Cabecera La Mirada Fotográfica

Cabecera La Mirada Fotográfica

lunes, 13 de abril de 2026

EL MUSEO DEL PRADO INAUGURA EL UNIVERSO DEL ARTISTA ANTE LA CÁMARA

 


Desde 2009, la sala 60 del Museo del Prado, que en este 2026 ha estrenado la nueva denominación de «Almacén abierto», se concibe como un espacio para presentar los fondos del siglo XIX dentro del recorrido de la colección permanente.


En este ámbito se han articulado proyectos expositivos de pequeño formato incluyendo la fotografía, que ya había estado presente en alguna de las iniciativas mencionadas y que recientemente ha sido la disciplina central de El Prado multiplicado. La fotografía como memoria compartida, vuelve a adquirir protagonismo en El universo del artista ante la cámara, una exposición comisariada por Beatriz Sánchez Torija dedicada a la imagen de los artistas y a sus espacios de creación. La muestra consta de 32 obras datadas entre los años ochenta del siglo XIX y los años treinta del siglo XX. 


Artistas en el estudio del fotógrafo Estudio de Ángel Alonso Martínez y hermano (act. 1857-68) 


Los pintores Jaime Morera y Agustín Lhardy como cocineros Edgardo Debas (1845-1891)

La aparición del nuevo arte de la fotografía en el siglo XIX abrió paso a una manera inédita y extraordinariamente eficaz de representar la realidad. Los artistas comprendieron rápidamente el alcance de esta transformación: se retrataron –en solitario y en compañía–, registraron sus espacios de trabajo y se preocuparon por documentar visualmente tanto su proceso creativo como la materialización final de sus obras.

María Luisa de la Riva en su estudio de París Autoría desconocida, 1900

Uno de los primeros géneros que la fotografía adoptó fue el retrato, entendido como registro de la identidad y afirmación de la propia imagen, pero también como manifestación del estatus social de la persona mostrada. En la segunda mitad del siglo XIX, acudir a los estudios fotográficos se convirtió en un acontecimiento social.

Estudio de Mariano Fortuny en Roma Autoría desconocida, 1871

A partir de los fondos conservados en el Museo del Prado, procedentes de los archivos de Luis y Federico de Madrazo, Dióscoro Puebla, Rafael Rocafull, Cecilio Pla, Agustín Querol, Miguel Blay, Fernanda Francés o Manuel González Santos –entre otros–, la exposición reúne fotografías de profesionales de reconocido prestigio junto con otras de autoría desconocida y posible carácter amateur.



El recorrido expositivo El universo del artista ante la cámara se concibe como un recuerdo a los creadores y las creadoras que desarrollaron su actividad entre el siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, y que supieron reconocer en la fotografía un medio privilegiado para asegurar la permanencia tanto de su imagen como de su práctica artística.



domingo, 12 de abril de 2026

ÁNGEL MARCOS PRESENTA SU TRABAJO ‘LA CASA DEL AGUA’ EN EL MUSEO LÁZARO GALDIANO

 


Desde el 9 de abril se puede visitar en distintos ámbitos del Museo Lázaro Galdiano el proyecto del artista vallisoletano Ángel Marcos LA CASA DE AGUA, cuya pieza principal, una instalación realizada sobre una cabaña que fue en su momento la de un guarda barreras y que tiempo después se ha utilizado para diversos usos como guardar puertas y otros materiales, le ha sido cedida al autor por ADIF por un período de 10 años. 

La cabaña, que está ubicada en el pórtico del museo, alberga 14 imágenes retroiluminadas y un vídeo, es la fantasía y la esquematización de lo que imaginamos como casa, como expresa el artista, en la que se ve reflejada la dualidad, una cierta trascendencia interior demasiado atractiva como para ser abandonada, y en la que está presente la añoranza por lo errante, en un juego de recreaciones lleno de memoria.

La cabaña, como las otras que podemos ver fotografiadas en otra sala del museo, se encontraba en una carretera de las que Ángel Marcos transita a menudo. Detenerse a contemplarlas, observar la sincronía de las mismas con el paisaje, observar la ínfima estructura de las mismas frente a la grandeza de los campos que las rodean y las contienen, es una forma de leer la historia, las memorias fragmentadas, lo que fue y ya no es. 


Lo mismo sucede con las imágenes que se presentan en la galería superior, donde un barquito de mínimas dimensiones construido por el propio autor, se enfrenta a la enormidad del mar, un mar que puede llevarle hacia lugares soñados o hacerle naufragar entre sus aguas. Metáforas de la vida que Ángel Marcos sabe ver como nadie y que nosotros ya hemos podido disfrutar en algunas otras de sus obras. 


La exposición que ha sido comisariada por la directora del museo, con el patrocinio de la Junta de Castilla y León, Diputación de Valladolid y Fundación Caja Rural de Zamora, además de la colaboración de ADIF podrá visitarse hasta el 28 de junio. 




Fotografías ©Conchita Meléndez