miércoles, 10 de junio de 2015

CONSTELACIONES DE LO INTANGIBLE - LUIS GONZÁLEZ PALMA





ESPACIO FUNDACIÓN TELEFÓNICA



Esta mañana se ha presentado en el Espacio Fundación Telefónica una de las exposiciones más interesantes de las muchas que componen el entramado de PhotoEspaña 2015. La retrospectiva de Luis González Palma, que recorre los más de treinta años de trabajo del autor, conjuga la belleza de las imágenes que el autor entiende como una forma de consuelo, con una profunda reflexión sobre lo humano.

Alejandro Castellote, responsable de la propuesto curatorial nos explica así el contenido de la exposición: “El universo de Luis González Palma está formado por constelaciones temáticas que orbitan alrededor de su obra en un ciclo de permanente ida y retorno. La identidad y la memoria –ejes de sus primeros trabajos- son abordadas desde el retrato con persistentes ecos a la pintura religiosa y al barroco. Otras temáticas que sobrevuelan su obra son la introspección, la intimidad, la reflexión sobre el poder y la representación de lo no visible. Su obra está teñida por una sinfonía de soluciones formales que son, en sus palabras, «un intento de darle cuerpo a los fantasmas que gobiernan las relaciones personales, las jerarquías religiosas, la política y la vida». En sus más recientes trabajos, los retratos se exhiben a modo de sudarios que han sido reconstruidos a partir de fragmentos dispares; cosidos como se cosen las heridas, convirtiendo las suturas en metáforas de nuestro tránsito por la vida. Las obras de esta serie -algunas de las cuales han sido realizadas expresamente para esta muestra- exhiben como primer atractivo una superación de la bidimensionalidad del soporte fotográfico mediante la adición de texturas o la intervención sobre los materiales que invitan al espectador a una contemplación en clave sensorial”.


Como un secreto se seduce a si mismo de la serie Jerarquías de la Intimidad 
© Luis González Palma


Toda la exploración artística de Luis González Palma constituye una reflexión profunda sobre la mirada, que interroga la historia y condición humana. Ya en sus primeras series se manifiesta una sólida posición crítica respecto al contexto sociopolítico de su país. Sus retratos, y los materiales etnográficos que los acompañan, están alegóricamente recubiertos de un velo de silencio, un signo de ese otro silencio que su generación hubo de mantener frente a la omnipresente violencia de la guerra civil en Guatemala (1960-1969).

Su corpus fotográfico se podría dividir en tres etapas creativas. En la primera, que se desarrolla a finales de los años ochenta, el artista utiliza la fotografía para mostrar una imagen diferente de su país, más profunda e íntima, desde una mirada crítica. La mayoría de las obras de estos primeros años son retratos frontales de mirada fija y directa de individuos de aspecto maya, con símbolos del imaginario popular y religioso. En este periodo despliega un lenguaje simbólico e iconográfico rico y polisémico que desestabiliza la posibilidad de una mirada única y dominante. En el rostro y la mirada explora rastros como el trauma, el sentimiento de pérdida irreparable e irreversible, el dolor, el silencio o símbolos de transgresión, reflejando la violencia que hubo en Guatemala a lo largo de más de cinco siglos.

De la serie Moebius © Luis González Palma


Generalmente las fotografías de esta época están impresas en superficies no convencionales y tratadas en procesos de recubrimiento y descubrimiento de la imagen, utilizando materiales como el betún, el petróleo y el polvo dorado para alcanzar tonos sepia con el fin de evocar una cierta sensación de antigüedad.

A partir de los años noventa, la obra del artista “transita por un camino que lo lleva de lo popular a lo íntimo. Su obra comienza a concentrarse en la exploración de la memoria y las obsesiones personales”. Empieza a desvincularse de todo lo relacionado con el mundo indígena y con Guatemala, un cambio que coincide con el inicio de su relación con Graciela De Oliveira y con su traslado a Córdoba (Argentina).

Guardaspaldas, de la serie Tu mirada me distorsiona sin saberlo
© Luis González Palma


Bajo el título genérico Jerarquías de intimidad, González Palma crea en este momento las series Conjugación de intimidad (2003) con poemas escritos de Graciela De Oliveira; El Encuentro (2004); El Duelo (2005); La luz de la mente, (2005); La Anunciación (2006-2007), y La Separación (2008). Aspectos como la intimidad, la incomunicación, el encierro interior, la frustración de la pasión amorosa o la angustia, se revelan con frecuencia en espacios irreales y fantásticos con ciertos ecos surrealistas.

En esta etapa muchas de sus obras dejan de lado el retrato para centrarse en los espacios, objetos, instalaciones, para generar una serie de metáforas: sillas en las que no se puede descansar, objetos que dan la sensación de amenaza, presencias ausentes o escenarios desolados.

De la serie Moebius © Luis González Palma


Su obra más reciente es Möbius, en proceso desde 2013, en la que experimenta con la abstracción interviniendo fotografías antiguas y nuevas a través del uso de figuras geométricas y de color.

En esta etapa la deconstrucción y desarticulación de las formas –llevada a cabo en distintos formatos y soportes– sirve para explorar la imposibilidad de percibir la realidad, o en su caso una imagen, en toda su completa totalidad.








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