jueves, 10 de noviembre de 2016

María Svarbova



María Svarbova nació en 1988 en Eslovaquia. Estudió restauración y arqueología, sin embargo es en la fotografía donde encontró un medio para su expresión artística. Desde 2010, se ha centrado en el desarrollo de su propio lenguaje fotográfico, ganando rápidamente reconocimiento internacional. Entre sus premios, exposiciones individuales y grupales, su trabajo ha sido presentado en Vogue, Guardian, Instagram y muchas otras publicaciones. Lo más destacado de su trabajo comercial incluye la comisión para el cartel promocional del  rascacielos taiwanes Taipei 101, edificio considerado como uno de los ocho rascacielos más bellos del mundo junto al edificio Chrysler en New York o las Torres Petronas en Kuala Lumpur, entre otros.




María ha desarrollado un estilo distintivo desde el principio de su carrera, partiendo de retratos tradicionales para centrarse en la experimentación a través del espacio, el color y la atmósfera. Su interés por la arquitectura y los espacios públicos, por lo general construidos en la era socialista, la llevó a crear escenarios únicos. El cuerpo humano en las fotografías de María es más o menos un soporte, sin individualidad ni emociones. Como parte de la cuidadosa composición, las figuras maravillosamente exóticas crean escenas oníricas con objetos ordinarios. Hay una tensión silenciosa, el drama se oculta bajo la superficie limpia y lisa. Incluso en sus obras más ornamentales y nostálgicas hay una sensación de frío desapego. Acciones cotidianas como deportes o visitas al consultorio médico se congelan en un momento ya través de los ojos de María, dando a las imágenes un nuevo significado. Los suaves tonos pastel, sus colores fríos, los espacios diáfanos y despoblados, la geometría y la pureza visual dan una sensación de orden ultramundano, produciendo un placer visual inalterable que es inalcanzable en la vida real. A través de sus fotografías, María congela el tiempo y comparte su visión: no tiene miedo de abordar la soledad y el aislamiento, sino que al  contrario, ella elige celebrar su tranquila y sosegada belleza.




http://www.mariasvarbova.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario