Cabecera La Mirada Fotográfica

Cabecera La Mirada Fotográfica

martes, 14 de junio de 2022

SCULPTING REALITY, UNA COLECCIÓN, UNA EXPOSICIÓN, DOS SEDES

 

Helen Levitt

PHotoESPAÑA ha concedido este año en que se cumple su 25 aniversario carta blanca a los comisarios Sandra Guimarães, directora artística de Bombas Gens Centre d’Art y Vicente Todolí, asesor de la Colección Per Amor a l’Art. Ambos son por tanto responsables de un programa que reflexionará sobre la fotografía de estilo documental como documento y estética. 

“Sculpting Reality” presentará una triple programación: una gran exposición colectiva en el Círculo de Bellas Artes y en Casa de América, y un ciclo de conversaciones en el espacio de Fundación Telefónica. 

Walker Evans

Garry Winogrand

El concepto “estilo documental”, acuñado por Walker Evans, tuvo una gran influencia desde comienzos del siglo XX. En un primer momento se entendió como un tipo de fotografía relacionada con el reportaje y el fotoperiodismo –como el que se mostraba en periódicos y revistas como Double Elephant Press o en los primeros trabajos de Helen Levitt o Robert Frank– después evolucionó ante la necesidad de experimentar con el lenguaje fotográfico, como hicieron Lee Friedlander o Garry Winogrand, integrándose así en la fotografía artística. 

En 1971, Evans explicaba que “un ejemplo de documento literal sería la fotografía policial de un crimen. Un documento tiene una utilidad, mientras que el arte es realmente inútil. Así, el arte nunca es un documento, pero puede adoptar su forma”. Se trata en definitiva de un “estilo” que nace de la straight photography en Estados Unidos y que se desmarca por la intención de representar la realidad de un modo puro y transparente, a su vez reflexionando sobre cuestiones como la experimentación con el lenguaje fotográfico, la serialidad, la puesta en escena y su veracidad, la idea de archivo o la subjetividad.

Tod Papageorge

Tod Papageorge

Anthony Hernández

El fotógrafo que adopta el “estilo documental” aspira a reflejar la realidad del mismo modo que un escultor: eliminando de su obra final todo aquel material que no forma parte de la pieza. Así, el título del programa “Sculpting Reality” hace alusión a “Sculpting in Time: Reflections on the Cinema” (1985), una publicación de Andréi Tarkovski que presenta al cineasta como alguien que “esculpe en el tiempo”.

Con este programa, Sandra Guimarães y Vicente Todolí proponen un recorrido por la historia de la fotografía y el estilo documental, desde sus inicios en los años treinta del siglo XX hasta la actualidad, a partir de la investigación de los fondos de la Colección Per Amor a l’Art.

Sam Shaw

La muestra, que está dividida entre las dos plantas de Casa de América y la sala Picasso del Círculo de Bellas Artes,  propone un recorrido por la historia de este género, abordándolo desde diferentes épocas, contextos y geografías. Iniciándose en los años 1930 con la obra de fotógrafos estadounidenses pioneros como Walker Evans, Robert Frank, Helen Levitt o Louis Faurer, y finalizando en la actualidad, con una amplia selección de artistas contemporáneos que han adoptado este estilo documental en su práctica desde lo conceptual, como Ian Wallace, Bleda y Rosa o Paul Graham, pasando por otros que han sido fundamentales en la consolidación del estilo a lo largo del siglo XX, como Lee Friedlander, Garry Winogrand, Tod Papageorge o Anthony Hernandez, entre otros.

Lewis Baltz

Bleda y Rosa

Jürgen Schadeberg

La serie Double Elephant Portfolio – Selected Photographs resulta clave para entender el inicio de la fotografía de estilo documental. Entre 1973 y 1974, Lee Friedlander y Burt Wolf seleccionaron quince fotografías de cuatro autores que habían publicado en Double Elephant Press: Walker Evans, Manuel Álvaro Bravo, Garry Winogrand y el propio Friedlander – dado que la fotografía documental se entendía en relación al reportaje o fotoperiodismo y, en consecuencia, se mostraba habitualmente en periódicos y revistas –. Los autores del porfolio reflejan el inicio de ese estilo documental y la influencia que sobre él llegaron a ejercer autores como Evans, pero también la necesidad de algunos fotógrafos – como es el caso de Winogrand – por experimentar con este lenguaje. Además, este conjunto se acompaña de otras obras de Friedlander – las popularmente conocidas como “The Little Screens” – y Winogrand – la serie 15 Big Shots – para contextualizar el trabajo de estos artistas.

Joel Meyerowitz

Luigi Ghirri


En la serie Rodeo Drive (1984), Anthony Hernandez presenta un cuerpo de trabajo de 41 fotografías en las que retrata a los transeúntes que pasean por el pasaje comercial de Beverly Hills: evidencia la complejidad de los espacios urbanos, la disparidad económica y la división racial. Como afirmó Lewis Baltz: «estos son los vencedores… disfrutando del botín de su victoria en Rodeo Drive»



'Sculpting Reality' es una oportunidad excepcional para reflexionar, desde la mirada de más de 30 autores contemporáneos, nacionales e internacionales, sobre el crucial papel de la fotografía de estilo documental como elemento de reinterpretación y confrontación con la realidad, a través de obras que ejemplifican las complejidades del pasado y del presente, y que continúan hoy dando forma a la vida.



Merece especial atención la serie de Susan Meiselas, Carnival Strippers algo oculta en el Círculo de Bellas Artes en una habitación situada detrás del muro de las imágenes de Meyerowitz. La autora dio una charla en el espacio de Fundación Telefónica el pasado día 8 de junio, que puede verse completa en el siguiente enlace:  Encuentros de Fotografía. Sculpting Reality. Susan Meiselas

El próximo  Jueves 23 de junio 2022,  a las 19:00h, será  Ahlam Shibli quien ofrezca su visión de la fotografía documental y el Viernes 24 de junio 2022, 19:00h, lo harán Bleda y Rosa.


Las dos exposiciones podrán visitarse hasta el 3 de septiembre en  de Casa de América y hasta el 4 de septiembre en el Círculo de Bellas Artes. 



miércoles, 8 de junio de 2022

CATALÁ ROCA HACE DOBLETE EN PHOTOESPAÑA

 

Reloj de la puerta del Sol, 1952 © Catalá Roca

En un año clave para uno de los más grandes documentalistas de la fotografía española el Festival PHotoEspaña le rinde homenaje doblemente. Por un lado la galería Tiempos Modernos celebra el centenario del nacimiento del genial fotógrafo a través de una nueva mirada sobre la obra del artista. La muestra 100 años de Català-Roca. Dobles parejas, presenta las dos caras del fotógrafo de Tarragona: algunas de sus grandes imágenes, como la celebérrima imagen de las señoritas de la Gran Vía (tal vez el gran icono de la fotografía española) con otras mucho menos conocidas y alejadas de lo que podría ser el “estilo” Català. Porque la realidad es que la obra de Català muestra a un artista que abarcó todos los registros de la fotografía y supo documentar el momento histórico que vivió desde muchos puntos de vista.

Segadores de la provincia de Cuenca, 1955 © Catalá Roca

Barrio Chino, 1953 © Catalá Roca

Dobles Parejas muestra esa doble mirada en la que se descubre al autor o en la que el autor sorprende y demuestra que detrás del Català-Roca que conocemos hay un fotógrafo mucho más rico, más diverso y más modernos. Un intelectual que supo retratar la España que se iba y la que llegaba a mediados del siglo pasado, como nadie.

Esta exposición, que ha sido comisariada por Carmen Palacios permanecerá abierta al público en la sede de la galería, calle Arrieta número 17 de Madrid, hasta el 31 de julio. 

Baños de la San Sebastián en la Barceloneta, 1952 © Catalá Roca

Por otro lado la Comunidad de Madrid homenajea al autor en las dependencias de la Sala El Águila (calle Ramírez de Prado, 3), con una exposición que lleva por título La Lucidez de la Mirada y que podrá visitarse hasta el próximo 18 de septiembre. Se trata de un merecido homenaje que reivindica al artista como una de las figuras fundamentales de la fotografía humanista documental de la posguerra española, padre de la generación que renovó el lenguaje fotográfico y un referente para la generación posterior. Como señala Joan Fontcuberta, se trata seguramente del “fotógrafo español del siglo XX más completo y de mayor repercusión entre sus coetáneos.”

