martes, 7 de junio de 2011

Eugène Atget



"Sin haber recibido nunca una formación sólida como fotógrafo, Atget abrazó esa profesión después de pasar sin éxito por otras, como la de actor o las de redactor y dibujante para una revista satírica." Así es como nos introducen Frits Gierstber, Carlos Gollonet y Françoise Reynaud, comisarios de la exposición, en la maravillosa muestra que acoge estos días la fundación MAPFRE y que lleva por título El Pintoresco Viejo París. 

Lo cierto es que Eugéne Atget, nacido en Libourne en 1857,   había fracasado en diversos intentos de acercarse al mundo del arte. Después de recorrer diversos países de África y América Latina  como marino mercante, intento ingresar sin éxito en el Conservatoire National de Musique et d'Art Dramatique, con la idea de convertirse en actor, profesión para la cual se creía dotado. Formó parte de una compañía teatral de provincias hasta que una afección de garganta le hizo renunciar de forma definitiva a la que creía su vocación. Es entonces cuando decide ser pintor y comienza a realizar dibujos, pero tampoco en ésto destaca y poco después, acuciado por las necesidades cotidianas, adquirió una vieja cámara de placas de 18x24 y empezó a realizar lo que el denominaba "documentos para artistas".

De este modo Atget, casi sin darse cuenta, empieza a documentar París, una ciudad que estaba llamada a desaparecer por la llegada de la modernidad. Su trabajo incluye no sólo un muestrario de la arquitectura de la ciudad, con sus patios, jardines y edificios, sino que se extiende más allá dando cabida también a los vehículos, escaparates y oficios, entre otras cosas. De hecho, el propio Atget estableció una división de su obra en cinco series principales: Topografía del viejo París, Paisajes-documentos, Alrededores, El arte en el viejo París y París pintoresco. 

Fue esta última serie la que hizo, que un fotógrafo como Atget,  anclado a la tradición, llamara la atención de aquellos que formaban el movimiento surrealista, que supo reconocer en su metódico trabajo una mirada nueva e innovadora. De éste modo jóvenes fotógrafos como Brassai, Man Ray, Cartier-Bresson o Berenice Abbot recibieron una gran influencia por parte de Eugène Atget, no sólo por su forma de componer sino también por la forma en que éste abordaba el tratamiento fotográfico de los lugares que plasmaba en imágenes, así como por su estética documental totalmente contraria a la fotografía artística que tanto despreciaban los surrealistas.

Las imágenes de la muestra, que son sin duda un referente para generaciones posteriores, incluso hoy en día, abarcan todos los temas reflejados por el autor y provienen,  de la Colección de la propia Fundación MAPFRE, del Musée Carnavalet-Historire de París y de los fondos de la George Eastman House de Rochester de Nueva York. Incluyen además el Álbum de Man Ray que es, por un lado, un compendio de los temas que preocuparon a Atget y, por otro, una buena pista para entender la fascinación de los surrealistas por su obra.






2 comentarios:

  1. una buena forma de aprender y de conocer más del mundo de la fotografía entrar en tu blog, un gusto, te seguiré

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  2. que tres fotografos crees que pudieron influir a Atget? Muchas gracias

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