualidad sin duda habría que elegir su tenaz persistencia y es que este británico nacido en Uganda en 1965, lugar a donde sus padres, ambos periodistas, se habían trasladado como editores de un periódico unos años antes, es capaz de emplear largos períodos de su vida en la realización de sus proyectos fotográficos. 


Como un nómada errante Nelson ha recorrido un gran número de países de los cinco continentes recopilando imágenes que más tarde han ido a parar a alguno de sus libros u otros trabajos. Para su segundo libro “Love Me”, un reflejo cultural de la actual obsesión por la belleza y de cómo ésta idea es exportada y globalizada a todos los países del mundo por los distintos canales de comunicación, Zed Nelson recorrió 18 paises y empleó cinco años hasta conseguir una colección de imágenes que representarán la idea que quería expresar. Su esfuerzo fue recompensando con el First Prize, 2010 Pictures of the Year Competition y algunos premios más. 


Con anterioridad ya había conseguido el mismo galardón por su primer libro, “Gun Nation”, un retrato de la sociedad americana y su pasión por las armas. Otro de los trabajos que le ha llevado largo tiempo realizar ha sido el dedicado a aquellos cuyas profesiones o costumbres están en trance de desaparecer. “Dissapearing Britain” es un proyecto que se centra en aquellas personas o tipos de vida que están comenzando a extinguirse. Desde los mineros del carbón de Yorkshire, cuyo sector se ha ido diezmando tras los cierres llevados a cabo por las privatizaciones del gobierno, a los pescadores de Cornualles cuyos medios de vida van desapareciendo junto con las poblaciones de peces que se agotan. O también desde los aristócratas que reclaman su derecho a mantener la caza del zorro a pesar de la creciente condena pública de tan sangriento deporte, a los veteranos de la Segunda Guerra Mundial. Estas historias que Nelson nos cuenta no son sólo una decoloración de las tradiciones, son también la forma en que se observan los cambios políticos, sociales y morales que han ocurrido en los últimos años. 


Pero sin duda el proyecto al que le ha dedicado más tiempo Zed Nelson ha sido a “The Family”. Todo comenzó en 1991 cuando el fotógrafo les hizo una fotografía a un amigo suyo y a su esposa que estaba embarazada de nueve meses. A partir de ese momento la familia se reunía con Nelson una vez al año para tomar una y otra vez la misma fotografía, realizada de la misma manera y con la luz y el resto de las condiciones de una forma similar. La operación se ha seguido realizando a lo largo de dos décadas dando lugar a una serie de imágenes en las que se refleja la evolución de la familia, no sólo en el aspecto físico sino también en la forma en que sus miembros interactúan los unos con los otros de forma que al principio, el niño permanece más próximo a la  figura materna mientras que en las imágenes finales adquiere algunas de las posturas del padre, a quien inconscientemente imita. 


Todos los trabajos de Zed Nelson tienen un trasfondo social y un deje de denuncia. Las primeras imágenes que consiguió vender fueron realizadas durante la violenta manifestación que tuvo lugar en Trafalgar Square el 31 de Marzo de 1990 contra la subida de impuestos aprobada por Margaret Tatcher. Los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía se sucedieron durante 12 horas, hubo 113 heridos y 339 detenidos. Nelson que había acudido como manifestante acabo realizando las fotos que vendió a una revista de izquierdas. Una de ellas se publicó a doble página y le pagaron 25 libras por ella. Aquel acto probablemente estableció las bases de lo que se convertiría en un estilo de vida y de trabajo comprometido con un entorno social, político y humano capaz de cuestionar el sistema pero sin ningún tipo de retórica o imposición. 







http://www.zednelson.com/

lunes, 10 de febrero de 2014

Julio López Saguar






A veces por pura casualidad, en mi incansable búsqueda de temas relacionados con la fotografía me topo con autores a los que no conocía y de los que no tenía ninguna referencia pero que desde la primera imagen suya que observo sé que me va a gustar su trabajo. Ese es el caso de Julio López Saguar.

Sin embargo el hecho de que yo no le conociera no quiere decir que Julio sea un novato o que no tenga un inmejorable currículo. En realidad este hombre cuyas imágenes me han cautivado  lleva más de treinta años haciendo fotografías.  De formación autodidacta, se inició en la fotografía a los 15 años con una cámara Verlisa Color, una sencilla cámara compacta con objetivo de 45mm que le permitía manejar el obturador y el diafragma a su gusto y que le ofrecía una visión muy ajustada a la realidad.  Unos años después, a principios de los 70,  y dado su creciente interés por la fotografía realiza un curso por correspondencia. Se llamaba “La Fotografía es fácil”, de la editorial AFHA y en aquella época venía a sustituir la falta de escuelas sobre la materia.

También por aquellos años comienza a frecuentar La Real Sociedad Fotográfica de Madrid, de la cual ha sido socio durante más de 25 años y a participar en distintos concursos, lo que le lleva a obtener un palmarés de más de 400 premios y a exponer su trabajo tanto individual como colectivamente por todo el territorio nacional y también por diversas ciudades del resto del mundo.

Julio describe su fotografía como documental, eminentemente urbana pero con muchos guiños conceptuales. Yo añadiría que es una fotografía sincera, abierta, algo crítica y en ocasiones con un toque irónico e irreverente, tal y como debe de ser la fotografía de la calle.

Como casi todos los fotógrafos que comenzaron a trabajar en los años 70 y 80, sus inicios fueron en blanco y negro, luego paso a la diapositiva y a partir del 2000 trabaja exclusivamente en color ya que considera que al ser su trabajo eminentemente documental no debe de restarle ningún tipo de información. Al contrario que muchos otros fotógrafos de su generación López Saguar no ha tenido ningún reparo en pasarse al “lado oscuro” es decir al formato digital, adaptándose a él sin ningún reparo. Le gusta trabajar en formato cuadrado, pero curiosamente no suele disparar en él sino que utiliza un método propio y adapta sus imágenes en la postproducción para obtener una mayor calidad.

Cuando veáis su trabajo seguramente encontraréis que algunas de sus fotografías tienen un cierto aire cinematográfico y eso es totalmente normal ya que en su quehacer cotidiano, ese que nos sirve a todos para llevar el pan a casa, Julio López Saguar se dedica a realizar spots publicitarios, de modo que existe un nexo entre las dos facetas, la de fotógrafo y la de realizador de cine. Según sus palabras, “La fotografía influye en el cine en la manera de encuadrar de utilizar la luz, en la postproducción, etc… y el cine influye en la fotografía en el modo que te planteas contar una historia, en el discurso y en el oficio.”

Como todos los fotógrafos que nos dedicamos a la calle, Julio en consciente de los problemas que pueden plantearse a la hora de exhibir su trabajo, dada la cada vez mayor susceptibilidad de la gente a ser fotografiada, pero este hecho no le detiene a la hora de realizar sus imágenes, que prefiere que sean “robadas” para no restar naturalidad a la escena. Tampoco le preocupa la creciente popularización de la fotografía a través de las redes sociales ya que cree que este tipo de fotos tienen fecha de caducidad, no hay cultura de documentalismo, la mayoría se perderán en la nube o en un formateo involuntario de discos duros, es fotografía de consumo, de usar y guardar, o tirar. Dentro de unos años nos encontraremos con alguna foto interesante más fruto  de la casualidad que de un trabajo pensado.

Y como me imagino que estaréis deseando ver sus fotografías, para lo cual como siempre os dejaré un enlace a su página web de modo que podáis disfrutarlas despacito y a gusto, sólo me queda desear a Julio López Saguar mucho éxito en sus nuevos proyectos y a todos vosotros que sigáis alegrando vuestra mirada con todos los estupendos fotógrafos que podéis encontrar a través de internet, en las librerías, en las salas de exposiciones, galerías de arte o museos. Hasta la próxima.
  





http://www.jlopezsaguar.com/


sábado, 25 de enero de 2014

Jimmy Nelson



La fotografía etnográfica o antropológica además de disponer de un valor científico al situar a distintos pueblos en el entorno socio-cultural único y concreto del cual proceden y mostrarnos de ese modo sus costumbres y tradiciones, tiene el aliciente de ser muy llamativa y vistosa a los ojos del espectador. Son muchos los fotógrafos que de un modo u otro y en mayor o menor medida se han decidido por este tipo de fotografía documental. 

Jimmy Nelson es un fotógrafo de origen británico, nacido en York que tras pasar diez años encerrado en un internado jesuita en el norte de Inglaterra decidió liberar su mente realizando un viaje a pie a través de las montañas de Tibet. Su viaje duró un año durante el cual recogió numerosas imágenes que mostraban un Tibet hasta entonces inaccesible para la mayoría de la gente. La publicación de las mismas le supuso un claro éxito a nivel internacional. 

Ese fue el pistoletazo de salida para una profesión que le ha generado grandes logros y que le ha llevado a cubrir reportajes periodísticos como el conflicto entre India y Pakistán en Cachemira, la intervención rusa en Afganistán o el comienzo de la guerra en la antigua Yugoslavia. 

Al mismo tiempo se ha visto involucrado en grandes proyectos, como el que llevó a cabo entre 1994 y 1997 en la República Popular China y cuyas imagines finales fueron exhibidas en el Palacio del Pueblo en la Plaza de Tiananmen, para posteriormente comenzar una gira por todo el mundo. Poco después Jimmy Nelson comienza a acumular imágenes de culturas remotas y únicas fotografiadas con una cámara de placas tradicional. De ahí nació su proyecto más importante llevado a cabo a partir del año 2009 y que tituló “Before they pass away”

Entre los años 2009-2010 Nelson decidió pasar 2 semanas en diferentes tribus aisladas del mundo, sumando un total de 29  (en las que se calcula que viven 15 millones de personas) en un proyecto que denominó “Before they pass away” (“Antes de que desaparezcan”). En cada tribu, Jimmy conoció sus antiguas tradiciones, se unió a sus rituales y las retrató de una manera muy atractiva. Sus detalladas fotografías exhiben joyas únicas, curiosos peinados, armas y ropa, sin olvidar el entorno y los elementos culturales más importantes de cada tribu o pueblo retratado. Según Nelson, su misión era asegurar que el mundo nunca olvidara cómo fueron las cosas en algún punto de la Historia y del tiempo. 

En total el fotógrafo británico ha recorrido 44 países en 13 viajes y además de seres humanos excepcionales, la selección fotográfica también recopila impresionantes paisajes pocas veces al alcance de nuestros ojos. Todo ello está recogido en un libro publicado por la editorial TeNeues con algo más de 450 páginas y que dispone de una edición especial tamaño XXL numerada y limitada a 500 ejemplares, que puede adquirirse por el módico precio de 6500 €. No os asustéis, también hay una edición más normalita para el público en general por alrededor de unos 120/150 € dependiendo de la librería donde se adquiera. 

Es indudable que el trabajo de Jimmy Nelson ha sido titánico y que sus imágenes son espectaculares, lo que no está tan claro es si realmente todos los pueblos fotografiados, yo prefiero ésta expresión y no la de tribus ya que por ejemplo no considero que los gauchos por ejemplo lo sean, están en peligro de extinción o si los posados muestran claramente la realidad cotidiana de sus gentes.  Desde el momento en que cualquiera de nosotros, llamémonos extranjeros para simplificar, invadimos la intimidad de éstos pueblos es inevitable que surja una cierta contaminación cultural, un cruce de costumbres que en cierto modo desvirtúa la cotidianidad que pretendemos plasmar.








http://www.beforethey.com/