La muestra, comisariada por Oliva María Rubio, es una selección de 81 imágenes del autor procedentes de los fondos del Archivo fotográfico del Col-legi d’Arquitectes de Catalunya.  

Oliva María Rubio y Marta Rivera de la Cruz (Consejera de Cultura de la Comunidad de Madrid

Francesc Català-Roca es una referencia de la Historia visual de España. El artista fue capaz de retratar con su particular mirada a las gentes, la cultura, las tradiciones y modos de vida de un país que empezaba a recuperarse de los estragos de la guerra y se volcaba en el deseado cambio económico y el desarrollismo. Las instantáneas del fotógrafo catalán convierten al espectador en testigo de una época, de una España en blanco y negro.

Junto a las imágenes míticas de la Gran Vía o el Metro de Madrid y los retratos de figuras como Salvador Dalí o Joan Miró, la exposición nos acerca a otras desconocidas e inéditas como algunas familiares o las realizadas en color durante su estancia en Nueva York.  




El estilo personal de Català-Roca se consolida en los años 50, distinguiéndose por una mirada propia que se manifiesta en el manejo de la posición de la cámara con encuadres precisos que evitan la frontalidad; la utilización de picados y contrapicados; el dominio de la luz y del claroscuro; la búsqueda del equilibrio y la introducción del dinamismo. 
 
Su trabajo, multidisciplinar, no se reduce a la fotografía documental humanista, sino que también desarrolla un importante corpus de la dedicada a la arquitectura, retratos, industrial, cerámica y artesanía, arte, así como numerosos documentales entre los que destacan La ciudad condal en otoño (1951), Piedras vivas (1952) o Salineros de Ibiza (1954).  
 

A partir de los años setenta, centra su creación e investigación en la realizada en color, que concibe como un nuevo idioma y una forma necesaria y natural, aunque nunca abandona por completo el trabajo en blanco y negro.



martes, 7 de junio de 2022

PREMIOS PHOTOESPAÑA 2022

 

© C. Meléndez

Esta mañana se ha celebrado en los jardines del Lázaro Galdiano un emotivo homenaje a Bárbara Allende Gil de Biedma, más conocida dentro del mundo fotográfico y artístico como Ouka Leele. El acto, al que han acudido familiares y amigos ha consistido en la entrega del título de honor de PHotoEspaña, que le ha sido entregado a su hija María Rosenfeldt. Junto a ella estaba la hermana de Bárbara, la también fotógrafa Patricia Allende. 






© C. Meléndez

Tanto María como Patricia han leído sendos comunicados recordando los buenos momentos compartidos con Bárbara, sus recuerdos de infancia, sus juegos y travesuras y también su trabajo al que estuvo dedicada casi hasta el último momento. Era el dibujo y la pintura a lo que dedicó sus últimos anhelos. A este homenaje se ha sumado también su gran amiga Ángela Molina, quien le ha dirigido un hermoso mensaje: “Recuerdo su pureza, la de mantener la ilusión y la esperanza, aún conociendo a fondo la gravedad de los errores humanos, o precisamente por ello. Recuerdo por encima de todo su verdad en sus manos y en su corazón, en su vida y en esa ofrenda al mundo que nos ha dejado, para continuar escalando hacia el cielo y allí reencontrarnos con ella.”

© Sebastián Bejarano

Dentro de la presente edición, PHotoESPAÑA 2022 ha reconocido también el trabajo y la carrera de la fotógrafa estadounidense Susan Meiselas con el Premio PHotoESPAÑA 2022. Miembro de la agencia Magnum desde 1976, su proyecto documental para la agencia cubriendo la insurrección en Nicaragua supuso un punto de inflexión en su carrera, a la vez que trasladaba la mirada de la comunidad internacional sobre la situación en el país centroamericano. 

A partir de ese momento la carrera de Meiselas estuvo muy ligada a los conflictos políticos y sociales con coberturas de crisis humanitarias en Chile, El Salvador y la frontera entre Estados Unidos y México. Del mismo modo, ha realizado varios trabajos en su país natal. 

En una edición de PHotoESPAÑA en la que una de las claves en la fotografía de estilo documental, la obra de Susan Meiselas puede disfrutarse dentro del proyecto Sculpting Reality de los comisarios invitados de PHotoESPAÑA 2022, Vicente Todolí y Sandra Guimarães.


El Premio al Mejor Libro de Fotografía del Año ha reconocido a Shifters, de Marta Bogdańska como mejor libro del año en la categoría internacional; Martín Chambí. Fotografías, en la categoría nacional; A mesma luta, de Rosa Jandira Gauditano en la categoría autoeditado; y RM como editorial destacada del año. 

Han integrado el jurado José María Rosa, integrante, junto a María Bleda del colectivo fotográfico Bleda y Rosa, Premio Nacional de Fotografía 2008, Alicia Pinteño, Jefa de Actividades Editoriales del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y César Martínez- Useros, Director de la editorial La Fábrica.  

Shifters, editado por Visual Arts Foundation & Landskrona Foto, es el resultado de los múltiples años que la artista visual Marta Bogdańska dedicó a investigar y editar material de archivo, principalmente relacionado con el uso de animales por parte de militares, agencias de inteligencia y fuerzas policiales occidentales desde finales del siglo XIX. El jurado premia este libro por su labor de recuperación de archivo y destaca “el inteligente toque de ironía que atraviesa toda la investigación y le da una visión diferente y reivindicativa al mensaje”. 


El premio en su categoría nacional es para Martín Chambi. Fotografías. Martín Chambí dedicó gran parte de su vida a fotografiar los Andes peruanos, reivindicando el pasado prehispánico a través de imágenes de ruinas incaicas y el retrato de la vida de las comunidades andinas a principios del siglo XX. De esta forma, Chambi incorpora a la fotografía local de la época una nueva perspectiva, proponiendo una mirada unificadora del Perú y dando luz además a discursos indigenistas que comenzaban a cobrar fuerza en este territorio. Martín Chambi. Fotografías, editado por RM “recoge las imágenes más emblemáticas del autor a través de una edición impecable.”


A mesma luta, de Rosa Gauditano reúne fotografías en blanco y negro de los movimientos sociales de São Paulo en los años 70 y 80 durante la dictadura en Brasil. Esta edición se centra en las luchas de las mujeres y su importante papel en el cambio de la sociedad brasileña que culminó con el fin de la dictadura y llevó a las elecciones a la presidencia de la república. El jurado premia esta autoedición por ser un “ensayo visual que narra una historia que habla sobre los movimientos sociales de Brasil, pero que podría estar retratando cualquier movimiento gracias a la universalidad del mensaje”. El jurado ha destacado especialmente cómo está resuelta la edición con imágenes que se van entremezclando en páginas dobles del libro, un inteligente guiño a las estrategias de comunicación de los movimientos sociales. 

RM, una de las editoriales de libros de arte más prestigiosas de España y América Latina, centrada, principalmente, en fotografía y arte contemporáneo, ha sido premiada como editorial destacada del año. Se celebra, no solo la gran calidad de todos los proyectos que han presentado al Premio, sino también el importante esfuerzo que han hecho durante estos últimos años  para seguir produciendo fotolibros de gran calidad. 

© Antoni Miralda

Premio Festival OFF 

La galería Moisés Pérez de Albéniz con la exposición Do not cross. Fotos inéditas 70’s – 80’s, de Antoni Miralda ha sido la ganadora del Premio OFF de PHotoESPAÑA 2022. Han integrado el jurado:  José María Díaz-Maroto, Diana López y Eduardo Rivero. 

El jurado, ha concedido también dos menciones honoríficas, una a la Galería Freijo con la muestra Famosos y Anónimos. Retratos y otra a la Galería Pokoespacio por la muestra Espacios, de Diego Domínguez, Fede Serra, Luis Malibrán, Ignacio Pereira y Jesús Chamizo.

Así mismo, ha querido destacar el proyecto Lugar, umbral, de Lucia Gorostegui en Pavilion Espacio de Plantea Estudio. Debido a “la coherencia de la instalación y su indagación sobre lo matérico y el objeto fotográfico más allá de la imagen.”

 

Premio Descubrimientos PHotoESPAÑA 2022

© Jorge López

El proyecto El Clot, de Jorge López, ha sido galardonado con el Premio Descubrimientos PHotoESPAÑA 2022. 

El Clot, en Valencia, es un barrio prácticamente desaparecido, del que únicamente queda en pie el bloque de los portuarios. Sus habitantes son en su mayoría familias gitanas que han ocupado los pisos del edificio que estaban abandonados.

El Clot es un proyecto de fotografía artística documental y de retrato. Este trabajo constituye una reflexión, una forma de explorar el mundo y de entenderlo. Como señala el fotógrafo: “me interesa el individuo, su rostro y su entorno arquitectónico. Siempre he trabajado con el ser humano, con gente real y sus situaciones reales, con personas como objeto fotográfico. Busco un retrato inquebrantable pero íntimo, directo pero sensible, objetivamente poderoso pero lleno de emoción personal, el producto de un compromiso hacia unas personas y su entorno, tratando de representar a la vez su fortaleza y su vulnerabilidad.”

Este proyecto formó parte del visionado de porfolios de PHotoESPAÑA Santander y formará parte de la Sección Oficial de PHotoESPAÑA 2023. 



lunes, 6 de junio de 2022

JAVIER CAMPANO. EL OJO ERRANTE

Javier Campano. Nueva York, 1983. Archivo La Fuente

Decía Javier Campano que hay que ser viajero hasta en la ciudad en la que uno vive y de eso él sabe mucho, de recorrer el mundo con alma nómada con un ojo puesto en  el visor de su cámara y el otro alerta para descubrir todo lo que una ciudad puede ofrecerte si eres capaz de abrir la mente y la mirada, aunque esa ciudad sea la tuya, la que cada día recorres y en la que en cualquier calle, en cualquier momento, se te pueden manifestar cosas nuevas. 

El Museo Lázaro Galdiano en colaboración con el Archivo Lafuente, se adhiere a PHotoEspaña en su 25 aniversario con una exposición que transmite la emoción y la belleza de lo que ya no está aquí, de un pasado que fue y que nos ha dejado en el recuerdo una melancolía que se refleja en las fotografías de los años setenta y ochenta de del siglo pasado realizadas por Javier Campano en algunos de sus viajes por el mundo, o en su pasión por recorrer las calles de su ciudad como un marinero que regresa a tierra después de una larga travesía, con la necesidad de reconocer de nuevo lo que dejo atrás. 

Javier Campano. Italia, 1975. Archivo La Fuente

Javier Campano. Tenerife, 1987. Archivo La Fuente

El Fondo Javier Campano en el Archivo Lafuente consta de unas ochocientas cincuenta fotografías en blanco y negro -vintage en su mayoría- junto con más de mil negativos de trabajo y material impreso (carteles, publicaciones y recortes de prensa). De ese fondo se han seleccionado más de ciento cincuenta fotografías, además de material documental, para un recorrido que pretende captar la esencia de un estilo callejero y despojado de artificios: como fotografías del año 1975 tomadas en las calles de Madrid, el encargo para la exposición de 1976 "Racionalismo Madrileño 1920-39. Luis Lacasa", las series dedicadas a Egipto (1976), Italia (1975-1976) o su viaje para la revista Poesía a Estados Unidos (1983). 

Javier Camapno. Madrid, 1975. Archivo La Fuente

Javier Camapano. Madrid, 1977. Archivo La Fuente

Asimismo, el recorrido reúne imágenes tomadas en otros lugares del mundo y de España y una serie de retratos de personajes públicos. A través de los elementos comunes (letras, números, paredes, grietas, carteles, cines y cielos) que conforman el hilo invisible de su trabajo, Campano atrapa el misterio de un instante. Una seña de identidad cuyo secreto desvela el propio Campano, con el talento y la humildad de los grandes maestros, cuando responde a la pregunta de qué es lo que le gustaría transmitir con su trabajo: "Emoción. Aunque también pasar el testigo, que la gente se fije más en lo que tiene alrededor. Enseñar y dar. Enseñar a mirar y a descubrir".

© C. Meléndez

Campano, de formación autodidacta como la mayoría de los fotógrafos de su época, encontró un punto de apoyo para sus inquietudes en la escuela Photocentro y la revista Nueva Lente. Pero fue por medio de su hermano, el pintor Miguel Ángel Campano como comenzó a trabajar de forma profesional haciendo reproducciones de obras para museos y galerías de arte para libros y catálogos.  Al mismo tiempo que realizaba trabajos por encargo sacaba tiempo para dar largos paseos por Madrid y aplicar sus conocimientos recién adquiridos que si bien le habían enseñado mucho de arte, le habían enseñado sobre todo y fundamentalmente a mirar. 

© C. Meléndez

Sus viajes empezaron cuando aún trabajaba en el banco. Aprovechaba las vacaciones, siempre fuera de temporada, para ir a Italia, Francia o Egipto y pasaba allí todo el mes o el tiempo para que le diera el dinero, fotografiando las ciudades como si se trataran de la suya y obviando los puntos turísticos de las mismas. Los edificios, las vallas publicitarias, los cielos, las fachadas de los cines llamaban su atención tanto o más que las gentes que circulaban por sus calles. 
En Madrid, su ciudad natal, cada domingo salía a hacer fotos, sin rumbo, paseando por distintos barrios y buscando temas que le interesaran, la geometría, las letras, los números, los colores se convirtieron en sus obsesiones, y aunque a veces intervenía el azar, nunca realizaba una foto sin más. Volver a casa sin haber capturado ninguna imagen interesante podía llegar a ser muy decepcionante. Era, como dice el autor, como ir a pescar y volver con las manos vacías. Pero no importa donde haya realizado sus fotografías Javier Campano, porque en uno u otro lugar, sus imágenes transmiten emoción y es que la nostalgia y la melancolía son de algún modo inherentes a la fotografía. 

© C. Meléndez

La muestra, que lleva por título El Ojo Errante 1975-1987, y  ha sido comisariada por Elsa Fernández Santos, podrá visitarse en la Sala Pardo Bazán, Edificio  La España Moderna, del Museo Lázaro Galdiano hasta el 28 de agosto de martes a domingo en horario de 9:30 a 15:00 horas. La entrada es gratuita. 



domingo, 5 de junio de 2022

JUAN BARAJA Y SUS PAISAJES OLVIDADOS EN EL TIEMPO

© Juan Baraja
 

El Museo ICO se une un año más al festival PHotoEspaña, esta vez con la exposición Juan Baraja. Contra todo lo que reluce: efectos del tiempo. Dedicada al trabajo del fotógrafo Juan Baraja, recoge el testigo del proyecto iniciado por la Fundación Cerezales Antonino y Cinia, con la exposición Olvidados del tiempo (2020). En la exposición del Museo ICO, este proyecto amplía su alcance y se completa con un nuevo encargo fotográfico y un catálogo.

La exposición está conformada por diez proyectos fotográficos que recorren la geografía europea: desde Islandia a España, pasando por Italia y Portugal. En sus fotografías, Juan Baraja investiga, con la arquitectura como telón de fondo, sobre la luz como material constructivo en sí mismo.



© Juan Baraja

Junto a la luz, el tiempo, que encontramos superpuesto en varias capas en sus fotografías, es otro de los elementos primordiales que configuran la obra de Juan Baraja. En primer lugar, el instante del tiempo detenido por la propia fotografía en el momento de su toma. Pero, como sus series se desarrollan en periodos prolongados, frecuentemente a lo largo de varios años, también reflejan ese tiempo más extenso y los sutiles cambios que ha operado en los objetos captados por su cámara. A estos estratos, por último, se suma el de un tiempo más subjetivo y complejo, que confiere a su obra un carácter melancólico que nos atrae en la misma medida que nos desconcierta.

© Juan Baraja

© Juan Baraja

Residencias, encargos y proyectos propios estructuran la obra de Juan Baraja a base de momentos nómadas y numerosas geografías. Norlandia, Experimento Banana o A rapa, contienen ejes de su obra que apuntan en dirección al sector primario, a espacios, formas de vida y de trabajo que siguen una lógica propia, retratada con rostro humano y otras naturalezas, quimérica incluso. Construyen series de imágenes iniciadas en un lugar, intercaladas por su trabajo en otros, retomadas años después y, algunas de ellas, nunca del todo concluidas. 

Entre la primera de las series que conforman la muestra, Norlandia y la última, Y vasca / Euskal Y, ha transcurrido casi una década. En este periodo el planeta se ha visto sacudido por diversos seísmos socioeconómicos y ecológicos, dejando un contexto en el que la fotografía  no ha abandonado su posición hegemónica para captar realidades. 



Juan Baraja es un recolector de arquitecturas menores. En sus series, materia y forma hacen despuntar amos y minorías. En ellas se enuncian todo tipo de fuerzas abstractas bajo el brillo de distintas épocas. Imagen a imagen la arquitectura se desmenuza. 

La exposición podrá visitarse desde el 1 de junio al 11 de septiembre. 


Claude Bussac (Directora de PHotoEspaña), Juan Baraja, Lucinio Muñoz (Director de la Fundación ICO), Rosa María Yagüez (Vicepresidenta de la Fundación CerezalesAntoninoyCinia) y Alfredo Puente (Comisario)



viernes, 3 de junio de 2022

EL PAISAJE, 4 PERSPECTIVAS

 

© María Antonia García de la Vega

Decía Ansel Adams que “la fotografía del paisaje es la prueba suprema del fotógrafo, y a menudo la decepción suprema”. Y es que la belleza de la naturaleza depende en parte del paisaje pero también  de quien la plasma y de quien la contempla. 

El paisaje se nos aparece diferente según cada hebra de hierba, cada grano de arena, cada hoja caída o cada alma en él atrapada. Y así lo han entendido los cuatro fotógrafos que en estos días exponen su obra en la galería Espacio Mados adherida al Festival PHotoEspaña a través del Festival OFF, que es al que dan lugar las distintas galerías que pululan por los rincones de Madrid conformando una tela de araña que te atrapa en la contemplación del trabajo de muy variados fotógrafos. 

María Antonia García de la Vega, Pío Cabanillas, Belén Serrano y Jesús Labandeira comisariados por Miguel Cereceda, reparten su obra por las salas de la galería mostrándonos su particular interpretación de lo que cada uno de ellos considera el paisaje. Yo no lo llamaría visión, porque no se trata de revelar un mismo lugar con miradas diferentes, sino por el contrario diferentes lugares, diferentes matices de lo que naturaleza tiene a bien ofrecernos. 

© María Antonia García de la Vega

María Antonia nos muestra parte de su trabajo Memorandum Natura, con una serie de imágenes sobre bosques en las que la magia de la luz, con las brumas del amanecer o las intrincadas texturas de los árboles nos transmiten una serena y a la vez inquietante sensación de recogimiento no exenta de misterio, porque un bosque puede resultar a la vez tenebroso y plácido y representa la más ancestral de las relaciones entre el hombre y la naturaleza. 

© Pío Cabanillas

Si las imágenes de María Antonia García de la Vega inducen al recogimiento, las de Pío Cabanillas nos convierten en seres ínfimos, diminutos por comparación con la vastedad de la naturaleza en la que la vista se pierde en el horizonte para seguir contemplando un mar de hielo hasta un punto indefinido en el horizonte. Sus fotografías cumplen la primera condición del paisaje que es su capacidad de decir casi todo sin una sola palabra. 

© Belén Serrano

Si bien en un primer golpe de vista podríamos considerar la fotografía de Belén Serrano como fotografía de viaje, enseguida nos damos cuenta de que sus imágenes van mucho más allá. Yo diría que se trata de paisajes con figura, donde el elemento humano constituye una referencia para la vista y sirve de punto de partida al ojo para explorar el resto de la imagen. Una extensión de agua con un baobab a lo lejos y un individuo en primer plano pueden parecer a aquellos puristas que buscan solo la representación de la naturaleza para enmarcar un paisaje algo ambiguos, pero no lo es, porque en realidad el individuo no importa, es solo una parte más del escenario, es el contrapunto del ecosistema que nos rodea y en el que de alguna manera debemos encajar. 

© Jesús Labandeira

Jesús Labandeira es para mí el más desconocido de los fotógrafos que forman esta tetralogía. Sus imágenes, pequeñas en tamaño pero no en contenido con respecto a las de los demás miembros del equipo, invitan a la reflexión, te transportan a un mundo tal vez soñado, con un punto onírico en el que el paisaje se diluye para dar cabida a algo más en que otros factores de la naturaleza, caballos, pájaros, o incluso representaciones animales recortadas sobre el horizonte, se entremezclan con líneas sinuosas grabadas sobre el suelo de los campos. Si las fotografías de Pío, Belén o María Antonia nos hacen mirar hacia afuera, las de Labandeira nos obligan a una mirada interior en la que el artista desnuda un trocito de si mismo. 

Las cuatro colecciones mostradas siendo totalmente diferentes nos recrean un universo de emociones en las que el paisaje se muestra como fiel reflejo del yo interior de quienes lo capturan, porque el paisaje en realidad no deja de ser un verso libre esperando al poeta que sepa interpretarlo.